El Papa Francisco explicó en lahomilía de casa Santa Marta el papel de los sacerdotes y obispos en la Iglesia. Dirigen la Iglesia porque han sido “ungidos”, no porque “han sido elegidos por la mayoría”.

“No se puede explicar cómo la Iglesia vaya adelante solo con las fuerzas humanas”

El Papa Francisco explicó en la homilía de casa Santa Marta el papel de los sacerdotes y obispos en la Iglesia. Dirigen la Iglesia porque han sido “ungidos”, no porque “han sido elegidos por la mayoría”.

Francisco

“Los obispos no son elegidos sólo para llevar adelante una organización que se llama Iglesia particular. Están ungidos, tienen la unción y el Espíritu del Señor está con ellos. Pero todos los obispos, todos somos pecadores ¡todos! Pero estamos ungidos. Pero todos queremos ser más santos cada día, más fieles a esta unción”.

Francisco reconoce que hay obispos o sacerdotes que no han sido ejemplares pero al mismo tiempo reivindica el trabajo que han hecho por su pueblo muchos sacerdotes cuya conducta “no es noticia”.

Extracto de la homilía del Papa

(Fuente: Radio Vaticana)

“Los obispos no son elegidos solo para llevar adelante una organización, que se llama Iglesia particular, son ungidos, tienen la unción y el Espíritu del Señor está con ellos. Pero todos los obispos, todos somos pecadores ¡todos! Pero estamos ungidos. Pero todos queremos ser más santos cada día, más fieles a esta unción. Y es lo mismo que hace la Iglesia, lo que da la unidad en la Iglesia, es la persona del obispo, en nombre de Jesucristo, porque está ungido, no porque haya sido votado por la mayoría. Porque está ungido. Y en esta unción una Iglesia particular tiene su fuerza. Y por participación también los sacerdotes están ungidos”.

“Al contrario no se entiende la Iglesia, pero no solo no se entiende, no se puede explicar cómo la Iglesia vaya adelante solo con las fuerzas humanas. Esta diócesis va adelante porque tiene un pueblo santo, muchas cosas, también un ungido que les lleve, que les ayuda a crecer. Esta parroquia va adelante porque tiene muchas organizaciones, tantas cosas, pero también un sacerdote, un ungido que la lleva adelante. Y nosotros, en la historia, conocemos un mínima parte, pero cuantos obispos santos, cuantos sacerdotes, cuántos sacerdotes santos que han dejado sus vidas al servicio de la diócesis, de la parroquia; cuánta gente recibió la fuerza de la fe, la fuerza del amor, la esperanza de estos párrocos anónimos, que nosotros no conocemos. ¡Qué hay muchos!”.

“’Pero padre, he leído sobre un periódico que un obispo ha hecho tal cosa o que un sacerdote ha hecho no se qué!’. ‘Y sí, también yo lo he leído, pero, dime, en los periódicos vienen las noticias de lo que han hecho muchos sacerdotes, muchos sacerdotes de muchas parroquias de las ciudades y del campo, tanta caridad que practican, tanto trabajo que hacen para llevar adelante a su pueblo?’ ¡Ah, no! Esto no es noticia. Es lo de siempre, hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Pensemos hoy en esta unción de David, nos hará bien pensar en nuestros obispos y en nuestros sacerdotes valientes, santos, buenos, fieles, y rezar por ellos. ¡Gracias a ellos, hoy nosotros estamos aquí!”

{source}{/source}

Romereports.com