La lucha de los primeros cristianos contra la práctica del aborto
La tradición de la Iglesia ha sostenido siempre que la vida humana debe ser protegida y favorecida desde su comienzo como en las diversas etapas de su desarrollo. Oponiéndose a las costumbres del mundo grecorromano, la Iglesia de los primeros siglos ha insistido sobre la distancia que separa en este punto tales costumbres de las costumbres cristianas.
A lo largo de toda la historia, los Padres de la Iglesia, sus pastores, sus doctores, han enseñado la misma doctrina sobre la ilegitimidad del aborto.
“El segundo mandamiento de la enseñanza: No asesinarás. No cometerás adulterio. No seducirás a los niños. No cometerás fornicación. No robarás. No practicarás magia. No usarás pociones. No provocarás [un] aborto, ni destruirás a un niño recién nacido” (Didajé 2:1–2 [70 d.C.]).
“El camino de la luz, entonces, es el siguiente. Si alguno desea viajar al lugar señalado, debe ser celoso en sus obras. El conocimiento, por tanto, que se nos da con el fin de caminar de esta manera, es el siguiente. . . . No matarás al niño procurándole el aborto; ni tampoco lo destruirás después de que haya nacido” (Carta de Bernabé 19 [74 d.C.]).
“¿Qué hombre en su sano juicio, por tanto, afirmará, siendo tal nuestro carácter, que somos asesinos? . . . Cuando decimos que aquellas mujeres que usan drogas para provocar el aborto cometen un asesinato y tendrán que dar cuenta a Dios por el aborto, ¿bajo qué principio deberíamos cometer un asesinato?
Porque no corresponde a la misma persona considerar al mismo feto en el vientre como un ser creado, y por tanto objeto del cuidado de Dios, y cuando ha pasado a la vida, matarlo; y no exponer a un niño, porque quienes lo exponen son acusados de asesinato de niños, y por otra parte, cuando ha sido criado para destruirlo” (Súplica a favor de los cristianos 35 [177 d.C.]).
“En nuestro caso, al estar prohibido para siempre el asesinato, no podemos destruir ni siquiera al feto en el útero, mientras que el ser humano todavía obtiene sangre de las otras partes del cuerpo para su sustento. Impedir un nacimiento no es más que matar a un hombre más rápidamente; ni importa si se quita la vida que nace, o se destruye la que está por nacer. Ése es un hombre que va a serlo; ya tienes el fruto en su semilla” (Apología 9:8 [197 d.C.]).
“Entre las herramientas de los cirujanos hay un instrumento determinado, que está formado por un marco flexible bien ajustado para, en primer lugar, abrir el útero y mantenerlo abierto; está además provisto de una cuchilla anular, por medio de la cual se disecan los miembros [del niño] dentro del útero con cuidado ansioso pero inquebrantable; siendo su último apéndice un gancho romo o cubierto, con el que se extrae todo el feto mediante un parto violento.
“Existe también [otro instrumento en forma de] una aguja o púa de cobre, mediante la cual se gestiona la muerte misma en este robo furtivo de la vida: Le dan, por su función infanticida, el nombre de embruosphaktes, [es decir]” el asesino del niño”, que por supuesto estaba vivo. . . “[Los médicos que practicaban abortos] sabían muy bien que se había concebido un ser vivo, y [ellos] se compadecieron de este desdichado estado infantil, que primero tuvo que ser ejecutado para escapar de ser torturado vivo” (El Alma 25 [210 d.C.]).
“Ahora admitimos que la vida comienza con la concepción porque sostenemos que el alma también comienza desde la concepción; la vida comienza en el mismo momento y lugar que el alma” (ibid., 27). “La ley de Moisés, en verdad, castiga con las penas debidas al hombre que causare el aborto [Éx. 21:22–24]” (ibid., 37).
MINUCIO FELIX
“Hay algunas mujeres [paganas] que, al beber preparados médicos, extinguen en sus entrañas la fuente del futuro varón y cometen así un parricidio antes de dar a luz. Y estas cosas ciertamente proceden de la enseñanza de vuestros [falsos] dioses. . . . A nosotros [los cristianos] no nos es lícito ni ver ni oír hablar de homicidio” (Octavio 30 [226 d.C.]).
“Las mujeres que tenían fama de creyentes comenzaron a tomar drogas para volverse estériles y a atarse fuertemente para expulsar lo que estaba engendrando, ya que, a causa de los parientes y el exceso de riqueza, no querían tener un hijo de un esclavo o por cualquier persona insignificante. ¡Mira, pues, hasta qué gran impiedad ha procedido ese inicuo, al enseñar el adulterio y el asesinato al mismo tiempo! (Refutación de todas las herejías [228 d.C.]).
CONCILIO DE ANCIRA
“En cuanto a las mujeres que fornican y destruyen lo que han concebido, o que se emplean en fabricar drogas para abortar, un decreto anterior las excluía hasta la hora de la muerte, y algunos han consentido. Sin embargo, deseando utilizar una lenidad algo mayor, hemos ordenado que cumplan diez años [de penitencia], según los grados prescritos” (canon 21 [314 d.C.]).
“La que provoque el aborto, pase diez años de penitencia, ya sea que el embrión esté perfectamente formado o no” (Primera Carta Canónica, canon 2 [374 d.C.]).
“Es homicida... ; también lo son los que toman medicinas para provocar el aborto” (ibid., canon 8).
“Por tanto os ruego que huyáis de la fornicación. . . . ¿Por qué sembrar donde la tierra se encarga de destruir el fruto? ¿Dónde hay muchos esfuerzos por abortar? ¿Dónde hay asesinato antes del nacimiento? Porque ni siquiera a la ramera dejarás que siga siendo una simple ramera, sino hazla también asesina. Ves cómo la embriaguez lleva a la prostitución, la prostitución al adulterio, el adulterio al asesinato; o más bien a algo incluso peor que el asesinato. Porque no tengo nombre que darle, ya que no quita lo que nace, sino que impide que nazca.
¿Por qué entonces abusas del don de Dios, y luchas con sus leyes, y sigues lo que es una maldición como si fuera una bendición, y haces de la cámara de la procreación una cámara para el asesinato, y armas a la mujer que fue dada para tener hijos para el matadero? ? Porque para sacar más dinero siendo agradable y objeto de deseo para sus amantes, ni siquiera esto se resiste a hacerlo, amontonando así sobre tu cabeza un gran montón de fuego. Porque incluso si la acción atrevida es de ella, la causa de la misma es tuya” (Homilías sobre Romanos 24 [391 d.C.]).
“Algunos llegan incluso a tomar pociones para asegurar la esterilidad y asesinar así a seres humanos casi antes de su concepción. Algunas, cuando se encuentran encintas a causa de su pecado, utilizan drogas para procurar el aborto, y cuando, como sucede a menudo, mueren con su descendencia, entran al mundo inferior cargadas con la culpa no sólo de adulterio contra Cristo sino también de suicidio y asesinato de niños” (Cartas 22:13 [396 d.C.]).
Este fue el momento en el que un terrorista atacó una iglesia en Colombo, Sri Lanka, el Domingo de Pascua de 2019.
Desde el ataque se abrió un proceso de investigación para encontrar a los responsables del atentado. Muchos líderes mundiales pidieron al gobierno de Sri Lanka que haga justicia. El papa aprovechó el tercer aniversario de los atentados para hacer este llamamiento público.
https://www.youtube.com/embed/CzXCnXWkJYI
FRANCISCO No quisiera terminar sin hacer un llamamiento a las autoridades de su país. Por favor y por el bien por la justicia, por el bien de tu pueblo, que se aclare de una vez por todas quiénes fueron responsable de estos hechos [los atentados de Semana Santa de 2019]. Esto traerá paz a su conciencia y a la Patria.
Casi 5 años después, la comunidad católica no ha olvidado a las más de 200 personas asesinadas ese día.
CARD. MALCOLM RANJITH Arzobispo de Colombo, Sri Lanka Hemos construido un cementerio especial en Kotahena o Nigambo. Tuvimos que comprar un terreno porque el cementerio católico estaba repleto, lleno de cadáveres y no podíamos enterrarlos a todos allí.
También hay un memorial en una de las iglesias que fueron destruidas aquel Domingo de Pascua.
CARD. MALCOLM RANJITH Arzobispo de Colombo, Sri Lanka Hay un memorial dentro de la iglesia. Reservamos una zona y escribimos todos los nombres en una lápida de piedra que construimos en la iglesia de San Sebastián.
Muchas personas han acudido a los memoriales para pedir la intercesión de estos hombres y mujeres. El cardenal Ranjith dijo que son ejemplos de los mártires modernos de los que el papa habla a menudo.
CARD. MALCOLM RANJITH Arzobispo de Colombo, Sri Lanka Dieron sus vidas por la fe, porque los atacantes lo hicieron por odio a la fe. Odium fidei, así lo llaman. Odiaban a los cristianos y atacaron a estos inocentes. Los mataron. Para nosotros son mártires porque murieron yendo a la Iglesia, por eso promovemos su causa.
El 21 de abril se cumplen 5 años del atentado. Es el tiempo mínimo que exige el Vaticano para iniciar el proceso de beatificación. Y en Sri Lanka lo tienen claro. En cuanto se cumpla ese aniversario, se pondrán manos a la obra.
Es una antigua tradición en la Iglesia preparar la fiesta de San José, el 19 de marzo, con la contemplación de los dolores y gozos del Santo Patriarca durante los siete domingos anteriores a su fiesta.
DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ
De la mano de san José iremos contemplando los dolores: aquellos momentos en los que tuvo que pasar las pruebas que el Señor le tenía preparadas, los momentos que se entregó de forma plena al querer de Dios, aun sin comprender del todo lo que tenía guardado para él.
También iremos meditando los gozos desan José: la alegría y la felicidad de compartir su vida junto a su esposa, la Santísima Virgen y el Niño. El gozo de saberse en las manos de un Dios que le había escogido para tan gran tarea.
Los cristianos siempre han visto en san José un ejemplo de entrega y de fe en Dios y podemos considerarlo maestro de oración. Fue él, después de la Virgen, quien más de cerca trató al Niño Dios, quien tuvo con él el trato más amable y sencillo.
Antífona (para todos los días):
¡Oh feliz Varón, bienaventurado José! A quién le fue concedido no sólo ver y oir al Hijo de Dios, a quién muchos quisieron ver y no vieron , oir y no oyeron, sino también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
V: Rogad por nosotros bienaventurado San José. R: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amen.
PRIMER DOMINGO
Oh castísimo esposo de María, glorioso San
José: qué aflicción y angustia la de vuestro corazón
en la perplejidad en que estabais, sin saber si debíais
abandonar o no a vuestra esposa sin mancilla.
Pero cuál no fue también vuestra alegría, cuando
el ángel reveló el gran misterio de la Encarnación.
Por ese dolor y gozo, os pido consoléis nuestro
corazón ahora y en nuestros últimos dolores, con
la alegría de una vida justa y de una santa muerte,
semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y de María.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
SEGUNDO DOMINGO
Oh bienaventurado patriarca glorioso San José,
escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios
hecho hombre: el dolor que sentisteis, viendo nacer al
Niño Jesús en tan gran pobreza, se cambio de pronto
en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los
ángeles, y al contemplar las maravillas de aquella noche
tan resplandeciente.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos
que después del camino de esta vida vayamos a
escuchar las alabanzas de los ángeles, y a gozar de los
resplandores de la gloria celestial.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
TERCER DOMINGO
Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas,
glorioso San José: la sangre preciosísima que el
redentor derramó en su circuncisión os traspasó el
corazón, pero el nombre de Jesús, que entonces se le
impuso, os confortó, llenándoos de alegría.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos el vivir
alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos con
el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los
labios.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
CUARTO DOMINGO
Oh santo fidelísimo, que tuvisteis parte en
los misterios de nuestra redención, glorioso San
José: aunque la profecía de Simeón acerca de los
sufrimientos que debían pasar Jesús y María, os causó
dolor a par de muerte, sin embargo, os llenó también
de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación
y resurrección gloriosa, que de ahí se seguiría para un
gran número de almas.
Por ese dolor y por ese gozo, conseguidnos ser
del número de los que por los méritos de Jesús y por la
intercesión de la bienaventurada Virgen María han de
resucitar gloriosamente.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
QUINTO DOMINGO
Oh custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de
Dios hecho hombre, glorioso San José: cuánto sufristeis
teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo,
particularmente en vuestra huída a Egipto, pero cuán
grande fue también vuestra alegría teniendo siempre
con vos al mismo Dios, y viendo derribados los ídolos de
Egipto.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos alejar
para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo
huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de
nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que,
ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo
para ellos, y muramos gozosos en su amor.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
SEXTO DOMINGO
Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que
pudisteis admirar al Rey de los Cielos, sometido a
vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría
al traerle de Egipto se turbó por temor de Arquelao,
sin embargo, tranquilizado luego por el ángel vivisteis
dichoso en Nazaret con Jesús y María.
Por este dolor y por este gozo, alcanzadnos la
gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor
nocivo; de poseer la paz de la conciencia, de vivir
seguros con Jesús y María, y de morir también asistidos
de ellos.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
SÉPTIMO DOMINGO
Oh modelo de toda santidad, glorioso San José,
que, habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús,
le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta
que lleno de gozo le encontrasteis en el Templo, en
medio de los doctores.
Por este dolor y gozo os suplicamos, con palabras
salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor, para
que no nos suceda jamás perder a Jesús por algún
pecado grave. Mas si por desgracia le perdiéramos,
haced que le busquemos con tal dolor, que no nos
deje reposar hasta encontrarle favorable, sobretodo en
nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar
eternamente con Vos sus divinas misericordias.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
FINAL (para todos los días):
Acordaos Ohpurísimo Esposo de María, oh dulce protector mío San José, que jamás se oyó decir que haya dejado de ser consolado uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro auxilio.
Con esta confianza vengo a vuestra presencia y me encomiendo a Vos fervorosamente, oh padre nutricio del Redentor. No desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas piadosamente. Amén.
Oración:Oh Dios, que por providencia inefable os dignasteis escoger al bienaventurado José para esposo de vuestra Santísima Madre: os suplicamos nos concedáis la gracia de que, venerándole en la tierra como a nuestro protector, merezcamos tenerle por intercesor en los cielos. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria, por las intenciones del Papa. Es conveniente hacerlo confesando y comulgando.
800 años de fe y razón:explorando a Tomás de Aquino
Interesante Podcast con Enrique Alarcón, profesor de Metafísica y Fundamentos de la Filosofía de la Universidad de Navarra, experto en Tomás de Aquino
En 2025 se conmemora el 800 aniversario del nacimiento de Santo Tomás de Aquino. Es una figura clave, no solo para el ámbito universitario. Su pensamiento es uno de los más influyentes en la historia de la filosofía y de la teología cristiana. La obra de Tomás de Aquino continúa resonando en debates contemporáneos sobre la relación entre fe y razón, ética y naturaleza humana.
En este capítulo del podcast, exploraremos la vida y el legado de Tomás de Aquino. También abordaremos el impacto de su pensamiento en la historia y su relevancia para los estudiantes y pensadores de hoy.
Aprendizajes de este episodio:
Aspectos fundamentales de su vida y desarrollo
Importancia histórica y educativa de su figura
Relevancia de su pensamiento en los dilemas contemporáneos
Recomendaciones para profundizar en su legado
Contribuciones filosóficas específicas
Bibliografía recomendada:
Louis de Wohl, “La luz apacible. Novela sobre santo Tomás de Aquino y su tiempo” (Colección Arcaduz, número 27: editorial Palabra, Madrid, 2016)
Gilbert K. Chesterton, “Santo Tomás de Aquino” (Colección Esenciales: editorial Rialp, Madrid, 2022
Después de celebrar en 2023 y 2024 los 700 años de su canonización y el 750 aniversario de su muerte, la Orden dominicana y toda la Iglesia celebrará, en 2025, el 800 aniversario del nacimiento del posiblemente más conocido y citado teólogo de todos los tiempos.
Recordar a Tomás de Aquino es hacer memoria de una figura que sigue teniendo una influencia beneficiosa en la Iglesia de nuestros días. Tomás de Aquino es un clásico de la teología, pues más allá de sus particularidades históricas, su eficacia se ha hecho universal, al ser capaz de abrirse a otras culturas y de sugerir nuevas realizaciones.
Santo Tomás se ha convertido en “doctor común o universal de toda la Iglesia”, ya que “la Iglesia ha hecho suya su doctrina” (Pío XI), pues en ella “reconoce la expresión particularmente elevada, completa y fiel de su Magisterio y del sensus fidei de todo el pueblo de Dios”. Esta afirmación de Pablo VI es probablemente el mejor elogio que pueda hacerse de un teólogo.
Elogio tanto más significativo cuanto que santo Tomás no fue precisamente un teólogo conservador y sumiso, sino un teólogo libre, abierto al diálogo con las mejores aportaciones científicas y culturales de su tiempo. Si Tomás de Aquino es el doctor común de la Iglesia católica, eso significa que es un bien de todos y que pertenece a todos.
Por abrir, la primera escuela católica en Finlandia
Un "sueño" que pronto podría hacerse realidad. Así describe el obispo de Helsinki, el español Raimo Goyarrola, la fundación de la primera escuela católica en Finlandia, donde la Iglesia Católica prácticamente desapareció tras la adopción del luteranismo en el siglo XVI, como consecuencia de la Reforma protestante.
El obispo de Helsinki, Raimo Goyarrola, anuncia la apertura prevista para agosto de 2026 de la primera escuela católica en Finlandia.
El proyecto de establecer una escuela católica en Finlandia, donde la Iglesia prácticamente desapareció tras la Reforma protestante, avanza con la intención de iniciar actividades en agosto de 2026. El centro se ubicará en el segundo piso de una iglesia dedicada a Santiago Apóstol, en la isla de Lauttasaari, a cinco kilómetros de Helsinki.
El obispo español Raimo Goyarrola confía en la providencia para que la escuela pueda adquirir el edificio en un plazo de tres años, siempre que las condiciones económicas lo permitan. El centro comenzará con un modelo de educación en casa reconocido por el Estado y ofrecerá inicialmente enseñanza desde primero hasta tercero de primaria.
La escuela tendrá un enfoque católico, reflejado en la formación integral basada en valores cristianos y en la celebración de las principales fiestas del calendario litúrgico. Aunque estará abierta a niños de todas las confesiones, el principal desafío es reunir un número suficiente de alumnos provenientes de familias católicas. El obispo expresa su deseo de “empezar con 12 niños, como los apóstoles”.
Raimo Goyarrola reconoce las dificultades burocráticas que implica el proyecto en Finlandia, un país con una fuerte tradición luterana, y describe el proceso como “una pequeña maratón”. Sin embargo, mantiene su confianza en que la iniciativa seguirá adelante: “Yo confío en Dios y esto va para adelante”.
El obispo, que asumió la diócesis de Helsinki en 2023 tras haber servido en Sevilla, comenzó a planificar la escuela tras elaborar una lista con las necesidades de la comunidad católica local. Considera que es necesario ser valiente y pionero para llevar a cabo esta tarea y afirma que no se detendrá ante las dificultades.
El proyecto cuenta ya con dos profesoras con experiencia, así como con el aula equipada con mesas y sillas. Ahora el objetivo es encontrar a los alumnos para poder iniciar las clases en agosto.
En Finlandia hay aproximadamente 20.000 católicos en una población de unos 5,5 millones de habitantes. La Iglesia Católica en el país experimenta un crecimiento constante, no solo por la llegada de inmigrantes y refugiados, sino también por el aumento de bautismos de niños y adultos, así como por la incorporación de personas de otras confesiones cristianas.
Empezar con 12 niños, como los apóstoles
La escuela abarcará inicialmente de primero a tercero de primaria y comenzará como un modelo de homeschooling, o educación en casa, una modalidad reconocida por el Estado. El carácter católico del centro se reflejará en su enfoque educativo, en la formación integral basada en valores cristianos y en las celebraciones de las principales fiestas del calendario litúrgico.
Aunque estará abierta a niños de cualquier confesión, el principal reto es reunir un número suficiente de alumnos de familias católicas. "Rezo para empezar con 12 niños, como los apóstoles", confiesa.
"Estoy emocionado, aunque es una pequeña maratón, porque en Finlandia hay que conseguir muchos permisos, es un país que funciona a base de mucha burocracia", cuenta Mons. Goyarrola, pastor de una reducida comunidad católica en una nación profundamente marcada por el luteranismo.
El prelado afirma con confianza que "en la vida hay que ser valiente y pioneros" y asegura que no se detendrá a pesar de las dificultades. "Hay que lanzarse totalmente", insiste Mons. Goyarrola, miembro del Opus Dei y licenciado en Medicina y Cirugía.
"Tenemos ya dos profesoras que son muy buenas, con una experiencia muy buena. También tenemos el aula, las mesas, las sillas, tenemos ya todo, entonces ahora hay que buscar a los niños y espero que salga en agosto", señala.
En Finlandia hay alrededor de 20 mil católicos en una población de aproximadamente 5.5 millones de habitantes. Sin embargo, la Iglesia Católica en el país crece año tras año, no sólo por llegada de inmigrantes y refugiados, sino por el aumento de bautismos de niños y adultos.
San Pablo - Un personaje indiscutiblemente fundamental en la historia de la Iglesia primitiva
San Pablo Apóstol. El 25 de enero la Iglesia conmemora su conversión. Recogemos a continuación una selección de textos pronunciados por Benedicto XVI en sus intervenciones sobre la figura de san Pablo durante las Audiencias Generales. El Papa Emérito quiso profundizar a lo largo de cuatro discursos, desde octubre de 2006, en la vida del apóstol Pablo.
VOCACIÓN
En el camino hacia Damasco, a inicios de los años treinta, Saulo, según sus palabras, fue «alcanzado por Cristo Jesús» (Filipenses 3, 12). Mientras Lucas cuenta el hecho con abundancia de detalles -la manera en que la luz del Resucitado le alcanzó, cambiando fundamentalmente toda su vida- en sus cartas él va directamente a lo esencial y habla no sólo de una visión (Cf. 1 Corintios 9,1), sino de una iluminación (Cf. 2 Corintios 4, 6) y sobre todo de una revelación y una vocación en el encuentro con el Resucitado (Cf. Gálatas 1, 15-16).
De hecho, se definirá explícitamente «apóstol por vocación» (Cf. Romanos 1, 1; 1 Corintios 1, 1) o «apóstol por voluntad de Dios» (2 Corintios 1, 1; Efesios 1,1; Colosenses 1, 1), como queriendo subrayar que su conversión no era el resultado de bonitos pensamientos, de reflexiones, sino el fruto de una intervención divina, de una gracia divina imprevisible.
A partir de entonces, todo lo que antes constituía para él un valor se convirtió paradójicamente, según sus palabras, en pérdida y basura (Cf. Filipenses 3, 7-10). Y desde aquel momento puso todas sus energías al servicio exclusivo de Jesucristo y de su Evangelio. Su existencia se convertirá en la de un apóstol que quiere «hacerse todo a todos» (1 Corintios 9,22) sin reservas.
APOSTOLADO
En el apostolado de Pablo no faltaron dificultades, que él afrontó con valentía por amor a Cristo. Él mismo recuerda que tuvo que soportar «trabajos…, cárceles…, azotes; peligros de muerte, muchas veces…Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces naufragué…
Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias» (2 Corintios 11,23-28).
Para el decimotercer apóstol, Cristo se convirtió en su razón de ser y en el motivo profundo de todo su trabajo apostólico. En sus cartas, después del nombre de Dios, que aparece más de quinientas veces, el nombre mencionado con más frecuencia es el de Cristo (380 veces).
Pablo ya no vivía para sí mismo, sino que vivía de Cristo y con Cristo: dándose a sí mismo. Se puede ilustrar esto con algunas de las expresiones plásticas que san Pablo anota en sus cartas. «En cuanto a mí -escribe, por ejemplo, en Gálatas 6, 14-, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!». Tenemos que exclamar con san Pablo: «Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?».
ESPÍRITU SANTO
Saulo de Tarso no sólo muestra que el Espíritu Santoimprime el empuje para testimoniar el Evangelio por los caminos del mundo, como se muestra en los Hechos de los Apóstoles, sino que además ilustra su presencia en la vida del cristiano.
Es decir, Pablo reflexiona sobre el Espíritu mostrando su influjo no solamente sobre el actuar del cristiano sino sobre su mismo ser. Tal y como afirma el decimotercer apóstol, el Espíritu nos penetra hasta en nuestras profundidades personales más íntimas. «Gracias a Él –aclara el apóstol en la Carta a los Romanos (8, 2.15)-, el cristiano puede exclamar “¡Abbá, Padre!”».
LA IGLESIA
El apóstol descubrió la Iglesia gracias una intervención directa de Cristo, quien, al revelarse en el camino de Damasco, se identificó con la Iglesia y le dio a entender que perseguir a la Iglesia era perseguirle a Él, el Señor: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» (Cf. Hechos 9, 4).
Entonces, Pablo se convirtió, al mismo tiempo, a Cristo y a la Iglesia.
Pablo llega a presentar a la Iglesia como esposa de Cristo, retomando así una antigua metáfora profética, que hacía del pueblo de Israel la esposa del Dios de la alianza.
Originario de Huesca, fue diácono en Zaragoza. Sufrió martirio en la persecución de Diocleciano , en Valencia, el año 304. Su culto se extendió enseguida por toda la Iglesia.
Mártir de principios del s. IV, uno de los más famosos santos españoles. Nació en Huesca, de padres cristianos, en la segunda mitad del s. III. Valero, obispo de Zaragoza, lo toma como diácono al servicio de su diócesis. Su fervor y elocuencia, junto con su ejemplaridad, se hicieron muy pronto populares. Su actividad diaconal se desarrolló durante una época relativamente serena y pacífica (el a. 270 el emperador Aurelio restablece la unidad del Imperio, y Diocleciano en el 284 le da una nueva organización), que favorece el impulso expansivo de la Iglesia.
Ello contribuye al asentamiento y asimilación orgánica del cristianismo en las regiones ya más evangelizadas, como la Hispania: el Conc. disciplinar de Elvira (v.), que presupone un desarrollo y madurez considerables de la Iglesia en España, al menos en la provincia Bética, se celebró en fecha inmediata al a. 300.
Tras de esta situación favorable, se originó una nueva y más sangrienta persecución, decretada por los emperadores Diocleciano y Maximiano. En marzo del 303 se publica el primer edicto imperial en este sentido. Para llevar a cabo los diversos edictos persecutorios, llega a España el prefecto Daciano, que permanece en la Península dos años, ensañándose con fanatismo y crueldad en la población cristiana. Daciano hace su entrada en España por Gerona, encargando allí del cumplimiento de los decretos imperiales al juez Rufino, pasando 61 a Barcelona y después a Zaragoza.
De Zaragoza el Prefecto llevó consigo a Valencia al obispo Valerio y a su diácono Vicente. Pronto se deshace del obispo enviándolo al destierro, mientras que a V. lo somete a toda la gama de torturas para provocar su apostasía: potro, garfios, tenazas y fuego. Por último lo envía a prisión, donde V. recibe una aparición angélica, narrada tanto por las Actas como por Aurelio Prudencio.
El dato es admitido como cierto por algunos historiadores modernos (cfr. Z. García Villada, o. c. en bibl., 279-281), aunque otros dudan de su historicidad por su acusado sabor legendario. En la prisión encuentra V., finalmente, la muerte.
La autenticidad de sus virtudes diaconales (de servicio), vividas heroicamente en la sencillez de su vida ordinaria, quedó sancionada por la sangre derramada en los momentos difíciles de la persecución. Y la Iglesia correspondió a su eminente servicialidad con el homenaje de su pronto y extenso culto. Éste queda testimoniado a lo largo y a lo ancho de la geografía cristiana: S. León Magno en Roma, S. Ambrosio en Milán, S. Isidoro en Sevilla y S. Agustín en África son testigos de la amplia difusión de su fama.
Sólo de S. Agustín se conservan seis sermones «in natali Vincenti Martyris» (en la festividad del mártir Vicente: PL 38,1252-68), siendo de 61 estas encomiásticas palabras: «¿Hasta dónde se extiende el Imperio romano o el cristianismo que no se celebre con gozo la festividad de S. VIcente?» (Sermón 276: PL 38,1257). Tres basílicas dedicadas a su culto en la Roma medieval atestiguan la popularidad de su nombre. Es también uno de los pocos mártires mencionadosen el Calendario de Polemio Silvio (CIL, 1, 2 ed., 259).
Por su parte el Librr Sacramentorum mozarabicus (ed. M. Ferotin, París 1912, 112-121) contiene una Misa en su honor. Su imagen, en actitud orante, con una gran tonsura, y revestido de la pérula, aparece en un fresco del s. VI-VII dentro del cementerio de Ponciano, en Roma.
Se celebra su fiesta el 22 de enero. Es honrado especialmente en Zaragoza, en Salona, Sagunto y Tolosa. Reliquias suyas se veneran en Carmona (Sevilla) y en algunas ciudades de África. Las fuentes principales para el estudio de la vida de S. VIcente son las Actas de su martirio, un himno del poeta español Aurelio Prudencio (Peristephanon, V), y los seis sermones panegíricos de S. Agustín, ya mencionados.
Las Actas o Passio que han llegado hasta nosotros son bastantes tardías y difieren probablemente de la Passio original (perdida), pero concuerdan en líneas generales con el himno de Prudencio y con los datos que aportan los sermones agustinianos.
F. MENDOZA RUIZ. BIBL. : Passio Sancti Vincentii levitae, ed. D. Rulz BuENo, en Actas de los Mártires, BAC, Madrid 1962, 995-1017; I. BAUDOT, Dictionnaire d'hagiographie, París 1925, 646; z. GARCfA VILLADA, Historia Eclesiástica de España, I, Madrid 1929, 279-281; M. DE MAILÚ, Vincent d'Agen et Vincent de Saragosse, París 1949; L. DE LACGER, St. Vincent de Saragosse, «Rev. d'histoire de l'l?glise de France» 13 (1927), 307-59; T. MORAL, Vincenzo di Saragozza, en Bibl. Sanct. 12,1149-55.
“Pura”, “casta”. Esto significa en griego el nombre Inés. Por lo tanto para algunos historiadores es un sobrenombre el que identifica a una de las mártires más veneradas de la Iglesia.
Estamos en el 304, en el torbellino del odio anticristiano desatado por el emperador Diocleciano (si bien algún estudioso coloca la circunstancia durante la persecución de Valeriano, 40 años antes). De Inés no se conoce nada a parte de su pasión, cuyas informaciones, no siempre unívocas, están diseminadas en varios documentos posteriores al martirio.
El odio y la gracia
La tradición cuenta sobre un amor no correspondido, aquel del hijo del Prefecto de Roma hacia Inés que, con solo trece años, no pretende ligarse al noble. La joven ha hecho voto de castidad a Cristo y cuando el Prefecto lo sabe se desencadena la represalia: Inés deberá entrar en el círculo de las vestales que rinden culto a la diosa protectora de Roma.
La muchacha rechaza y la venganza se hace más cruel, pasando del templo al prostíbulo, con la exposición de la joven entre las prostitutas en Piazza Navona. Los relatos hagiográficos cuentan cómo Inés, en virtud de una protección superior, logra -también en aquella situación- custodiar su propia pureza.
Como un cordero
El odio contra ella aumenta en una espiral creciente. La muchacha es condenada a la hoguera, pero las llamas ni siquiera logran rozarla y entonces un golpe de espada a la garganta le quita la vida. La iconografía representa a Inés siempre con un cordero a su lado porque el suyo es el mismo destino reservado entonces a los pequeños ovinos.
Y cada 21 de enero, fiesta litúrgica de la Santa, una pareja de corderos criados por las hermanas de la Sagrada Familia de Nazaret, es bendecida. Con su lana, las religiosas confeccionan los sacros palios que el Papa impone a los nuevos arzobispos metropolitanos el 29 de junio de cada año.
Virtud superior a la naturaleza
Los restos de Santa Inés son custodiados en una urna de plata comisionada por Pablo V, colocada en el interior de la homónima Basílica sobre la Via Nomentana, hecha construir por la princesa Constantina, hija del emperador Constantino I, sobre las catacumbas en las cuales fue sepultado el cuerpo de la joven.
De ella escribió San Ambrosio:
“Su consagración es superior a la edad, su virtud superior a la naturaleza: de tal manera que su nombre parece no haberle venido de elección humana, sino ser predicción del martirio, un anuncio de aquello que ella debía ser”.
De ella decia San Jeronimo:
"La vida de Inés es alabada en todas las iglesias por las plumas y las lenguas de todos los pueblos, porque, sobreponiendose a la flaqueza de su edad, triunfó del tirano y consagró con el martirio el honor de la castidad."
La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos la celebran juntos protestantes, ortodoxos y católicos, y concluye el 25 de enero
Francisco ha propuesto "ir más allá de las divisiones”, "partir del bautismo que todos tenemos en común”, y"encontrar el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre sobre la tierra”.
El Papa Francisco ha reflexionado durante su catequesis semanal sobre la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que en estas fechas celebran juntos protestantes, ortodoxos y católicos, y que concluye el 25 de enero.
Francisco ha propuesto "ir más allá de las divisiones”, "partir del bautismo que todos tenemos en común”, y "encontrar el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre sobre la tierra”.
RESUMEN DE LA CATEQUESIS EN ESPAÑOL
Queridos hermanos y hermanas:
El texto de la primera carta de san Pedro que hemos escuchado, centra la reflexión de la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos. El Apóstol se dirige a la primera generación de fieles para que tomen conciencia del don que han recibido por el bautismo. Del mismo modo, todos nosotros, durante esta Semana de Oración, estamos llamados a redescubrir nuestro bautismo, y a hacerlo juntos todos los cristianos, católicos, protestantes y ortodoxos, dejando atrás lo que divide.
Compartir el Bautismo significa que todos somos pecadores y que necesitamos la salvación que Dios nos ofrece, todos experimentamos la misma llamada a salir de las tinieblas e ir al encuentro de Dios lleno de misericordia.
Precisamente en el bautismo, nos sumergimos en la fuente de la misericordia y de la esperanza, de la que nadie está excluido, esta experiencia de gracia crea un vínculo indisoluble entre los bautizados, de modo que nos consideremos realmente hermanos y miembros de un solo pueblo de Dios, capaz de anunciar las maravillas que Él ha obrado a partir del testimonio sencillo y fraterno de la unidad, así como del compromiso mutuo de poner en práctica las obras de misericordia corporales y espirituales, realizando así nuestra común misión de transmitir a los otros la misericordia que hemos recibido, empezando por los pobres y abandonados.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En esta Semana de Oración pidamos que todos los discípulos de Cristo encontremos el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre a cada rincón de la tierra. Que Dios los bendiga.
San Sebastián, soldado romano y Jefe de la Guardia Pretoriana
Cuando un cristiano se encuentra ante la disyuntiva de elegir entre Dios y el césar, entre salvar la vida o salvar su alma, ¿cómo responderá? Esta es la historia real de San Sebastián, un hombre que fue fiel a Cristo y a su conciencia antes que arrodillarse ante el mundo. Un puñado de incienso puede tener consecuencias eternas.
En 2016, Martin Scorsese estrenó la controvertida película «Silencio», cuya trama nos presenta a unos jesuitas que llegan al Japón del siglo XVII a buscar un compañero que ha apostatado y a acompañar a los cristianos perseguidos y torturados, pero acaban renegando de la fe.
Este nuevo vídeo pretende mostrar cómo, si bien la fidelidad hasta el martirio es un don que supera las solas fuerzas del hombre, es necesario el heroísmo para abrazar con valor la cruz de cada día y dar testimonio de Cristo en una sociedad descreída y aun amenazadora.
San Sebastián fue uno de los hombres de confianza del emperador Diocleciano, quien le nombró tribuno y jefe de cohorte sin saber que era cristiano. A pesar de que muchos creyentes abjuraron de la fe sometiéndose al decreto imperial por el cual todos los ciudadanos romanos debían ofrecer sacrificios idolátricos, Sebastián se mantuvo fiel al Señor y ayudó a muchos cristianos que estaban en la cárcel.
Aquello le costaría la vida. Las representaciones habituales del santo nos han convencido de que murió asaeteado por orden del emperador Valeriano, pero no fue así del todo: sobrevivió a la lluvia de flechas y, con la ayuda de santa Irene y santa Lucina, consiguió recuperarse.
Sus amigos le aconsejaron que huyera de Roma, pues la persecución de Diocleciano contra los cristianos arreciaba. Sin embargo, Sebastián hizo algo extraordinario: no solo se negó a huir, sino que se presentó nuevamente ante el emperador, quien le daba por muerto, y le echó en cara todas las atrocidades que estaba cometiendo.
Diocleciano no quiso saber más de él y ordenó que le flagelaran hasta la muerte. Después, los soldados arrojaron el cadáver a un lodazal, de donde fue recogido por los cristianos y enterrado solemnemente.
La organización Puertas Abiertas ha lanzado su Lista Mundial de la Persecución (LMP) 2026, un documento crucial que expone la realidad de la iglesia bajo asedio. En síntesis, 388 millones de cristianos bajo asedio y cuatro países latinos en la mira
Según información destacada por Diario Cristiano Internacional, este año se reporta una cifra desgarradora: 388 millones de cristianos experimentan niveles altos o extremos de persecución, lo que significa que 1 de cada 7 seguidores de Jesús en el mundo enfrenta violencia o discriminación.
Aunque Asia y África continúan dominando los primeros puestos de hostilidad, el informe subraya un deterioro alarmante en América Latina, donde el crimen organizado y los regímenes totalitarios han intensificado su presión contra el cuerpo de Cristo.
Cuatro naciones de la región figuran en el Top 50: Cuba (24), México (30), Nicaragua (32) y Colombia (47).
El caso de Cuba es el más crítico en el hemisferio, donde el gobierno ejerce una vigilancia férrea. Según el reporte, el régimen opera bajo una "paranoia dictatorial", buscando controlar cada aspecto de la vida religiosa y restringiendo a los líderes que no se someten a la ideología estatal.
Por su parte, México ha escalado posiciones debido a la violencia de los cárteles contra pastores y la intolerancia en comunidades indígenas, superando incluso a Nicaragua, donde la administración de Daniel Ortega continúa expulsando clérigos y cerrando medios cristianos.
Corea del Norte se mantiene como el lugar más hostil
A nivel global, Corea del Norte se mantiene como el lugar más hostil para el evangelio, seguido por naciones islámicas y autoritarias como Somalia y Yemen. La violencia física también ha dejado una marca sangrienta en el último periodo de investigación, con casi 5.000 mártires asesinados por su fe.
Más allá de las estadísticas, el propósito del informe es espiritual. Puertas Abiertas recuerda a la iglesia libre su deber de interceder, enfatizando que "La primera petición de los cristianos perseguidos es 'ora por nosotros'".
Este llamado busca movilizar a los creyentes a la acción y al apoyo solidario con aquellos que sufren por causa del Evangelio.
San Antonio, cuya fiesta celebramos el 17 de enero, es conocido con distintos apelativos. San Antonio de Egipto, pues allí nació, cerca de Menfis, el año 251. SanAntonio del Desierto, pues al desierto se retiró para seguir a Cristo. San Antonio el Grande, por el inmenso influjo de su ascética, tanto por su caridad en atender al prójimo, como por su fortaleza frente a las tentaciones del demonio, tema quecon frecuencia han reflejado en sus cuadros los pintores.