Para preparar la fiesta de la Santísima Trinidad con esta devoción milenaria
La Santísima Trinidad es el misterio central de nuestra fe. Es la fuente de todas las gracias y el misterio inefable de la vida íntima de Dios. La fiesta, que se celebra el domingo después de Pentecostés, fue establecida para todo Occidente en 1134 por el Papa Juan XII.
El Trisagio Angélico se reza durante tres días, empezando el viernes antes de esta fiesta. Es una oración de adoración y alabanza a la Trinidad Beatísima.
En el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo. Amén.
V. Señor, ábreme los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre…
R. Como era en el principio…
Primera decena
En primer lugar, dicen todos la deprecación Santo Dios… ; después, como de costumbre, alternan la oración dominical el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) y los demás; a continuación, se repiten nueve veces los versos siguientes, diciendo el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) A Ti la alabanza… y respondiendo todos: Santo...; al terminar se añade: Gloria al Padre….
Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal,
ten misericordia de nosotros.
Padre nuestro…
V. A Ti la alabanza, a ti la gloria,
a Ti hemos de dar gracias por los siglos
de los siglos, ¡oh Trinidad beatísima!
R. Santo, Santo, Santo Señor Dios
de los ejércitos. Llenos están los
cielos y la tierra de tu gloria.
V. Gloria al Padre…
R. Como era en el principio…
Las Otras dos decenas se dicen del mismo modo, comenzando por las palabras Santo Dios…
Al terminar la última decena, todos dicen la siuiente antífona.
Antífona
A ti Dios Padre no engendrado,
a ti Hijo unigénito,
a ti Espíritu Santo Paráclito,
santa e indivisa Trinidad,
con todas las fuerzas de nuestro corazón
y de nuestra voz, te reconocemos, alabamos y bendecimos;
gloria a ti por los siglos de los siglos.
V. Bendigamos al Padre, y al Hijo, con el Espíritu Santo.
R. Alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.
Oración
Oh Dios todopoderoso y eterno, que con la luz de la verdadera fe diste a tus siervos conocer la gloria de la Trinidad eterna, y adorar la Unidad en el poder de tu majestad:
haz, te suplicamos, que, por la firmeza de esa misma fe, seamos defendidos siempre de toda adversidad.
In nómine Patris et
Fílii et Spiritus Sancti.
Amen.
V. Dómine, lábia mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit
láudem tuam.
V. Deus, in adiutórium
meum inténde.
R. Dómine, ad adiuvándum
me festína.
V. Glória Patri...
R. Sicut erat in princípio...
Sanctus Deus, Sanctus fortis,
Sanctus immortális, miserére nobis.Pater noster...
V. Tibi laus, Tibi glória, Tibi
gratiárum áctio in sæcula
sempitérna, o Beáta Trínitas!
R. Sanctus, Sanctus, Sanctus
Dóminus Deus exercítuum.
Pleni sunt cceli et terra gloria tua.V. Glória Patri...
R. Sicut erat...
Antiphona.
Te Deum
Patrem ingénitum,
te Fílium unigénitum,
te Spíritum Sanctum
Paráclitum, sanctam
et indivíduam Trinitátem,
toto corde et ore confitémur,
laudámus atque benedícimus:
Tibi glória in sæcula.
V. Benedicámus Patrem,
et Fílium cum Sancto Spíritu.
R. Laudémus et superexaltémus
eum in sæcula.
Oremus:
Omnípotens
sempitérne Deus, qui dedísti
fámulis tuis in confessióne
veræ fídei, ætérne Trinitátis
glóriam agnóscere, et in
poténtia maiestátis adoráre
Unitátem; quæsumus,
ut eiúsdem fídei firmitáte,
ab ómnibus semper muniámur
adversis. Per Chrístum
Dóminum nóstrum.
R. Amen.
Líbera nos, salva nos,
vivífica nos, o Beáta Trínitas!
Santísima Trinidad. Masaccio
María Auxiliadora - 24 de mayo
Historia de la devoción a María Auxiliadora en la Iglesia Antigua.
María Auxilio de los Cristianos es una advocación de María Auxiliadora creada para la Virgen María y que lleva su nombre desde el año 345 con Juan Crisóstomo, tomó fuerza con el Papa Pío V en el siglo XVI y fue definitivamente popularizada con el desarrollo de las obras educativas y apostólicas de Don Bosco en el siglo XIX.
Los cristianos de la Iglesia de la antigüedad en Grecia, Egipto, Antioquía, Efeso, Alejandría y Atenas acostumbraban llamar a la Santísima Virgen con el nombre de Auxiliadora, que en su idioma, el griego, se dice con la palabra "Boetéia", que significa "La que trae auxilios venidos del cielo".
San Juan Crisóstomo, arzobispo de Constantinopla nacido en 345, la llama "Auxilio potentísimo" de los seguidores de Cristo. Los dos títulos que más se leen en los antiguos monumentos de Oriente (Grecia, Turquía, Egipto) son: Madre de Dios y Auxiliadora. (Teotocos y Boetéia).
En el año 476 el gran orador Proclo decía: "La Madre de Dios es nuestra Auxiliadora porque nos trae auxilios de lo alto". San Sabas de Cesarea en el año 532 llama a la Virgen "Auxiliadora de los que sufren" y narra el hecho de un enfermo gravísimo que llevado junto a una imagen de Nuestra Señora recuperó la salud y que aquella imagen de la "Auxiliadora de los enfermos" se volvió sumamente popular entre la gente de su siglo.
El gran poeta griego Romano Melone, año 518, llama a María "Auxiliadora de los que rezan, exterminio de los malos espíritus y ayuda de los que somos débiles" e insiste en que recemos para que Ella sea también "Auxiliadora de los que gobiernan" y así cumplamos lo que dijo Cristo: "Dad al gobernante lo que es del gobernante" y lo que dijo Jeremías: "Orad por la nación donde estáis viviendo, porque su bien será vuestro bien".
En las iglesias de las naciones de Asia Menor la fiesta de María Auxiliadora se celebra el 1º de octubre, desde antes del año mil (En Europa y América se celebre el 24 de mayo).
San Sofronio, Arzobispo de Jerusalén dijo en el año 560: "María es Auxiliadora de los que están en la tierra y la alegría de los que ya están en el cielo".
San Juan Damasceno, famoso predicador, año 749, es el primero en propagar esta jaculatoria: "María Auxiliadora rogad por nosotros". Y repite: "La "Virgen es auxiliadora para conseguir la salvación. Auxiliadora para evitar los peligros, Auxiliadora en la hora de la muerte".
San Germán, Arzobispo de Constantinopla, año 733, dijo en un sermón: "Oh María Tú eres Poderosa Auxiliadora de los pobres, valiente Auxiliadora contra los enemigos de la fe. Auxiliadora de los ejércitos para que defiendan la patria. Auxiliadora de los gobernantes para que nos consigan el bienestar, Auxiliadora del pueblo humilde que necesita de tu ayuda".
San Juan Bosco decía: "Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros" y recomendaba repetir muchas veces esta pequeña oración: "María Auxiliadora, rogad por nosotros". El decía que los que dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del cielo.
Una ciudad subterránea (Mucur) en la ciudad turca de Capadocia, uno de los principales destinos para el turismo en Turquía, ha tenido que cerrar sus puertas al turismo ante el riesgo de colapso, según ha informado a los medios Fikret Fidan, director de cultura y turismo para la provincia de Kırşehir, en el centro del país.
"Hemos cerrado temporalmente la ciudad subterránea de Mucur a las visitas como medida de precaución debido a los desprendimientos por las recientes lluvias, y ante cualquier potencial mal funcionamiento del equipo eléctrico", dijo Fidan.
Mucur fue construida entre los siglos III y IV de nuestra era como refugio de los primeros cristianos contra la persecución de los emperadores romanos, Mucur es una ciudad bajo tierra de la Capadocia con 1700 años de historia que atrae cada año cientos de visitas, pese a no ser una de las más conocidas por los turistas.
La ciudad subterránea consta de dos niveles bajo tierra que llegan hasta 8 metros de profundidad, y está excavada en un terreno de toba volcánica.
"Nuestra ciudad subterránea de Mucur es un sitio arqueológico construido durante el periodo temprano del cristianismo para proteger a sus habitantes contra los emperadores paganos. Naturalmente, es una zona que es visitada por cientos de personas cada año", explicó Fidan.
"Durante el periodo de cierre se llevarán a cabo trabajos de limpieza, y en la siguiente fase, los planes incluyen solucionar cualquier problema potencial debido a la humedad, o realizar trabajos de arreglo en seco en la parte superior", añadió el responsable de turismo , que anunció que en cuanto las tareas de mantenimiento finalicen la ciudad bajo tierra reabrirá sus puertas a los turistas.
Biografía de Juan Pablo II
Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el más pequeño de los tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él.
Fue bautizado por el sacerdote Franciszek Zak el 20 de junio de 1920 en la Iglesia parroquial de Wadowice; a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.
Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.
A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.
Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.
Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz (Doctrina de fide apud Sanctum Ioannem a Cruce). En aquel período aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.
En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler". Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Etica Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.
El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.
El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967, con el título de San Cesareo en Palatio, Diaconía elevada pro illa vice a título presbiteral.
Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.
Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. Tomó el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.
Juan Pablo II ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero, dedicando todas sus energías, movido por la "sollicitudo omnium Ecclesiarum" y por la caridad abierta a toda la humanidad. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.
Más que todos sus predecesores se encontró con el pueblo de Dios y con los responsables de las naciones: más de 17.600.000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.
Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo. Además, su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994.
Juan Pablo II promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asís.
Bajo su guía, la Iglesia se acercó al tercer milenio y celebró el Gran Jubileo del año 2000, según las líneas indicadas por él en la carta apostólica Tertio millennio adveniente; y se asomó después a la nueva época, recibiendo sus indicaciones en la carta apostólica Novo millennio ineunte, en la que mostraba a los fieles el camino del tiempo futuro.
Con el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, promovió la renovación espiritual de la Iglesia.
Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia.
Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno "in pectore", cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio.
Presidió 15 Asambleas del Sínodo de los obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001), 1 general extraordinaria (1985) y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 (2) y 1999).
Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas.
Promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, a la luz de la Revelación, autorizadamente interpretada por el Concilio Vaticano II. Reformó el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales; y reorganizó la Curia Romana.
Publicó también cinco libros como doctor privado: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994);"Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria e identidad” (febrero de 2005).
Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 21.37, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina.
Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.
El 28 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficialmente el cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, el 28 de junio de 2005.
El Papa Benedicto XVI lo beatificó el 1 de mayo de 2011.
Benedicto XVI presenta la figura de Eusebio de Cesarea
"ES IMPOSIBLE PERMANECER INERTES ANTE DIOS"
Eusebio, obispo de Cesarea en Palestina, fue la figura a la que Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro y a la que asistieron más de 30.000 personas.
El padre de la Iglesia, nacido alrededor del 260 y conocido sobre todo como "primer historiador del cristianismo" y por ser "el más grande filólogo de la Iglesia antigua", participó en el 325 en el Concilio de Nicea, donde se definió el Credo y la afirmación de la plena divinidad del Hijo de Dios.
"La fama imperecedera de Eusebio -explicó el Papa- está ligada en primer lugar a los diez libros de su "Historia Eclesiástica", con los que consiguió salvar del olvido seguro numerosos hechos, personajes y obras literarias de la Iglesia antigua".
Pero la perspectiva fundamental de la historiografía eusebiana es que la suya es "una historia centrada en Cristo, donde se desvela progresivamente el misterio del amor de Dios por los seres humanos". Obedece también, dijo el Santo Padre, a otra de las constantes de la historiografía eclesiástica antigua, "el intento moral del relato. El análisis histórico no está nunca finalizado a sí mismo sino que apunta decididamente a la conversión y a un testimonio auténtico de vida cristiana por parte de los fieles".
"Eusebio interpela a los creyentes de todos los tiempos respecto al modo de acercarse a los hechos de la historia y en particular de la Iglesia. También nos interpela a nosotros. ¿Cuál es nuestra actitud frente a las vicisitudes de la Iglesia?", se preguntó Benedicto XVI.
"¿Es la actitud de quienes se interesan por cura curiosidad, quizá buscando a cualquier precio lo sensacionalista o lo escandaloso?", afirmó. "¿O es la actitud llena de amor y abierta al misterio de quien sabe, gracias a la fe, que puede encontrar en la historia de la Iglesia los signos del amor de Dios y las grandes obras de salvación que ha llevado a cabo? Si nuestra actitud es ésta, tenemos que dar una respuesta máscoherente y decidida, un testimonio de vida más cristiano".
El Santo Padre citó al respecto a "ese eminente experto de los Padres de la Iglesia" que fue el cardenal Jean Daniélou, cuando afirmaba: "Hay un contenido secreto en la historia. (...) El misterio de las obras de Dios que constituyen en el tiempo la realidad auténtica, que se esconde tras las apariencias. (...) Pero ésta historia que Dios realiza para el ser humano, no la realiza sin él".
"Tantos siglos después -concluyó el Papa- también hoy Eusebio de Cesarea invita a los creyentes a maravillarse, a contemplar en la historia las grandes obras de Dios para la salvación de los seres humanos. Y con igual energía nos invita a la conversión de vida. Efectivamente, frente a un Dios que nos ha amado tanto, no podemos permanecer inertes. La instancia propia del amor es que la vida entera se oriente a la imitación del Amado".
“La llama del Espíritu Santo arde pero no quema. Transforma para que salga la mejor parte y la más verdadera del hombre. Hace emerger su forma interior, su vocación a la verdad y al amor”. El Domingo de Pentecostés marca el último día de Pascua y conmemora el relato evangélico de la venida del Espíritu Santo sobre María y los apóstoles.
Señala la universalidad de la Iglesia
Benedicto XVI
(Pentecostés, 15 de mayo de 2005)
“La lectura de los Hechos de los Apóstoles narra cómo el Espíritu Santo, el día de Pentecostés, bajo los signos de un viento impetuoso y del fuego, irrumpe en la comunidad orante de los discípulos de Jesús y así da origen a la Iglesia”.
En ese momento los apóstoles comienzan su misión de anunciar la Palabra de Dios en toda lengua y lugar.
En muchos lugares del mundo se celebra la fiesta de Pentecostés en la noche del sábado conuna vigilia. Benedicto XVI presidirá la Misa de Pentecostés en la basílica de San Pedro el domingo por la mañana.
En su homilía dijo que la Iglesia traspasa todas las fronteras y se refirió a ella como el hogar de la humanidad.
Benedicto XVI
“La Iglesia es por su naturaleza una y múltiple, destinada a vivir en todas las naciones, en todos los pueblos, y en los más diversos contextos sociales. Responde a su vocación, de ser signo e instrumento de unidad de todo el género humano, sólo si es autónoma de todo Estado y de toda cultura particular”.
El Papa destacó la universalidad de la Iglesia. Dijo que la Iglesia es y debe ser católica y universal. Algo que quedó patente después de escuchar los idiomas utilizados durante la celebración.
Chica
“¿Cómo es posible que cada uno de nosotros lo escuche en su lengua nativa?
Hombre
“El que no tiene el espíritu de Cristo no es de Cristo”.
Benedicto XVI concluyó su homilía añadiendo que los cristianos e iglesias deben estar en armonía con la Iglesia Católica. También dijo que la Iglesia sólo puede estar unida cuando recibe el fuego del Espíritu Santo.
Benedicto XVI
“La llama del Espíritu Santo arde pero no quema. Transforma para que salga la mejor parte y la más verdadera del hombre. Hace emerger su forma interior, su vocación a la verdad y al amor”.
El Domingo de Pentecostés marca el último día de Pascua y conmemora el relato evangélico de la venida del Espíritu Santo sobre María y los apóstoles.
El título con el cual el 13 de mayo la Iglesia celebra a María está vinculado a las apariciones de Fátima, en Portugal, en 1917. La Virgen se manifiesta por seis veces a tres pastorcillos, Lucía Dos Santos y Francisco y Jacinta Marto; pide oraciones, penitencia y conversión
“No tengan miedo”: la Virgen María se dirige con estas palabras a tres pastorcillos portugueses de Aljustrel el 13 de mayo de 1917. Es un espléndido domingo por la mañana, Lucía Dos Santos (10 años) y los primos Francisco y Jacinta Marto (9 y 7 años), después de haber participado en la Misa en la parroquia de Fátima, llevan a apacentar a sus ovejas a la ladera de la Cova da Iria.
Como era su costumbre, al escuchar la campana del Ángelus recitan el Rosario y después mientras juegan se asustan por un resplandor improviso.
Confundiéndolo con un rayo y temiendo la llegada de un temporal, se encaminan para llevar el rebaño de regreso. Los detiene poco después un nuevo fulgor y delante de ellos, ven a una bella Señora vestida de blanco, sobre un roble, resplandeciente de luz. “He venido a pedirles – les dice – que vengan aquí por seis meses consecutivos, el día 13, a esta misma hora.
Luego les diré qué es lo que quiero”. La Señora tiene un vestido adornado con bordes dorados, con un cordón de oro como cinto, un manto cándido y en la mano un rosario de cuentas blancas. La que habla es Lucía; Jacinta escucha la conversación mientras Francisco no oye nada.
“¿Quieren ofrecerse a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él les mandará, en acto de reparación por los pecados con los cuales Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?” Pregunta María. “Sí, queremos”, responde Lucía. Y María dice: “Entonces, deberán sufrir mucho, pero la gracia de Dios será vuestra consolación”.
Las apariciones en la Cova da Iria
Lucia ordena a los primos que no cuenten lo ocurrido, “nadie nos creería”, explica. Pero Jacinta, por miedo de recibir un castigo por haber reconducido antes de tiempo a las ovejas del apacentamiento, relata todo a la madre, que no le cree. Lucía, Francisco y Jacinta son regañados por sus padres.
Pero la noticia se difunde y en la cita del 13 de junio, con los tres niños, se reúne una pequeña muchedumbre. María pide que se rece tanto y a Lucía, que aprenda a leer y a escribir para transmitir sus mensajes. En la tercera aparición, se reúnen dos mil personas que dejan en la Cova da Iria ofertas en dinero.
La Virgen renueva a los pastorcillos la invitación para que se presenten cada 13 del mes en el mismo lugar, reitera su exhortación a rezar por la humanidad y les muestra el infierno. Lucía, Francisco y Jacinta son ridiculizados por los incrédulos, el párroco duda de la veracidad de sus relatos y el alcalde de la municipalidad de Villa Nova de Ourém, encargado de Fátima, trata de hacerlos retractar.
El 13 de agosto, detenidos en la cárcel, no pueden ir a la Cova da Iria, pero María se les aparece inesperadamente el 19 de agosto, mientras apacientan el rebaño en Valinhos, poco distante de Aljustrel. Lucía le pregunta qué tienen que hacer con las ofertas de los fieles dejadas en la Cova da Iria y la Virgen le responde que haga construir precisamente allí una capilla.
La aparición se repite puntualmente también el 13 de septiembre y para el último encuentro María promete un prodigio para que todos crean.
“Soy la Virgen del Rosario”
Es un día frío y gris el 13 de octubre, la lluvia azota a 70 mil personas, entre las cuales periodistas, fotógrafos y prensa internacional. “Soy la Virgen del Rosario” revela la Señora a Lucía, Francisco y Jacinta, mientras continúa a llover. Después de la aparición, el milagro prometido: la danza del sol. El astro puede ser observado sin ninguna dificultad, asume colores diversos, gira sobre sí mismo y parece que precipitará sobre la tierra.
Y cuando el evento extraordinario termina, la ropa de la gente, hasta poco antes empapada de lluvia, está perfectamente seca. Solamente 13 años después, el 13 de octubre de 1930, la autoridad eclesiástica declara las apariciones “dignas de fe” y autoriza el culto a la Virgen de Fátima. Francisco muere el 4 de abril de 1919, Jacinta el 20 de febrero de 1920.
Lucía el 17 de junio de 1921 ingresa entre las religiosas de Santa Dorotea. Después de más de 10 años de los votos perpetuos elige entrar en el monasterio carmelitano de Coimbra. Muere el 13 de febrero del 2005, a la edad de 97 años. Francisco y Jacinta son beatificados el 13 de mayo del 2000 por Juan Pablo II y canonizados por el Papa Francisco el 13 de mayo de 2017.
"Fátima", se estrenará en cines de EE.UU. el 14 de agosto
En 1917, tres niños de la ciudad de Fátima, en Portugal, dijeron que se les estaba apareciendo la Virgen María. Hoy, 100 años más tarde, su historia continúa impactando al mundo.
La película "Fátima" cuenta la historia de los hermanos Francisco y Jacinta, y de su prima, Lucía. Eran muy pequeños cuando vivieron las apariciones de la Madre de Jesús.
“¿Quién eres?"
“Vengo del Cielo".
La película muestra la reacción de la gente cuando los pequeños revelaron su secreto. Algunos respondieron con escepticismo. Otros, con ira.
“Es pecado mentir”.
"Es la verdad, mamá. Ella era tan real como tú”.
“¿Por qué la Madre de Dios te elegiría? ¿Qué te hace tan especial?"
Muchos otros, se sintieron inmediatamente atraídos por el misterio de la Señora de la que hablaban los niños.
“He venido por la vidente”.
En aquel entonces, miles de peregrinos se pusieron en marcha hacia Fátima, esperando ver un milagro. Lo que presenciaron allí les cambiaría para siempre.
La película está dirigida por Marco Pontecorvo. Andrea Bocelli presta su voz para la banda sonora y canta la canción “Gratia Plena”.
“Lo único que necesitas decir ahora es que te lo inventaste todo”.
El mensaje de la Virgen de Fátima sigue fascinando a muchas persones. La Iglesia reconoció que eran verdaderas y la ciudad se convirtió en uno de los lugares de peregrinación más populares del mundo. Cada año atrae a cinco millones de visitantes.
En 2017, el Papa Francisco viajó hasta allí en el 100 aniversario de las apariciones.
La cinta se estrenará en cines de EE.UU. el 14 de agosto y desde allí viajará a todo el mundo. Una oportunidad de redescubrir esta historia apasionante.
¡Ven, oh Santo Espíritu!:
ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos:
fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo:
inflama mi voluntad…
He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo:
después…, mañana. Nunc coepi! ¡Ahora!,
no vaya a ser que el mañana me falte.
¡Oh, Espíritu de verdad y de sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo,
Espíritu de gozo y de paz!:
quiero lo que quieras, quiero porque quieres,
quiero como quieras, quiero cuando quieras.
OCTAVO DÍA
Consideración para este 8º día
Vivir según el Espíritu Santo
Vivir según el Espíritu Santo es vivir de fe, de esperanza, de caridad; dejar que Dios tome posesión de nosotros y cambie de raíz nuestros corazones, para hacerlos a su medida. Una vida cristiana madura, honda y recia, es algo que no se improvisa, porque es el fruto del crecimiento en nosotros de la gracia de Dios. En los Hechos de los Apóstoles, se describe la situación de la primitiva comunidad cristiana con una frase breve, pero llena de sentido: perseveraban todos en las instrucciones de los Apóstoles, en la comunicación de la fracción del pan y en la oración.
Fue así como vivieron aquellos primeros, y como debemos vivir nosotros: la meditación de la doctrina de la fe hasta hacerla propia, el encuentro con Cristo en la Eucaristía, el diálogo personal —la oración sin anonimato— cara a cara con Dios, han de constituir como la substancia última de nuestra conducta.
Si eso falta, habrá tal vez reflexión erudita, actividad más o menos intensa, devociones y prácticas. Pero no habrá auténtica existencia cristiana, porque faltará la compenetración con Cristo, la participación real y vivida en la obra divina de la salvación.
Es doctrina que se aplica a cualquier cristiano, porque todos estamos igualmente llamados a la santidad. No hay cristianos de segunda categoría, obligados a poner en práctica sólo una versión rebajada del Evangelio: todos hemos recibido el mismo Bautismo y, si bien existe una amplia diversidad de carismas y de situaciones humanas, uno mismo es el Espíritu que distribuye los dones divinos, una misma la fe, una misma la esperanza, una la caridad.
Podemos, por tanto, tomar como dirigida a nosotros la pregunta que formula el Apóstol: ¿no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu Santo mora en vosotros?, y recibirla como una invitación a un trato más personal y directo con Dios. Por desgracia el Paráclito es, para algunos cristianos, el Gran Desconocido.
Oración para finalizar
Ven Oh Santo Espíritu, llena los
corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor.
V. Envía tu espíritu y serán creados
R. Y renovarás la faz de la tierra.
Oh Dios que has instruido los corazones de
los fieles con la luz del Espíritu Santo.
Concédenos según el mismo Espíritu,
conocer las cosas rectas y gozar siempre de
sus divinos consuelos. Por el mismo Cristo
nuestro Señor. Amén.
La secuela de «La Pasión de Cristo» titulada «La Pasión de Cristo: Resurrección», se estrenará el 18 de abril de 2025, coincidiendo con el Viernes Santo.
Este nuevo proyecto cinematográfico de Mel Gibson ha reunido nuevamente a actores del elenco original como Jim Caviezel, Maia Morgenstern y Francesco De Vito, y se ha rodado en localizaciones como Israel, Marruecos e Italia.
Aunque se ha especulado sobre la posible división de la películaen varias partes, Il Timone señala que esta información aún no se ha confirmado oficialmente.
«Resurrección» explorará los eventos ocurridos entre la crucifixión y la resurrección de Jesús, incluyendo elementos como la caída de los ángeles y escenas del infierno, presentando un enfoque cinematográfico no lineal y exploratorio que abarcará «otros reinos» y «dimensiones». Mel Gibson asegura que, la película pretende ser un «viaje psicodélico» y un «auténtico rompecabezas» que contrasta y yuxtapone diversos elementos y épocas.
Según Edward Pentin del National Catholic Register:
«El largometraje cubrirá paso a paso los eventos que llevaron a la Resurrección vividos por los Apóstoles, pero también seguirá las intrigas que tuvieron lugar en el palacio de Herodes y concluirá con los eventos que ocurrieron en Jerusalén el Domingo de Resurrección».
Además, será una película no lineal e introspectiva, en la que se explorarán «otros reinos» y «dimensiones».
El año pasado, Mel Gibson al hablar del lanzamiento de la película dijo:
«No puede ser lineal. Es necesario tener muchas cosas que yuxtaponer entre sí, incluso de diferentes épocas», comparando su trabajo con la resolución de un «auténtico rompecabezas».
«La Pasión de Cristo», dirigida por Mel Gibson y centrada en las últimas horas de la vida de Jesucristo, fue estrenada en 2004. Gibson no solo dirigió la película, sino que también la produjo y financió en gran parte con su propio dinero. Fue destacable su uso del arameo, el latín y el hebreo, con subtítulos, algo que buscaba dar más autenticidad al relato según dijo Gibson.
El reparto incluyó a Jim Caviezel como Jesucristo, Maia Morgenstern como la Virgen María y Monica Bellucci como María Magdalena.
«La Pasión de Cristo» fue un éxito de taquilla, recaudando más de 600 millones de dólares a nivel mundial. Su impacto cultural y religioso fue y sigue siendo notable.
Precio y frutos de mostrar a Cristo
La película de La Pasión fue criticada por la violencia extrema y antisemitismo, sufriendo un fuerte boicot. Incluso el New York Times aseguró que el largometraje sería el final de la carrera de Gibson. Pese a ello, la recaudación fue de 611 millones de dólares, frente a los 30 que se invirtieron.
Jim Caviezel fue otor que sufrió las consecuencias de adentrarse en el cine religioso participando en esta película.
En una entrevista del año 2001 confesó que «interpretar a Jesús ha destruido mi carrera, cada vez más gente en Hollywood me ha cerrado sus puertas, dejándome afuera. Pero no me arrepiento en absoluto de haber aceptado, al contario: fortaleció mi fe».
Pese a la dureza de las imágenes, la película ha ayudado a millones de espectadores, además de quienes formaron parte, de tomar consciencia del verdadero precio de los pecados de la humanidad y de los de cada uno.
Los actores que interpretaron a Barrabás y Judas Iscariote, Pietro Sarubbi y Luca Lionello, aseguraron haberse convertido. Incluso se presentó el documental Changed lives: miracles of the Passion en Estados Unidos, que se convirtió en libro, recogiendo los testimonios de espectadores.