A lo largo de toda la historia, los Padres de la Iglesia, sus pastores, sus doctores, han enseñado la misma doctrina sobre la ilegitimidad del aborto.
LA DIDACHE siglo I“El segundo mandamiento de la enseñanza: No asesinarás. No cometerás adulterio. No seducirás a los niños. No cometerás fornicación. No robarás. No practicarás magia. No usarás pociones. No provocarás [un] aborto, ni destruirás a un niño recién nacido” (Didajé 2:1–2 [70 d.C.]).
“El camino de la luz, entonces, es el siguiente. Si alguno desea viajar al lugar señalado, debe ser celoso en sus obras. El conocimiento, por tanto, que se nos da con el fin de caminar de esta manera, es el siguiente. . . . No matarás al niño procurándole el aborto; ni tampoco lo destruirás después de que haya nacido” (Carta de Bernabé 19 [74 d.C.]).
“¿Qué hombre en su sano juicio, por tanto, afirmará, siendo tal nuestro carácter, que somos asesinos? . . . Cuando decimos que aquellas mujeres que usan drogas para provocar el aborto cometen un asesinato y tendrán que dar cuenta a Dios por el aborto, ¿bajo qué principio deberíamos cometer un asesinato?
Porque no corresponde a la misma persona considerar al mismo feto en el vientre como un ser creado, y por tanto objeto del cuidado de Dios, y cuando ha pasado a la vida, matarlo; y no exponer a un niño, porque quienes lo exponen son acusados de asesinato de niños, y por otra parte, cuando ha sido criado para destruirlo” (Súplica a favor de los cristianos 35 [177 d.C.]).
“En nuestro caso, al estar prohibido para siempre el asesinato, no podemos destruir ni siquiera al feto en el útero, mientras que el ser humano todavía obtiene sangre de las otras partes del cuerpo para su sustento. Impedir un nacimiento no es más que matar a un hombre más rápidamente; ni importa si se quita la vida que nace, o se destruye la que está por nacer. Ése es un hombre que va a serlo; ya tienes el fruto en su semilla” (Apología 9:8 [197 d.C.]).
“Entre las herramientas de los cirujanos hay un instrumento determinado, que está formado por un marco flexible bien ajustado para, en primer lugar, abrir el útero y mantenerlo abierto; está además provisto de una cuchilla anular, por medio de la cual se disecan los miembros [del niño] dentro del útero con cuidado ansioso pero inquebrantable; siendo su último apéndice un gancho romo o cubierto, con el que se extrae todo el feto mediante un parto violento.
“Existe también [otro instrumento en forma de] una aguja o púa de cobre, mediante la cual se gestiona la muerte misma en este robo furtivo de la vida: Le dan, por su función infanticida, el nombre de embruosphaktes, [es decir]” el asesino del niño”, que por supuesto estaba vivo. . . “[Los médicos que practicaban abortos] sabían muy bien que se había concebido un ser vivo, y [ellos] se compadecieron de este desdichado estado infantil, que primero tuvo que ser ejecutado para escapar de ser torturado vivo” (El Alma 25 [210 d.C.]).
“Ahora admitimos que la vida comienza con la concepción porque sostenemos que el alma también comienza desde la concepción; la vida comienza en el mismo momento y lugar que el alma” (ibid., 27). “La ley de Moisés, en verdad, castiga con las penas debidas al hombre que causare el aborto [Éx. 21:22–24]” (ibid., 37).
“Hay algunas mujeres [paganas] que, al beber preparados médicos, extinguen en sus entrañas la fuente del futuro varón y cometen así un parricidio antes de dar a luz. Y estas cosas ciertamente proceden de la enseñanza de vuestros [falsos] dioses. . . . A nosotros [los cristianos] no nos es lícito ni ver ni oír hablar de homicidio” (Octavio 30 [226 d.C.]).
“Las mujeres que tenían fama de creyentes comenzaron a tomar drogas para volverse estériles y a atarse fuertemente para expulsar lo que estaba engendrando, ya que, a causa de los parientes y el exceso de riqueza, no querían tener un hijo de un esclavo o por cualquier persona insignificante. ¡Mira, pues, hasta qué gran impiedad ha procedido ese inicuo, al enseñar el adulterio y el asesinato al mismo tiempo! (Refutación de todas las herejías [228 d.C.]).
“En cuanto a las mujeres que fornican y destruyen lo que han concebido, o que se emplean en fabricar drogas para abortar, un decreto anterior las excluía hasta la hora de la muerte, y algunos han consentido. Sin embargo, deseando utilizar una lenidad algo mayor, hemos ordenado que cumplan diez años [de penitencia], según los grados prescritos” (canon 21 [314 d.C.]).
“La que provoque el aborto, pase diez años de penitencia, ya sea que el embrión esté perfectamente formado o no” (Primera Carta Canónica, canon 2 [374 d.C.]).
“Es homicida... ; también lo son los que toman medicinas para provocar el aborto” (ibid., canon 8).
“Por tanto os ruego que huyáis de la fornicación. . . . ¿Por qué sembrar donde la tierra se encarga de destruir el fruto? ¿Dónde hay muchos esfuerzos por abortar? ¿Dónde hay asesinato antes del nacimiento? Porque ni siquiera a la ramera dejarás que siga siendo una simple ramera, sino hazla también asesina. Ves cómo la embriaguez lleva a la prostitución, la prostitución al adulterio, el adulterio al asesinato; o más bien a algo incluso peor que el asesinato. Porque no tengo nombre que darle, ya que no quita lo que nace, sino que impide que nazca.
¿Por qué entonces abusas del don de Dios, y luchas con sus leyes, y sigues lo que es una maldición como si fuera una bendición, y haces de la cámara de la procreación una cámara para el asesinato, y armas a la mujer que fue dada para tener hijos para el matadero? ? Porque para sacar más dinero siendo agradable y objeto de deseo para sus amantes, ni siquiera esto se resiste a hacerlo, amontonando así sobre tu cabeza un gran montón de fuego. Porque incluso si la acción atrevida es de ella, la causa de la misma es tuya” (Homilías sobre Romanos 24 [391 d.C.]).
“Algunos llegan incluso a tomar pociones para asegurar la esterilidad y asesinar así a seres humanos casi antes de su concepción. Algunas, cuando se encuentran encintas a causa de su pecado, utilizan drogas para procurar el aborto, y cuando, como sucede a menudo, mueren con su descendencia, entran al mundo inferior cargadas con la culpa no sólo de adulterio contra Cristo sino también de suicidio y asesinato de niños” (Cartas 22:13 [396 d.C.]).
Desde el ataque se abrió un proceso de investigación para encontrar a los responsables del atentado. Muchos líderes mundiales pidieron al gobierno de Sri Lanka que haga justicia. El papa aprovechó el tercer aniversario de los atentados para hacer este llamamiento público.
FRANCISCO
No quisiera terminar sin hacer un llamamiento a las autoridades de su país. Por favor y por el bien por la justicia, por el bien de tu pueblo, que se aclare de una vez por todas quiénes fueron responsable de estos hechos [los atentados de Semana Santa de 2019]. Esto traerá paz a su conciencia y a la Patria.
Casi 5 años después, la comunidad católica no ha olvidado a las más de 200 personas asesinadas ese día.
CARD. MALCOLM RANJITH
Arzobispo de Colombo, Sri Lanka
Hemos construido un cementerio especial en Kotahena o Nigambo. Tuvimos que comprar un terreno porque el cementerio católico estaba repleto, lleno de cadáveres y no podíamos enterrarlos a todos allí.
También hay un memorial en una de las iglesias que fueron destruidas aquel Domingo de Pascua.
CARD. MALCOLM RANJITH
Arzobispo de Colombo, Sri Lanka
Hay un memorial dentro de la iglesia. Reservamos una zona y escribimos todos los nombres en una lápida de piedra que construimos en la iglesia de San Sebastián.
Muchas personas han acudido a los memoriales para pedir la intercesión de estos hombres y mujeres. El cardenal Ranjith dijo que son ejemplos de los mártires modernos de los que el papa habla a menudo.

CARD. MALCOLM RANJITH
Arzobispo de Colombo, Sri Lanka
Dieron sus vidas por la fe, porque los atacantes lo hicieron por odio a la fe. Odium fidei, así lo llaman. Odiaban a los cristianos y atacaron a estos inocentes. Los mataron. Para nosotros son mártires porque murieron yendo a la Iglesia, por eso promovemos su causa.
El 21 de abril se cumplen 5 años del atentado. Es el tiempo mínimo que exige el Vaticano para iniciar el proceso de beatificación. Y en Sri Lanka lo tienen claro. En cuanto se cumpla ese aniversario, se pondrán manos a la obra.
FUENTE: www.romereports.com
En este enclave sagrado, la presencia de la Custodia de Tierra Santa no es una coincidencia reciente, sino una historia viva que se extiende desde hace unos ochocientos años. Durante ocho siglos, los frailes franciscanos han custodiado este espacio singular con una doble vocación: proteger la memoria física de los Santos Lugares y dinamizar la vida de las comunidades que residen, oran y buscan esperanza en medio de una tierra convulsa.
El cometido franciscano en la cumbre del Monte Tabor va mucho más allá del mero mantenimiento arquitectónico o la recepción de visitantes. Su labor entrelaza la dimensión espiritual de la memoria evangélica con el compromiso pastoral humano hacia la población local.
Tal y como señala el fray Carlos Molina, guardián del Monasterio del Monte Tabor:
«Hemos venido aquí no solo por las piedras que identifican el lugar, sino por la gracia de los santos lugares. Estas piedras, por donde caminó Jesús, nos invitan también a acompañar, asistir y apoyar a las piedras vivas: la gente local.»
Con el paso del tiempo, el arraigo franciscano en la cumbre se ha consolidado profundamente. El santuario actual alberga una comunidad estable de religiosos dedicada a la oración continua y al servicio litúrgico. Además, el lugar cumple un rol formativo decisivo dentro de la propia Orden: es la sede de la casa de aspirantado de la Custodia de Tierra Santa.
En este entorno sereno y repleto de historia, los jóvenes postulantes tienen su primer contacto directo con la misión franciscana en Oriente Medio. Es allí donde comienzan a discernir esa vocación única al escuchar la llamada que Dios les dirige en la misma tierra donde caminó Cristo.
El perfil actual del santuario del Monte Tabor está intrínsecamente ligado al genio del arquitecto italiano Antonio Barluzzi. A principios del siglo XX, tras minuciosas exploraciones y excavaciones arqueológicas, se proyectó la actual basílica, inaugurada finalmente en el año 1924.
Sobre este hito centenario, el fray Carlos Molina subraya la trascendencia del edificio dentro del complejo:
«En 1924, tras profundas excavaciones realizadas en este terreno, siguiendo la arquitectura diseñada por Antonio Barluzzi, se construyó esta maravillosa basílica, parte del santuario. En este terreno, además de la comunidad estable, también tenemos una casa de formación, que es el primer contacto que los jóvenes tienen con la Custodia de Tierra Santa y, a través de la Custodia, con la orden franciscana.»
La imponente basílica neorrománica evoca la luz radiante de la Transfiguración mediante su diseño y sus vanos, convirtiéndose en el epicentro de la vida litúrgica del santuario y en un faro para los peregrinos de todo el mundo.

Lejos de tratarse de un patrimonio estático o clausurado, el Monte Tabor continúa revelando fascinantes secretos de su pasado gracias a una reciente campaña de excavaciones arqueológicas. Lideradas por el investigador Gianantonio Urbani, del reconocido Studium Biblicum Franciscanum, estas prospecciones están arrojando una luz inédita sobre la evolución histórica del lugar.
Las investigaciones se han concentrado principalmente en la zona de las antiguas canteras situadas justo detrás de la basílica principal. Sorprendentemente, se trata de un sector que el propio Antonio Barluzzi ya había analizado y plasmado en sus bocetos iniciales durante la construcción del templo en la década de 1920.
Gianantonio Urbani detalla el desarrollo y alcance de estos trabajos:
«La zona de las canteras es interesante porque se trata de una pequeña colina que el propio Antonio Barluzzi, durante la construcción de la basílica, ya había explorado, dejándonos un dibujo; aquí es donde comenzamos. La gruta siempre ha existido en el Monte Tabor y ha sido adaptada o reutilizada según los usos de quienes la habitaban. Se pueden observar estancias para la vida cotidiana y otras para la vida litúrgica, como la oración, dado que eran cuevas habitadas por monjes.»
Estas estructuras subterráneas puestas al descubierto demuestran la continuidad y la complejidad del asentamiento monástico a lo largo de los siglos. Las cuevas no solo servían como habitáculos para la subsistencia diaria, sino también como espacios sagrados de recogimiento, oración mística y culto litúrgico.
Las piezas, inscripciones y recintos descubiertos bajo el suelo del Monte Tabor no son meras curiosidades científicas o vestigios del pasado. Cada fragmento desenterrado reconstruye de forma tangible la red de fe que ha vertebrado la presencia cristiana en este sagrado monte galileo desde la Antigüedad Tardía y la época medieval.
Al reflexionar sobre la importancia de estas grutas ocultas a la mirada del visitante cotidiano, el fray Diego Dalla Gassa, miembro de la comunidad franciscana del Monte Tabor, afirma:
«En esta zona, una parte de las grutas aún nos revela cómo se estructuraba, o se ha estructurado, la vida cristiana, y cuánto amaban los cristianos venir a un lugar como este. Es evidente, por lo tanto, que incluso los lugares que permanecen ocultos a la vista de muchos, a muchas miradas, son importantes. También esta pequeña parte debe ser defendida, ocultada, protegida, y nos habla de una comunión mucho más profunda: es la cristiandad.»
La labor de la Custodia de Tierra Santa en el Monte Tabor sintetiza a la perfección la conocida metáfora del apóstol San Pablo: «El cuerpo es uno y tiene muchos miembros». Cada piedra milenaria, cada gruta recuperada de la penumbra y cada fraile que dedica su vida a servir en el santuario constituyen piezas esenciales de un mismo cuerpo espiritual. Los trabajos arqueológicos actuales no hacen sino confirmar que en el Monte Tabor hasta el detalle más escondido contribuye a custodiar de forma viva la historia, la ciencia y la fe.
Este lunes 10 de agosto, el primer ministro jordano, Jafar Hassan, presidió la primera reunión del Comité Nacional encargado de supervisar este importante evento religioso e histórico.
Según un comunicado del gobierno, el Comité está integrado por ministros, líderes religiosos y comunitarios, y representantes de las instituciones pertinentes. Este comité actúa como punto de referencia nacional para la preparación y supervisión de las celebraciones y es responsable de elaborar las políticas y directrices generales, coordinar las actividades de difusión internacional y los procedimientos nacionales, y planificar los eventos relacionados con el aniversario.
La primera reunión del Comité, encargado de preparar y supervisar este importante evento histórico y religioso, se celebró este 10 de agosto. Presidido por el Primer Ministro Hassan, está integrado por ministros, líderes religiosos y representantes institucionales. Siguiendo las directrices del Rey Abdullah II, se han movilizado todos los recursos para la ejecución de diversos proyectos, como un museo y una aldea de peregrinos.

Durante la reunión, el primer ministro Hassan hizo hincapié en la necesidad de iniciar de inmediato los preparativos, de acuerdo con las directrices del rey Abdalá II, para apoyar la iniciativa presentada por el Consejo de Líderes Eclesiásticos de Jordania, basándose en un plan integral y un cronograma claramente definido.
Asimismo, afirmó que «la conmemoración del segundo milenio del Bautismo de Cristo refleja el prestigio histórico y religioso de Jordania y su papel como destino mundial de peregrinación cristiana», al tiempo que destacó «el mensaje del Reino de coexistencia, respeto por los demás, paz, amor y fraternidad humana».
Hassan también declaró que «el gobierno está movilizando todos los recursos disponibles para apoyar el evento, describiéndolo como una oportunidad para fortalecer la posición de Jordania como tierra de patrimonio religioso y destino mundial para peregrinos cristianos».

Durante la reunión, se revisaron los objetivos de la Fundación para el Desarrollo de Terrenos Adyacentes al Lugar del Bautismo para diversos proyectos, entre ellos un poblado para peregrinos y visitantes cristianos, un museo dedicado al Bautismo, un corredor verde y la mejora de la infraestructura del sitio.
Los participantes también destacaron la importancia de establecer subcomités especializados para supervisar la ejecución de los proyectos y garantizar el logro de los objetivos establecidos, con el apoyo de expertos y especialistas.
El Comité Nacional para la Preparación de la Celebración del Segundo Milenio del Bautismo de Jesucristo en 2030 está presidido por el Primer Ministro. Entre sus miembros se encuentran los Ministros de Comunicación, Interior, Economía Digital y Emprendimiento, así como los de Turismo y Patrimonio Cultural.

El organismo también incluye a: el Obispo Christophoros Atallah, Arzobispo Ortodoxo Griego de Jordania; el Arzobispo Iyad Twal, Vicario Patriarcal Latino en Jordania; el Arzobispo Hossam Naoum, Arzobispo Anglicano; el Obispo Munib Younan, ex obispo de la Iglesia Evangélica Luterana; el Presidente del Consejo de Administración de la Fundación para el Desarrollo del Lugar Bautismal; el Director General de la Comisión del Lugar Bautismal; el Director General de la Autoridad Nacional de Turismo de Jordania; Nadim Al-Mauasher; Osama Imseeh; y Basem Farraj.
fuente: vatican news
"Felipe encontró a Natanael y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y también los profetas, a Jesús de Nazaret, el hijo de José. Y Natanael le dijo: ¿Puede algo bueno salir de Nazaret? Felipe le dijo: Ven, y ve.
Jesús vio venir a Natanael y dijo de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño. Natanael le dijo: ¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
Natanael repuso: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Respondió Jesús diciendo: ¿Porque te dije que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. Y añadió: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre". (Jn 1,45-51)
Bartolomé aparece en los Evangelios sinópticos con su nombre griego que procede del patronímico arameo bar-Tôlmay, "hijo de Tôlmay" o "hijo de Ptolomeo". En el Evangelio de Juan, en cambio, aparece con un nombre hebreo, Natanael. La etimología hebrea de su nombre significa "Dios ha dado". La tradición asimiló a Bartolomé y a Natanael como la misma persona.
Lo que sabemos con certeza sobre la vida de Bartolomé nos viene de los textos de los Evangelios, especialmente del Evangelio de Juan, donde se relata en detalle cómo su encuentro personal con Jesús lo condujo a la profesión de fe en el Mesías anhelado.

Natanael o Bartolomé era un pescador de Caná que conocía bien Nazaret, que se halla a sólo 8 km, pero no se confiaba mucho de sus habitantes: por eso se mostró escéptico cuando su amigo Felipe le habló de Jesús nazareno y preguntó con mucha ironía si por caso del pobre pueblo de Nazaret hubiera podido salir algo bueno.
Felipe no intentó convencerlo con palabras sino que lo invitó a tener su propio encuentro personal con Jesús. Bartolomé accedió y fue a buscar a Jesús pero, cuando lo encontró, fue Jesús quien lo sorprendió al decirle que antes de que Felipe lo hubiera llamado, había sido Jesús quien ya sabía que Bartolomé era "un israelita sincero y sin doblez".
También Jesús le reveló que lo había conocido ya desde que "estaba debajo de la higuera" y a este punto, Bartolomé, un hombre concreto y apegado a la tradición que meditaba diariamente las Escrituras, hizo una verdadera confesión de fe en Jesús como el Mesías esperado por Israel: "¡Tú eres el Hijo de Dios y el Rey de Israel!".
Después de la muerte y resurrección de Jesús, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice qué los discípulos se reunieron en oración junto con María y otras mujeres. Entre ellos también estaba Bartolomé:
"Entonces los apóstoles regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que está cerca de Jerusalén, un trecho corto, precisamente lo que la ley permitía caminar en sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron al piso alto de la casa donde estaban alojados.
Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Celote, y Judas, el hijo de Santiago. Todos ellos se reunían para orar asiduamente con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos". (cf. Hch 1,12-14).
Los eventos ulteriores ya no resultan reportados por fuentes históricas seguras, pero las tradiciones populares dicen que Bartolomé se fue a predicar la Palabra de Dios en varias regiones orientales, desde Mesopotamia hasta la India, donde Dios acompañaba su predicación con milagros y curaciones prodigiosas.
Se dice también que llegó hasta Armenia y que allí, además de predicar la conversión a las poblaciones de doce ciudades, también logró evangelizar al Rey Polimio y a su esposa, haciendo que los sacerdotes de las divinidades paganas locales se enfuriasen. Otras leyendas afirman que Astiage, el hermano del rey, instigado por los sacerdotes, logró condenarlo a muerte.
Estas narraciones añaden que su martirio habría tenido lugar en Albanopoli alrededor del año 68. Por último, después de mil vicisitudes acaecidas a lo largo de los siglos, se dice que sus reliquias habrían llegado a Roma por intervención del emperador Otón III, reliquias que hoy se hallan conservadas en la basílica que le fue dedicada en la Isla Tiberina.
En el mundo entero se repite con frecuencia y resuena en muchos corazones el rezo de la Salve: Salve Regina…, Dios te salve Reina… Es el reconocimiento y la proclamación de su realeza. Verdaderamente María es Reina.
Ella nació Reina porque fue predestinada ab aeterno para que lo fuera. Y fue predestinada para ser Reina porque fue elegida para la singularísima y trascendental misión de ser la Madre de Cristo Rey y Mediadora universal de todas las gracias.
El término reina (rey) deriva del verbo latino regere, que significa ordenar las cosas a su propio fin. Por tanto, el rey (reina) tiene el oficio de regir o gobernar a la sociedad a su cargo para que ésta alcance su fin, con un verdadero primado de poder y excelencia (cfr. Santo Tomás de Aquino, De regimini principium, I,1)
El significado de la palabra rey (reina) tiene múltiples acepciones. Así, por ejemplo:
a) Se puede ser reina de tres formas: la que es reina en sí misma, la que es esposa del rey, y la que es madre del rey. En este caso, María es reina por los dos últimos títulos: por su relación con Dios y con Cristo.
b) También cabe considerar el reinado en diversos grados: El Rey Supremo del Universo, el rey que domina sobre otros reyes (Rey de reyes), y el rey de un reino determinado. En el primer sentido lo es Dios, en el segundo Cristo y, en el tercero, cualquiera que lo reciba por derecho de herencia, conquista o elección. Según estas consideraciones, María es Reina de reinas y también ?en cierto modo? es reina por derecho de conquista.
c) Por último, también puede entenderse el término reina (rey) en sentido metafórico. Así, se da éste título a aquél o aquello que excede de un modo singular a sus semejantes. Por ejemplo, se dice rey al león, a un deportista, a la rosa reina de las flores, etc. En este sentido la Virgen María es Reina por su plenitud de gracia y la excelencia de sus virtudes. En las letanías del Rosario la llamamos: Reina de los Santos, de los Ángeles, de los Mártires, de las Vírgenes, de los Confesores, etc.
Entre Cristo y María hay un perfecto paralelismo que es la razón fundamental de su realeza. Por este motivo la Virgen María es Reina: por su íntima relación con la realeza de Cristo, pues éste lo es por derecho propio y aquella lo es por razón de cierta analogía.

Cristo es Rey tanto por derecho propio como por derecho de conquista. En el primer caso lo es como hombre y como Dios. Jesucristo en cuanto hombre, por su Unión Hipostática con el Verbo, recibió del Padre "la potestad, el honor y el reino" (cfr. Dan. 7,13?14) y, en cuanto Verbo de Dios, es el Creador y Conservador de todos cuanto existe, por lo mismo, tiene pleno y absoluto poder en toda la creación (cfr. Jn. 1,1ss).
En el segundo caso es Rey por derecho de conquista en virtud de haber rescatado al género humano de la esclavitud en la que se encontraba, al precio de su sangre, mediante su Pasión y Muerte en la Cruz (cfr. 1 Pe. 1,18-19).
De la unión con Cristo Rey deriva, en María Reina, tan esplendorosa sublimidad, que supera la excelencia de todas las cosas creadas; de esta misma unión nace su poder regio, por el que Ella puede dispensar los tesoros del reino del Divino Redentor; en fin, en la misma unión con Cristo tiene ori gen la eficacia inagotable de su materna intercesión con su Hijo y con el Padre (cfr. Pío XII, Enc. Mystici corporis , 29?VI 1943).
La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser Corredentora del género humano.
a) Por su divina Maternidad: Es el fundamento principal, pues la eleva a un grado altísimo de intimidad con el Padre celestial y la une a su divino Hijo, que es Rey universal por derecho propio.
En la Sagrada Escritura se dice del Hijo que la Virgen concebirá: "Hijo del Altísimo será llamado Y a El le dará el Señor Dios el trono de David su padre y en la casa de Jacob reinará eternamente y su reinado no tendrá fin" (Lc. 1,32?33). Y a María se le llama "Madre del Señor" (Lc. 1,43); de donde fácilmente se deduce que Ella es también Reina, pues engendró un Hijo que era Rey y Señor de todas las cosas.
Así, con razón, pudo escribir San Juan Damasceno: "Verdaderamente fue Señora de to das las criaturas cuando fue Madre del Creador" (cit. en la Enc. Ad coeli Reginam, de Pío XII, 11?X?1954).
b) Por ser Corredentora del género humano: La Virgen María, por voluntad expresa de Dios, tuvo parte excelentísima en la obra de nuestra Redención. Por ello, puede afirmarse que el género humano sujeto a la muerte por causa de una virgen (Eva), se salva también por medio de una Virgen (María). En consecuencia, así como Cristo es Rey por título de conquista, al precio de su Sangre, también María es Reina al precio de su Compasión dolorosa junto a la Cruz.
"La Beatísima María debe ser llamada Reina, no sólo por ra zón de su Maternidad divina, sino también porque cooperó íntimamente a nuestra salvación. Así comoCristo, nuevo Adán, es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios sino tam bién nuestro Redentor, con cierta analogía, se puede afirmar que María es Reina, no sólo por ser Madre de Dios sino tam bién, como nueva Eva, porque fue asociada al nuevo Adán" (cfr. Pío XII, Enc, Ad coeli Reginam).
El reino de Santa María, a semejanza y en perfecta coincidencia con el reino de Jesucristo, no es un reino temporal y terreno, sino más bien un reino eterno y universal: ?"Reino de verdad y de vida, de santidad, de gracia, de amor y de paz" (cfr. Prefacio de la Misa de Cristo Rey).
a) Es un reino eterno porque existirá siempre y no tendrá fin (cfr. Lc. 1,33) y, es universal porque se extiende al Cielo, a la tierra y alos abismos (cfr. Fil. 2,10?11).
b) Es un reino de verdad y de vida. Para esto vino Jesús al mundo, para dar testimonio de la verdad (cfr. Jn. 18,37) y para dar la vida sobrenatural a los hombres.
c) Es un reino de santidad y justicia porque María, la llena de gracia, nos alcanza las gracias de su Hijo para que seamos santos (cfr. Jn. 1,12-14); y de justicia porque premia las buenas obras de todos (cfr. Rom. 2,5-6).
d) Es un reino de amor porque de su eximia caridad nos ama con corazón maternal como hijos suyos y hermanos de su Hijo (cfr. 1 Cor. 13,8).
e) Es un reino de paz, nunca de odios y rencores; de la paz con que se llenan los corazones que reciben las gracias de Dios (cfr. Is. 9,6).
Santa María como Reina y Madre del Rey es coronada en sus imágenes ?según costumbre de la Iglesia? para simbo lizar por este modo el dominio y poder que tiene sobre todos los súbditos de su reino.
La oración Colecta de la Memoria de Santa María Reina dice: "Oh Dios, que nos han dado como Madre y como Reina, a la Madre de tu Unigénito; concédenos, por su intercesión, el poder llegar a participar en el Reino celestial de la gloria reserva da a tus hijos".
"La Virgen Inmaculada … asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial fue ensalzada por el Señor como Reina univer sal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte". (Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59).
El cineasta explicó en un encuentro con los fans en Boston que su idea es hacer la película lo más sencilla posible porque ya tiene de por sí una gran carga de información que hay que asimilar y, si evita al espectador tener que leer subtítulos, será más sencillo.
«El tema y todo el contenido teológico que tienes que asimilar son tan complejos que no creo que a la gente le guste tener que leer subtítulos en un idioma extranjero», sentenció el director.
En la película de 2004, La Pasión de Cristo, se usaron diferentes idiomas como arameo y latín que reforzaron el punto histórico y religioso del filme. El filme protagonizado por Jim Caviezel recaudó un total de 612 millones en todo el mundo. A diferencia de aquella entrega, la doble secuela se rodará íntegramente en inglés.
La primera entrega de La Resurrección de Cristo tiene preparado su estreno para el 6 de mayo de 2027, y la segunda para el 25 de mayo. Ambas son independientes y funcionan perfectamente por separado, y el director califica el estreno de la nueva parte como algo que «nadie espera».

Respecto al reparto, Caviezel y Belucci no repetirán los roles de la película original; en cambio, contarán con Jaako Ohtonen, Mariela Garriga, Pier Luigi Pasino, Kasia Smutniak, Riccardo Scamarcio, Rupert Everett, Gabrielle Rollo y Eduardo Scarpetta.
Las dos partes de La Resurrección de Cristo se han rodado en Roma (Italia), y ahora se encuentran en el proceso de montaje y efectos visuales. Gibson cuenta con un presupuesto de 125 millones de euros en cada película, un total de 250 millones de euros, convirtiéndose en la producción más cara dirigida por Mel Gibson.
El antecedente de 2004 demostró el impacto cultural y comercial de este relato bíblico, logrando una recaudación millonaria a nivel mundial a pesar de su clasificación y del uso de lenguas antiguas.
Con esta nueva aproximación en inglés y un elenco completamente renovado, el cineasta busca llevar la narrativa teológica de la Resurrección a una audiencia global de la manera más accesible y directa posible.
fuente: El Debate
En el marco de los Cursos de Verano del CEU, Jaume Aurell, catedrático e historiador volcado en el estudio de la idea de Occidente, abordó estas cuestiones medulares. Para el académico, la respuesta a estas incógnitas es determinante: entre la trampa de mitificar el pasado y la pulsión destructiva de abolirlo, Europa no solo pone en juego la comprensión de sus orígenes, sino su propia continuidad civilizatoria.

Un aspecto diferenciador de la trayectoria europea radica en una experiencia histórica exclusiva: Europa ha sido la única civilización que atravesó una Edad Media tal y como la concebimos. Esta etapa actuó como un extenso laboratorio donde maduraron las herencias de la Antigüedad y el cristianismo, un proceso del que carecieron culturas como la china, la india o la islámica.
Durante esos siglos, Europa articuló una digestión intelectual de calado. De dicho poso emergieron conceptos clave para el devenir de la Modernidad, como la diferenciación formal entre la esfera política y el ámbito religioso, o el equilibrio procedimental entre las demandas de la fe y las exigencias de la razón.
La relación del cristianismo con las culturas preexistentes se distanciaba de la asimilación absoluta o del aniquilamiento. Frente a modelos donde la religión absorbe la cultura previa de forma sincrética o donde invalida el legado anterior, la fe cristiana actuó asumiendo y refinando el sustrato grecorromano.
"El cristianismo ni suprime el sustrato previo ni se deja dominar por él. Si el cristianismo hubiera suprimido el sustrato previo, no tendríamos cultura grecorromana", señala Aurell.
Esta capacidad de interlocución permitió elevar el derecho romano o la filosofía griega, integrándolos en una estructura de pensamiento que preservó a autores y planteamientos paganos para las generaciones posteriores.

La arquitectura intelectual de Europa se sustenta sobre tres pilares fundamentales:
Jerusalén: Aporta el marco ético y la codificación moral a través del Decálogo.
Atenas: Introduce la indagación filosófica, el rigor del logos y la sensibilidad estética.
Roma: Articula la estructura institucional mediante el sentido jurídico de la existencia.
La convergencia de estos tres mundos se vislumbra en la figura de San Pablo —judío de nacimiento, griego de formación y ciudadano romano de pleno derecho—. La labor del apóstol no fue la de un mero coleccionista de tradiciones, sino la de un integrador que sentó las bases conceptuales que la Cristiandad desarrollaría a lo largo de un milenio.
Recuperando la célebre cita del compositor Gustav Mahler —«La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la preservación del fuego»—, el análisis de Aurell advierte sobre dos distorsiones contrapuestas que amenazan la estabilidad cultural europea:
| Desviación | Mecanismo | Consecuencia |
| Inmovilismo | Congelar la tradición en un punto del pasado negando todo desarrollo. | Adoración de cenizas y fosilización de la identidad. |
| Ruptura | Imponer una amnesia colectiva de corte revolucionario o progresista. | Abolición artificial del pasado e hipertrofia emocional del debate. |
Frente a la pretensión de erigir una sociedad desvinculada de sus antecedentes o el vicio de proyectar categorías actuales para juzgar procesos históricos complejos —como la Controversia de Valladolid en el siglo XVI—, la tradición debe entenderse como «la parte del pasado que sigue presente».
La maduración medieval legó instituciones y esquemas conceptuales indispensables para la configuración del espacio público moderno:
La tensión entre poder civil y autoridad religiosa: El equilibrio dialéctico entre las monarquías germánicas y la jerarquía eclesiástica delimitó la autonomía de lo político frente a la tentación teocrática, e impidió la absorción de la fe por parte del absolutismo estatal.
La síntesis entre fe y razón: Desde las controversias escolásticas de Pedro Abelardo o Juan de Salisbury hasta la sistematización de Tomás de Aquino, se asentó la premisa de que la revelación y la capacidad discursiva humana son vías complementarias.
La crisis de fundamentación en Europa tuvo un hito decisivo durante las negociaciones de la Constitución Europea en 2005, cuando se rechazó de forma explícita la inclusión de las raíces cristianas en el texto preliminar. Para Aurell, omitir los orígenes grecorromanos, el cristianismo y la Edad Media para fijar el hito fundacional europeo exclusivamente en la Revolución Francesa amputa la memoria del continente.
El abandono deliberado de estos cimientos no ha resuelto los dilemas de cohesión del proyecto comunitario. Al despojarse del marco de referencia que posibilitó su desarrollo, el continente se expone a una deriva identitaria donde resulta cada vez más complejo justificar su singularidad o integrar diversidad sin desintegrar la matriz común.
Según el análisis, un total de 55 países registraron niveles elevados de hostilidades sociales relacionadas con la religión en 2023, lo que supone un incremento respecto a los 45 países contabilizados el año anterior. Los investigadores emplearon dos indicadores clave para esta radiografía: el Índice de Restricciones Gubernamentales, que mide las prohibiciones oficiales, y el Índice de Hostilidades Sociales, que cuantifica actos de vandalismo, ataques físicos y acoso por parte de la población. Este último índice refleja que casi dos tercios de la humanidad viven actualmente en entornos donde la libertad de culto sufre vulneraciones graves.
En Europa, naciones como España, Bélgica, Noruega y Suecia han pasado a formar parte de la categoría de hostilidad «alta». En el caso específico de España, el informe destaca un incremento en el acoso individual y colectivo dirigido contra judíos, musulmanes y testigos de Jehová durante el último año cerrado de estudio. Por su parte, Noruega registró ataques reiterados contra comunidades religiosas y un aumento de discursos de odio tras el estallido de conflictos internacionales en Oriente Próximo.

A pesar de que las hostilidades sociales fluctúan según los eventos coyunturales, el acoso gubernamental a grupos religiosos se ha consolidado como una de las restricciones más comunes, presentándose en el 98% de los países estudiados. El informe advierte que en 185 naciones se registraron formas de acoso oficial, ya fuera mediante retórica verbal o agresiones físicas por parte de las autoridades. Además, la interferencia con el culto religioso alcanzó un nuevo pico histórico en el estudio, detectándose restricciones en 175 países que impiden el libre ejercicio de las ceremonias y tradiciones de fe.
Entre las 25 naciones más pobladas del mundo, el estudio sitúa a China, Irán, Indonesia, Egipto y Rusia como los países con los niveles más severos de restricciones impuestas por el Estado. En el extremo opuesto, países como Japón, Estados Unidos y Sudáfrica presentan los niveles más bajos de intervención gubernamental en materia de fe. Por su parte, aunque Corea del Norte es considerada por diversas fuentes como uno de los regímenes más represivos, no está incluida formalmente en el estudio debido a la opacidad del país y la falta de acceso para observadores independientes.
Por otro lado, el índice de violencia social muestra una realidad distinta en cuanto a la ubicación de los focos de conflicto. Países como Nigeria, India, Bangladesh y Pakistán obtuvieron puntuaciones «muy altas» en hostilidades perpetradas por ciudadanos o grupos radicales. En estos territorios, el extremismo se traduce frecuentemente en violencia colectiva y ataques directos contra minorías religiosas, mientras que en países como Vietnam o Estados Unidos los niveles de este tipo de hostilidad social se mantuvieron entre los más bajos del grupo de naciones con mayor población.

El estudio del Pew Research Center pone de manifiesto que, mientras que las hostilidades sociales varían según los acontecimientos sociales, las restricciones gubernamentales han aumentado de forma constante a lo largo de los años. Esto indica que los gobiernos están encontrando formas cada vez más severas de reprimir las prácticas religiosas de sus ciudadanos. La recurrencia del acoso oficial demuestra que la protección legal de la fe está perdiendo terreno frente al control estatal en la gran mayoría de las jurisdicciones analizadas.
Finalmente, el informe recalca que actos de violencia colectiva han contribuido a elevar su posición en el índice de hostilidades sociales, citando ataques específicos contra personas por el uso de vestimentas religiosas. La falta de una definición internacional única sobre lo que constituye «persecución religiosa» dificulta en ocasiones la acción global, pero los datos del Pew Research Center y ACN coinciden en que el panorama actual es de una vulnerabilidad extrema para miles de millones de creyentes.
Este retroceso de las libertades fundamentales plantea un desafío ético y político para la comunidad internacional, especialmente en países donde la coexistencia pacífica se ve amenazada por el discurso de odio y la inacción de las autoridades. La sangre de las víctimas de la violencia y la discriminación se convierte, en palabras de líderes religiosos, en un llamado urgente a renovar el compromiso con la justicia y la dignidad humana en todos los rincones del planeta.
La distribuidora Bosco Films ha hecho público el tráiler oficial del largometraje, confirmando su lanzamiento en la cartelera nacional para el próximo 11 de septiembre.
La cinta aterriza en las salas españolas precedida de un impacto cultural e histórico sin precedentes. En Francia, su país de origen, "Sagrado Corazón" se convirtió en un auténtico fenómeno social al superar los 500.000 espectadores, una cifra insólita para un proyecto de sus características que demuestra la vigencia y el interés por el relato espiritual en la sociedad contemporánea.
Dirigida por el matrimonio de cineastas franceses Sabrina y Steven J. Gunnell, la cinta adopta la forma de un docu-ficción de ambiciosa factura técnica. La narración combina la reconstrucción dramática de época con testimonios reales del presente, tejiendo un puente entre el pasado histórico y la experiencia cotidiana contemporánea.
El eje central de la trama se adentra en los acontecimientos ocurridos entre 1673 y 1675 en el convento de Paray-le-Monial, una pequeña localidad francesa. Allí, Santa Margarita María Alacoque fue destinataria de las apariciones de Jesucristo, quien le reveló su Corazón como representación del amor incondicional hacia la humanidad.
Más allá de la mera divulgación o del retrato documental, los realizadores conciben la obra como una propuesta con vocación transformadora. La génesis del proyecto se remonta a 2023, cuando el matrimonio Gunnell experimentó una vivencia espiritual en el santuario de Notre-Dame-du-Laus que los impulsó a abordar la vigencia de esta devoción.
«Queríamos decirle al mundo que es profundamente amado. Muchos pensaban que hablar de las apariciones del siglo XVII era algo lejano o anticuado, pero queríamos mostrar que este mensaje sigue siendo actual: un Corazón ardiente de amor que continúa entregándose hoy», explica Sabrina Gunnell.
Para fundamentar esa actualidad, el largometraje incorpora más de veinte relatos de conversión y testimonios en primera persona. Estas historias muestran cómo la experiencia del Sagrado Corazón continúa ofreciendo respuestas a las crisis existenciales, la soledad y las heridas del ser humano en pleno siglo XXI.

La acogida del filme en la taquilla internacional refleja una tendencia al alza en la demanda de contenidos con profundidad ética y religiosa:
| País | Cifra de Espectadores | Impacto Destacado |
| Francia | +500.000 | Fenómeno de público y debate social. |
| Polonia | 300.000 | Consolidación en el ámbito centroeuropeo. |
| Estados Unidos | 100.000 | Penetración en el mercado anglosajón. |
| Italia | 70.000 | Gran acogida en las salas transalpinas. |
El lanzamiento de la película en España reviste una singularidad histórica, dada la profunda arraigambre que esta devoción ha mantenido en el país a lo largo de los últimos siglos:
La Gran Promesa (1733): Revelada al beato Bernardo de Hoyos en Valladolid, hito fundamental en la difusión del culto en el ámbito hispánico.
La Consagración Nacional (1919): Efectuada por el rey Alfonso XIII en el Cerro de los Ángeles (Madrid), un acto institucional y popular que fue renovado colectivamente en 2019 al cumplirse su centenario.
Ante la expectación generada, los directores Sabrina y Steven J. Gunnell realizarán una gira promocional por España durante los primeros días de septiembre para presentar la cinta y compartir los detalles de la producción con los medios y el público.
Por su parte, Bosco Films ha puesto en marcha una iniciativa participativa a través de su plataforma web oficial. Mediante este canal, los propios espectadores pueden solicitar el pase de la película en los cines de sus respectivas localidades, un sistema de demanda directa que busca garantizar que la producción alcance el mayor número posible de municipios en toda la geografía española.
Como han puesto en evidencia los estudios mariológicos recientes, la Virgen María ha sido honrada y venerada como Madre de Dios y Madre nuestra desde los albores del cristianismo.
En los tres primeros siglos la veneración a María está incluida fundamentalmente dentro del culto a su Hijo.
Un Padre de la Iglesia resume el sentir de este primigenio culto mariano refiriéndose a María con estas palabras: «Los profetas te anunciaron y los apóstoles te celebraron con las más altas alabanzas».
De estos primeros siglos sólo pueden recogerse testimonios indirectos del culto mariano. Entre ellos se encuentran algunos restos arqueológicos en las catacumbas, que demuestran el culto y la veneración, que los primeros cristianos tuvieron por María.
Tal es el caso de las pinturas marianas de las catacumbas de Priscila: en una de ellas se muestra a la Virgen nimbada con el Niño al pecho y un profeta (quizá Isaías) a un lado; las otras dos representan la Anunciación y la Epifanía.
Todas ellas son de finales del siglo II. En las catacumbas de San Pedro y San Marceliano se admira también una pintura del siglo III/IV que representa a María en medio de S. Pedro y S. Pablo, con las manos extendidas y orando.
Una magnífica muestra del culto mariano es la oración “Sub tuum praesidium” (Bajo tu amparo nos acogemos) que se remonta al siglo III-IV, en la que se acude a la intercesión a María.
Los Padres del siglo IV alaban de muchas y diversas maneras a la Madre de Dios. San Epifanio, combatiendo el error de una secta de Arabia que tributaba culto de latría a María, después de rechazar tal culto, escribe: «¡Sea honrada María! !Sea adorado el Señor!».
La misma distinción se aprecia en San Ambrosio quien tras alabar a la « Madre de todas las vírgenes» es claro y rotundo, a la vez, cuando dice que «María es templo de Dios y no es el Dios del templo» , para poner en su justa medida el culto mariano, distinguiéndolo del profesado a Dios.
Hay constancia de que en tiempo del papa San Silvestre, en los Foros, donde se había levantado anteriormente un templo a Vesta, se construyó uno cuya advocación era Santa María de la Antigua. Igualmente el obispo Alejandro de Alejandría consagró una Iglesia en honor de la Madre de Dios. Se sabe, además, que en la iglesia de la Natividad en Palestina, que se remonta a la época de Constantino, junto al culto al Señor, se honraba a María recordando la milagrosa concepción de Cristo.
En la liturgia eucarística hay datos fidedignos mostrando que la mención venerativa de María en la plegaria eucarística se remonta al año 225 y que en las fiestas del Señor -Encarnación, Natividad, Epifanía, etc.- se honraba también a su Madre. Suele señalarse que hacia el año 380 se instituyó la primera festividad mariana, denominada indistintamente «Memoria de la Madre de Dios», «Fiesta de la Santísima Virgen», o «Fiesta de la gloriosa Madre».
El primer Padre de la Iglesia que escribe sobre María es San Ignacio de Antioquía (+ c. 110), quien contra los docetas, defiende la realidad humana de Cristo al afirmar que pertenece a la estirpe de David, por nacer verdaderamente de María Virgen.
Fue concebido y engendrado por Santa María; esta concepción fue virginal, y esta virginidad pertenece a uno de esos misterios ocultos en el silencio de Dios.
En San Justino (+ c. 167) la reflexión mariana aparece remitida a Gen 3, 15 y ligada al paralelismo antitético de Eva-María.
En el Diálogo con Trifón, Justino insiste en la verdad de la naturaleza humana de Cristo y, en consecuencia, en la realidad de la maternidad de Santa María sobre Jesús y, al igual que San Ignacio de Antioquía, recalca la verdad de la concepción virginal, e incorpora el paralelismo Eva-María a su argumentación teológica.
Se trata de un paralelismo que servirá de hilo conductor a la más rica y constante teología mariana de los Padres.
San Ireneo de Lyon (+ c. 202), en un ambiente polémico contra los gnósticos y docetas, insiste en la realidad corporal de Cristo, y en la verdad de su generación en las entrañas de María. Hace, además, de la maternidad divina una de las bases de su cristología: es la naturaleza humana asumida por el Hijo de Dios en el seno de María la que hace posible que la muerte redentora de Jesús alcance a todo el género humano. Destaca también el papel maternal de Santa María en su relación con el nuevo Adán, y en su cooperación con el Redentor.
En el Norte de África Tertuliano (+ c. 222), en su controversia con el gnóstico Marción), afirma que María es Madre de Cristo porque ha sido engendrado en su seno virginal.
En el siglo III se comienza a utilizar el título Theotókos (Madre de Dios). Orígenes (+ c. 254) es el primer testigo conocido de este título. En forma de súplica aparece por primera vez en la oración Sub tuum praesidium. que –como hemos dicho anteriormente- es la plegaria mariana más antigua conocida. Ya en el siglo IV el mismo título se utiliza en la profesión de fe de Alejandro de Alejandría contra Arrio.
A partir de aquí cobra universalidad y son muchos los Santos Padres que se detienen a explicar la dimensión teológica de esta verdad -San Efrén, San Atanasio, San Basilio, San Gregorio de Nacianzo, San Gregorio de Nisa, San Ambrosio, San Agustín, Proclo de Constantinopla, etc.-, hasta el punto de que el título de Madre de Dios se convierte en el más usado a la hora de hablar de Santa María.
La verdad de la maternidad divina quedó definida como dogma de fe en el Concilio de Efeso del año 431.
"¿Y después de la muerte del Salvador? María es la Reina de los Apóstoles; se encuentra en el Cenáculo y les acompaña en la recepción de Aquél que Cristo había prometido, del Paráclito; les anima en sus dudas, les ayuda a vencer los obstáculos que la flaqueza humana pone en su camino: es guía, luz y aliento de aquellos primeros cristianos".(San Josemaría Escrivá)
La descripción de los comienzos de la devoción mariana quedaría incompleta si no se mencionase un tercer elemento básico en su elaboración: la firme convicción de la excepcionalidad de la persona de Santa María -excepcionalidad que forma parte de su misterio- y que se sintetiza en la afirmación de su total santidad, de lo que se conoce con el calificativo de "privilegios" marianos.
Se trata de unos "privilegios" que encuentran su razón en la relación maternal de Santa María con Cristo y con el misterio de la salvación, pero que están realmente en Ella dotándola sobreabundantemente de las gracias convenientes para desempeñar su misión única y universal.
Estos privilegios o prerrogativas marianas no se entienden como algo accidental o superfluo, sino como algo necesario para mantener la integridad de la fe.
San Ignacio, San Justino y Tertuliano hablan de la virginidad. También lo hace San Ireneo. En Egipto, Orígenes defiende la perpetua virginidad de María, y considera a la Madre del Mesías como modelo y auxilio de los cristianos.
En el siglo IV, se acuña el término aeiparthenos —siempre virgen—, que S. Epifanio lo introduce en su símbolo de fe y posteriormente el II Concilio Ecuménico de Constantinopla lo recogió en su declaración dogmática.
Junto a esta afirmación de la virginidad de Santa María, que se va haciendo cada vez más frecuente y universal, va destacándose con el paso del tiempo la afirmación de la total santidad de la Virgen. Rechazada siempre la existencia, de pecado en la Virgen, se aceptó primero que pudieron existir en Ella algunas imperfecciones.
Así aparece en San Ireneo, Tertuliano, Orígenes, San Basilio, San Juan Crisóstomo, San Efrén, San Cirilo de Alejandría, mientras que San Ambrosio y San Agustín rechazan que se diesen imperfecciones en la Virgen.
Después de la definición dogmática de la maternidad divina en el Concilio de Efeso (431), la prerrogativa de santidad plena se va consolidando y se generaliza el título de "toda santa" –panaguía-. En el Akathistos se canta "el Señor te hizo toda santa y gloriosa" (canto 23).
A partir del siglo VI, y en conexión con el desarrollo de la afirmación de la maternidad divina y de la total santidad de Santa María, se aprecia también un evidente desarrollo de la afirmación de las prerrogativas marianas.
Asísucede concretamente en temas relativos a la Dormición, a la Asunción de la Virgen, a la total ausencia de pecado (incluido el pecado original) en Ella, o a su cometido de Mediadora y Reina. Debemos citar especialmente a S. Modesto de Jerusalén, a S. Andrés de Creta, a S. Germán de Constantinopla y a S. Juan Damasceno como a los Padres de estos últimos siglos del periodo patrístico que más profundizaron en las prerrogativas marianas.
Fuente: www.primeroscristianos.com
Ver en Wikipedia
“La realidad estupenda de la Asunción de María manifiesta y confirma la unidad de la persona humana y nos recuerda que estamos llamados a servir y glorificar a Dios con todo nuestro ser, alma y cuerpo”. Papa Francisco
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La Virgen María es llena de gracia. La intensidad y la naturaleza de sus gracias son distintas a lo largo de su vida; una es la gracia en su Concepción, otra en la Encarnación, otra en la Asunción de María a los cielos. En esta última la Virgen María recibe la plenitud de santidad.

Asunción de la Virgen (Assumption of the Virgin) Jacopo Palma
La celebración de la Asunción de María es una fiesta antigua que se celebraba en Jerusalén desde el siglo VI en honor de la Madre de Dios recordaba probablemente la consagración de una iglesia en su honor.
Esta fiesta, un siglo después, se extiende a todo el Oriente bajo el nombre de Dormición de Santa María y celebra su tránsito de este mundo y asunción de María al cielo.
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El Papa Pío XII, declaro el dogma de fe la Asunción de María, en 1950. La Virgen María, por un privilegio especial de Dios Omnipotente, no experimentó la corrupción: su cuerpo, glorificado por la Santísima Trinidad, fue unido al alma, y María fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús, para glorificar a Dios e interceder por nosotros.
En el Apocalipsis podemos leer los pasajes que relatan la Asunción de la Virgen María a los cielos:
“Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna a sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas (Ap 12, 1).
Y nosotros, impulsados por la liturgia en la Misa de la vigilia de esta fiesta, aclamamos a Nuestra Señora con estas palabras: Gloriosa dicta sunt de te, Maria, quæ hodie exaltata es super choros angelorum. Bienaventurada eres, María, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.
La Iglesia pone la mirada a María para contemplar en ella lo que es la Iglesia en su misterio, en su «peregrinación de la fe», y lo que será al final de su marcha, donde le espera, «para la gloria de la Santísima e indivisible Trinidad», «en comunión con todos los santos» aquella a quien venera como la Madre de su Señor y como su propia Madre.
La Asunción de María, Nuestra Señora nos propone la realidad de esa esperanza gozosa. Somos aún peregrinos, pero Nuestra Madre nos ha precedido y nos señala ya el término del sendero: nos repite que es posible llegar y que, si somos fieles, llegaremos. Porque la Santísima Virgen no sólo es nuestro ejemplo: es auxilio de los cristianos. Y ante nuestra petición —Monstra te esse Matrem-, no sabe ni quiere negarse a cuidar de sus hijos con solicitud maternal. Es Cristo que pasa, 177.
María cumplió de forma ejemplar con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios. La Asunción de la Virgen es ejemplo para todos los cristianos.
En la Tierra todos queremos llegar a Dios. Esta es nuestra esperanza. La Virgen María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón estaba lleno de Dios.