Las áreas de intervención serán cuatro: conservación y restauración del pavimento de la basílica; valoración de la estabilidad y afianzamiento del Edículo Sagrado; instalación de estructuras técnicas (saneamiento, eléctricas, mecánicas, anti incendio); e investigación arqueológica.

El proyecto para la segunda fase de restauración del Santo Sepulcro se presentó el 10 de diciembre en el convento de San Salvador de Jerusalén.  En presencia de los líderes de las tres Iglesias cristianas responsables del Status Quo del Santo Sepulcro (greco-ortodoxa, católica y armenia), hablaron los miembros del comité técnico científico, compuesto por la Fundación Centro para la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural “La Venaria Real” de Turín (CCR) y el Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad “La Sapienza” de Roma.

El pasado 8 de octubre, las dos instituciones firmaron un acuerdo marco con la Custodia de Tierra Santa para el estudio y el proyecto ejecutivo de las obras de restauración necesarias, sobre cuyo desarrollo informarán cada dos meses.

Fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, dio la bienvenida al acto recordando la preciosa experiencia de cooperación entre las Iglesias para la primera restauración, completada en 2016, y deseando lo mismo para esta segunda fase.

Las áreas de intervención serán cuatro: conservación y restauración del pavimento de la basílica; valoración de la estabilidad y afianzamiento del Edículo Sagrado; instalación de estructuras técnicas (saneamiento, eléctricas, mecánicas, anti incendio); e investigación arqueológica.

Explicaron el proyecto el director de la operación y arquitecto supervisor Stefano Trucco, la vicedirectora de la operación Michela Cardinali y la coordinadora del proyecto Paola Croveri, miembro del CCR “La Venaria Real”.

Para la conservación del pavimento de la basílica, se partirá de datos recopilados en los estudios previos llevados a cabo por la Universidad de Atenas (con el apoyo del Patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén), responsable de la restauración finalizada en 2016.

Se llevarán a cabo investigaciones científicas (fase 1) para la caracterización de los diferentes materiales del suelo, estudios geofísicos y monitorización del entorno, con el fin de planificar una serie de pruebas experimentales para limpiar de nuevo las piedras (fase 2). Con el fin de mantener la continuidad de los espacios y de los materiales del suelo, el área afectada por la restauración, además de la de la Anástasis que rodea el Sagrado Edículo, se extenderá hasta el ambulatorio y la entrada de la iglesia.

Un grupo interdisciplinar compuesto por restauradores, arqueólogos y proyectistas de instalaciones trabajará para valorar la estabilidad y afianzar el Edículo.  Los expertos se encargarán de reunir y analizar toda la información posible sobre la historia de la construcción y las intervenciones sucesivas.  Se realizarán actuaciones para explorar la existencia real de canales subterráneos, cálculos geométricos detallados y comprobación de los daños estructurales del Edículo.

Para implantar las estructuras técnicas útiles para los religiosos que viven en el Santo Sepulcro y para el gran número de peregrinos que transitan por él diariamente, se procederá al análisis de la situación actual en términos de, por ejemplo, temperatura, humedad y grado de contaminación.  Tras definir las mejoras necesarias y los requisitos específicos de las comunidades cristianas que residen allí, se buscarán soluciones alternativas a los problemas.

 

 

El departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad “La Sapienza” de Roma se encargará de las investigaciones arqueológicas relacionadas con las obras de restauración. La profesora Francesca Romana Stasolla, a la cabeza del grupo de trabajo, explicó a los líderes de las Iglesias Cristianas que se recopilará la documentación arqueológica más completa posible para construir una base de datos con datos y mapas tridimensionales.

En colaboración con el departamento eléctrico, astronáutico y de ingeniería energética de “La Sapienza” de Roma, se analizarán y estudiarán las transformaciones de la luz natural y la acústica del Santo Sepulcro, a partir de las condiciones actuales. El grupo de “La Sapienza” deberá, además, documentar las labores y las fases del proyecto de restauración.

La arqueóloga Carla Benelli de la Asociación ATS Pro Terra Sancta, la ONG de la Custodia de Tierra Santa, explicó que el proyecto presentado podrá financiarse gracias a la donación de un benefactor, por valor de 500.000 dólares, recaudada para el proyecto.

El patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén, Teófilo III, expresó su gran satisfacción:

“Como Iglesias, es importante que nos esforcemos en proteger y preservar la autonomía del Santo Sepulcro, algo que es bueno también para nuestros cristianos.  La presentación de este proyecto, por tanto, es importante para nosotros pero también para la transparencia, que puede proporcionarnos crédito y confianza de cara a nuestros patrocinadores”.

El padre Samuel Aghoian, en representación del Patriarca armenio de Jerusalén Nurhan Manougian, se congratuló por el proyecto, deseando éxito a la empresa.

Custodia.org