La fiesta de la exaltación de la Santa Cruz explicada por Benedicto XVI

La Iglesia celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz el 14 de septiembre, ya que ese día es el aniversario de la consagración de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en 335. También se dice que ese día se conmemora la recuperación de la Cruz por Heraclio en el 628 de manos de los persas, que la tenían en su poder desde 614.

 

BENEDICTO XVI

(Angelus 17 de septiembre de 2006)
“Pero ¿qué sentido tiene exaltar la cruz? ¿Acaso no es escandaloso venerar un patíbulo infamante? Dice el apóstol san Pablo:

"Nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles" (1 Co 1, 23). Pero los cristianos no exaltan una cruz cualquiera, sino la cruz que Jesús santificó con su sacrificio, fruto y testimonio de inmenso amor. Cristo en la cruz derramó toda su sangre para librar a la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte.

Por tanto, de signo de maldición la cruz se ha transformado en signo de bendición, de símbolo de muerte en símbolo por excelencia del Amor que vence el odio y la violencia y engendra la vida inmortal.”

 

exaltacion santa cruz

Texto Completo

BENEDICTO XVI

ÁNGELUS

Castelgandolfo, domingo 11 de septiembre de 2005

 

Queridos hermanos y hermanas:

El próximo miércoles, 14 de septiembre, celebraremos la fiesta litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz. En el Año dedicado a la Eucaristía, esta fiesta adquiere un significado particular: nos invita a meditar en el profundo e indisoluble vínculo que une la celebración eucarística y el misterio de la cruz. En efecto, toda santa misa actualiza el sacrificio redentor de Cristo. Al Gólgota y a la "hora" de la muerte en la cruz ―escribió el amado Juan Pablo II en la encíclica Ecclesia de Eucharistia― «vuelve espiritualmente todo presbítero que celebra la santa misa, junto con la comunidad cristiana que participa en ella» (n. 4).

Por tanto, la Eucaristía es el memorial de todo el misterio pascual: pasión, muerte, descenso a los infiernos, resurrección y ascensión al cielo, y la cruz es la conmovedora manifestación del acto de amor infinito con el que el Hijo de Dios salvó al hombre y al mundo del pecado y de la muerte. Por eso, la señal de la cruz es el gesto fundamental de nuestra oración, de la oración del cristiano.

Hacer la señal de la cruz ―como haremos ahora con la bendición― es pronunciar un sí visible y público a Aquel que murió por nosotros y resucitó, al Dios que en la humildad y debilidad de su amor es el Todopoderoso, más fuerte que todo el poder y la inteligencia del mundo.

Después de la consagración, la asamblea de los fieles, consciente de estar en la presencia real de Cristo crucificado y resucitado, aclama: "Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!". Con los ojos de la fe la comunidad reconoce a Jesús vivo con los signos de su pasión y, como Tomás, llena de asombro, puede repetir: "¡Señor mío y Dios mío!" (Jn 20, 28). La Eucaristía es misterio de muerte y de gloria como la cruz, que no es un accidente, sino el paso a través del cual Cristo entró en su gloria (cf. Lc 24, 26) y reconcilió a la humanidad entera, derrotando toda enemistad. Por eso, la liturgia nos invita a orar con confianza y esperanza: Mane nobiscum, Domine!¡Quédate con nosotros, Señor, que con tu santa cruz redimiste al mundo!

María, presente en el Calvario junto a la cruz, está también presente, con la Iglesia y como Madre de la Iglesia, en cada una de nuestras celebraciones eucarísticas (cf. Ecclesia de Eucharistia, 57). Por eso, nadie mejor que ella puede enseñarnos a comprender y vivir con fe y amor la santa misa, uniéndonos al sacrificio redentor de Cristo. Cuando recibimos la sagrada comunión también nosotros, como María y unidos a ella, abrazamos el madero que Jesús con su amor transformó en instrumento de salvación, y pronunciamos nuestro "amén", nuestro "sí" al Amor crucificado y resucitado.

 

 

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San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia

Ha pasado a la historia con el sobrenombre de “boca de oro” por su maravillosa capacidad de hablar sobre la fe. San Juan Crisóstomo nació en el 349 cerca de Antioquía. Patriarca en Constantinopla, murió exiliado por haber condenado sin temor la corrupción del clero y de la corte bizantinos.

 

Juan fue un as de la palabra desde muchacho. El famoso rector Libonio, su maestro, que veía en el joven a su natural sucesor, sintió mucho cuando aquel alumno prometedor prefirió la fe a la atractiva retórica. “¡Si los cristianos no me lo hubieran robado!”, exclamará.

En efecto, Juan sí fue “robado” por la atracción que sentía por las palabras sagradas, que estudia con atención en el círculo de Diodoro, futuro obispo de Tarso. San Pablo es uno de sus preferidos, al que le dedicará mucho en pensamientos y páginas.

Pero toda la Biblia, con sus enseñanzas, deja una huella profunda en aquel joven de Antioquía que se prepara para convertirse en una espada de doble filo en el oriente cristiano del siglo V, precisamente por aquel talento de decir las cosas sabiendo que lo dice bien.

 

san juan crisostomo

El espíritu no el vientre

El obispo Fabiano lo ordenó sacerdote pero Juan, desde los años del diaconato, demuestra rotundamente que su capacidad de hablar a la gente de las Escrituras es fuera de lo común. Antes de esta fase, el joven también hace la experiencia eremítica – seis años en el desierto, los últimos dos en una caverna – y esto consolida en él un carácter de sobriedad que confiere ulterior fuerza a sus palabras que sacuden siempre por su franqueza.

Predica el amor concreto a los hermanos más pobres, insta a los monjes a realizar obras de caridad y a desprenderse del dinero; impulsa a los laicos a evitar la telaraña de la corrupción.

En suma, más espacio al espíritu y menos a la carne. Juan es un moralista, en el sentido positivo del término, para una época en la que extraer de los dichos bíblicos normas de comportamiento coherentes con la vida de un bautizado era el camino que se recorría con frecuencia.

Patriarca incómodo

Cuando tenía alrededor de 50 años, en el 397, da el gran salto. Juan está en Constantinopla para suceder al Patriarca Nectario. Cambia el papel: gran visibilidad y cercanía a la corte. El único que no cambia es Juan. El fustigador de la corrupción – que en los palacios del poder bizantino pulula – es fiel a su estilo.

La gente lo ama por eso, tal como lo testimonian sus contemporáneos. Los que comienzan a detestarlo cada vez más abiertamente son la nobleza y el clero, apegados a sus privilegios y de aquel hombre que, en lugar de alinearse a los modos del círculo del que ha entrado a formar parte, reciben frases que no hacen descuentos.

Indolencia y vicios, sobre todo por parte de quien viste una túnica, son los blancos preferidos. Y a las palabras siguen los hechos. Muchos presbíteros son removidos por indignidad, incluido el obispo de Éfeso. Para muchos es demasiado. Y contra un hombre que en el fondo es más ingenuo que astuto, parte la lista de intrigas.

“Boca de oro”

Capitanea la fronda contra Juan el Patriarca de Alejandría, Teófilo, y la emperatriz Eudoxia. En su ausencia convocan un sínodo que obliga a Juan al exilio. Corre el año 403, pero el alejamiento dura poco. Por aclamación popular, Juan regresa a Constantinopla y sus adversarios vuelen a lanzar el desafío.

 

San Juan Crisóstomo

San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia

 

 

El 9 de junio del 404 una nueva condena lo aleja del centro del Imperio. El antiguo eremita encuentra una soledad forzada. Juan “boca de oro”, tal como será apodado tiempo después, muere en el año 407, en Comana Pontica, durante uno de los tantos traslados que debía realizar.

Su sabiduría permanece intacta a lo largo de los siglos, corroborada por centenares de escritos de un hombre y un sacerdote convencido de que “en todas las cosas” deba darse “gloria a Dios”.

 

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SAN JUAN CRISÓSTOMO

 

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7 Poesías de Lope de Vega a la Natividad de María 

Entre las numerosas obras que escribió Lope de Vega (1562-1635) se conservan varios poemas dedicados a la Natividad de la Virgen María. El actual breviario español recoge uno como himno de laudes (Hoy nace una clara estrella) y otro como himno de vísperas (Canten hoy, pues nacéis Vos).

Presentamos aquí una selección de 7 poesías que este genial autor dedicó a la fiesta que cada año celebramos el 8 de septiembre.

 

Canten hoy, pues nacéis Vos,
los ángeles, gran Señora
y ensáyense desde ahora
para cuando nazca Dios.

Canten hoy, pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan della
es por quien la gracia tienen.

Digan, Señora, de Vos
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense desde ahora
para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años,
que en hora buena cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.

Canten y digan por Vos,
que desde hoy tienen Señora
y ensáyense desde ahora
para cuando nazca Dios.

*******
natividad María

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna
de ser pura eternamente:

El alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:

Nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

*******

Nace el alba María
y el sol tras ella,

desterrando la noche
de nuestras penas.
Nace el alba clara,
la noche pisa,
del cielo la risa,
su paz declara;
el tiempo se para
por solo verla,
desterrando la noche
de nuestras penas.

Para ser señora
del cielo, levanta
esta niña santa
su luz aurora;
él canta, ella llora
divinas perlas,
desterrando la noche
de nuestras penas.

Aquella luz pura
del Sol procede,
porque cuanto puede
le da hermosura;
el alba segura
que viene cerca,
desterrando la noche
de nuestras penas.

*******
natividad maria

Si en brazos de Dios nacéis,
¿quién sois?, Niña soberana,
que para casa tan pobre
parecéis muy rica Infanta.

Tres veces catorce dicen
los deudos de vuestra casa,
que son las generaciones
de vuestra sangre preclara.

La primera es de Profetas
y divinos Patriarcas,
desde Abrahán a David,
de quien seréis torre y arpa.

De Reyes es la segunda,
desde David a que salgan
de Babilonia a Sión
y vuelvan a honrar el arca.

Desde este tiempo hasta el día
en que Cristo de Vos nazca,
otra que es de Sacerdotes,
de quien Vos seréis la vara.

Torre y arca y vara sois
en tan ilustre prosapia,
supuesto que para esposo
un carpintero os señalan.

Debe de ser que Dios quiere
que hecha carne su Palabra,
viva en casa donde vea
labrar maderos y tablas.

O porque si sois, Señora,
arca en que el mundo se salva,
como divino escultor
os halle el hombre en su casa.

 

*******
Cielos y tierra se alegran
cuando nacéis, Virgen santa,
por su Hija el Padre eterno,
por quien se goza y se agrada.

El Hijo, viendo a su Madre
tan buena, que de llamarla
su madre, no se desprecie,
ni de entrar en sus entrañas.
El Espíritu divino
de ver la Esposa que ama,
de suerte que ya comienza
a cubrirla con sus alas.

Los Ángeles por su Reina,
los cielos por su luz clara,
el sol por su hermosa frente,
y la luna por sus plantas.

Los hombres por su remedio,
porque hasta vuestra mañana,
no podía el sol salir,
y en oscura noche estaban.

Según esto, vos nacéis
para ser vara en las aguas,
torre fuerte en los peligros,
y en el diluvio arco y arca.

Pues vengáis a vuestra aldea,
María llena de gracia,
muchas veces en buen hora,
día que nacéis con tantas.

Conoced vuestros pastores,
que todos os dan las almas,
mientras os da el cielo estrellas,
para mantillas y fajas.

*******
Lope de Vega a la Natividad de María 
Hoy Ana parió a María
y anoche se vio arrebol,
sin duda tendremos Sol,
pues amanece tal día.
Arreboles de esperanzas
ayer vio en el cielo el suelo
y hoy sale el Alba del Cielo
con rayos de confianzas,
pues siendo el Alba María
y Ana el divino arrebol,
no puede tardar el Sol
estando tan claro el día.
*******
Despierta Gil -¿Es de día,
el Alba ha salido ya?
-Buenos días, claro está,
pues ha nacido María.
De la tierra te levanta,
mira que sale la Aurora,
que el cielo y la tierra dora
con su pura y virgen planta.
¿No despiertas? -Ya querría.
-Mira la luz que te da:
-Buenos días, claro está,
pues ha nacido María.
Huye la noche cruel
del pecado, temerosa
la luz desta Niña hermosa
que hoy nace al mundo sin él;
recuerda, pues, ¡qué porfía!
¿Pues hay luz? -Vístete ya:
-Buenos días, claro está
pues ha nacido María.
Está diciendo su lumbre
que el Sol, que los hombres salva,
ha de venir tras el Alba
por aquella misma cumbre.
¿y duermes tu? A ver el día:
-Buenos días, claro está
pues ha nacido María.

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Natividad de la Virgen María

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Natividad de la Virgen María

Son muchas las fiestas litúrgicas que se celebran en honor a la madre de Dios, la Virgen María. Sin embargó, a veces no conocemos muy bien su historia. Aquí se explica el origen de la presente festividad, la Natividad de María. Como se explica, esta celebración nos llega por el legado de los primeros cristianos, y además gracias a ella se pudo poner fecha (8de diciembre) a la solemnidad de la Concepción Inmaculada de María.

 

Historia y orígenes de la fiesta

Con este nombre se celebra una fiesta el 8 de septiembre. No se trata, como en las fiestas de la Asunción y de la Inmaculada, de un dogma, sino de una conmemoración.

La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y es una de aquellas cuatro principales fiestas de María en honor de las cuales el Papa Sergio I organizó una solemne procesión que salía de la iglesia de San Adriano en el foro romano y terminaba en Santa María Mayor, donde se celebraba la Misa.

El Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.

Lope de Vega a la Natividad de María 

 

Los orígenes de esta fiesta hay que buscarlos en Oriente y probablemente en Jerusalén. Ya en el siglo V existía en Jerusalén el santuario mariano situado junto a los restos de la piscina Probática, o sea, de las ovejas. Debajo de la hermosa iglesia románica, levantada por los cruzados, que aún existe-la Basílica de Santa Ana- se hallan los restos de una basílica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda que se ha considerado como la casa natal de la Virgen.

Esta tradición, fundada en apócrifos muy antiguos como el llamado Protoevangelio de Santiago (siglo II), se vincula con la convicción expresada por muchos autores acerca de que Joaquín, el padre de María, fuera propietario de rebaños de ovejas. Estos animales eran lavados en dicha piscina antes de ser ofrecidos en el templo.

El primer testimonio de la fiesta es un himno de Román el Melodo (año 560). Para San Andrés de Creta (740) esta fiesta es ya una antigua tradición.

En Occidente se introdujo en el siglo VII. Además de la noticia del Liber Pontificalis referente a la procesión ordenada por Sergio I, tenemos el testimonio de los sacramentarios romanos a partir del Gelasiano antiguo.

No obstante, la fiesta se propagó muy lenta y desigualmente en Occidente: en Milán en tiempo de Beroldo (1124) era desconocida, no obstante hallarse consignada en los Martirologios.

Amalario ni siquiera hace mención de la misma. En cambio, en el Concilio de Reims (630) se prescribe como día festivo. A partir del siglo XI-XII se halla generalmente establecida. La octava fue debida a un voto de los cardenales en el difícil cónclave de 1241. Gregorio XI (1378) la dotó de una vigilia.

Es la fiesta patronal de muchísimos santuarios y es así un bella manera de simbolizar el nacimiento espiritual de la Virgen en muchos pueblos. En los nuevos libros litúrgicos promulgados por Pablo VI, esta fiesta ha sido muy revalorizada, principalmente, por sus dos himnos nuevos: uno de autor anónimo del s. X y otro de S. Pedro Damián.

La fiesta tiene la alegría de un anuncio premesiánico.  Es por eso, que esta celebración, como enseña San Andrés de Creta es, “el principio de las festividades y sirve como puerta hacia la gracia y la verdad.” San Juan Damasceno dijo: “el día de la natividad de la Madre de Dios es festividad de alegría universal, pues a través de Ella se renovó todo el género humano, y la aflicción de la madre Eva se convirtió en alegría” (homilía que pronunció un 8 de septiembre en la Basílica de Santa Ana).
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Poesía a la Natividad de María
(Lope de Vega)

 

Canten hoy, pues nacéis vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Canten hoy, pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella
es por quien la gracia tienen.

Digan, Señora, de vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.

Canten y digan, por vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Y nosotros, que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también,
el corazón y las manos.

Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios. Amén.

Natividad de la Virgen María

 

 

Fuentes: (GER) A. M. Franquesa Garrós.
M. RIGHETTI,Historia de la liturgia, I, Madrid 1955, 911-912; J. PASCHER, El año litúrgico, Madrid 1966, 686; G. MORIN, Une préface du Miss. Gothicum supposant la fete de la Nativité de N. Dame en pays gallican dès le VII siècle, en “Revue Bénédictine” (1945-46) 9-11; J. LEROY, Un texte peu remarqué sur la fete de la Nativité de N. Dame, en “Revue de sciences religieuses” (1938) 282-289.

 

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La zona de Ofel, ubicada al pie de la ladera sureste del Monte del Templo, nos ayuda a imaginar el entorno por donde caminaron los peregrinos del siglo I y el paisaje urbano que Jesús encontró en Jerusalén.

 

Los Evangelios, de hecho, sitúan este lugar en el centro de numerosos episodios clave de su vida: subió allí, enseñó en los pórticos y debatió con la multitud, los escribas y los fariseos.

 

 

Gora Berger, Directora de Relaciones Públicas de la Compañía de Desarrollo de Jerusalén:

Nos encontramos cerca de las escaleras que conducen al Templo: decenas de miles de peregrinos subieron estas escaleras camino al Monte del Templo. Se trata de las escaleras originales del período del Segundo Templo, conocidas como las escaleras de Hulda. Cuando Neil Armstrong visitó este lugar a principios de la década de 1980, nos comentó que subir estas escaleras —que sin duda Jesús también usó para entrar al Templo— fue más emocionante que caminar sobre la superficie de la luna.

 

A unos sesenta metros se encuentra otra puerta, llamada la «puerta triple» por sus tres arcos.

 

 

Orit Peleg-Barkat, Instituto de Arqueología (Universidad Hebrea de Jerusalén)

Esta zona, situada al pie de las puertas y conocida como Ofel, acogió a decenas de miles de peregrinos hace dos mil años, y por aquí pasaba la entrada principal.

Uzi Leibner, Instituto de Arqueología (Universidad Hebrea de Jerusalén)

Toda esta zona, al pie de las puertas del Monte del Templo, era un espacio público destinado a los peregrinos y contaba con grandes cisternas y decenas de baños de purificación.

Al pie de la puerta, durante las excavaciones realizadas por el Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén en colaboración con el Instituto Armstrong de Arqueología Bíblica, se descubrió un gran edificio utilizado como baños públicos de purificación.

Uzi Leibner, Instituto de Arqueología (Universidad Hebrea de Jerusalén)

Este edificio fue construido a principios del siglo I d.C., quizás alrededor del año 10 d.C., y hasta el momento se han desenterrado cuatro estancias dos de las cuales son baños de purificación destinados a los peregrinos antes de entrar al Monte del Templo.

Desde aquí, el sitio nos lleva a una de las historias más estrechamente vinculadas a la historia de la primera comunidad cristiana en Jerusalén: el martirio de Santiago, hermano del Señor, arrojado desde el parapeto del Templo.

Gora Berger, Directora de Relaciones Públicas de la Compañía de Desarrollo de Jerusalén:

Conocemos la esquina de Ofel porque desde allí, durante el período del Templo, se arrojaban las ofrendas en el Día de la Expiación. En el año 62 d. C., un sacerdote aprovechó la ausencia del gobernador romano para ajustar cuentas con la primera comunidad cristiana presente en el lugar y con el primer obispo de Jerusalén, Santiago, quien efectivamente fue arrojado desde las murallas.

Al sur del Muro de las Lamentaciones se encuentra la calle Herodiana, por donde caminaban los peregrinos, flanqueada por pequeñas tiendas. Las enormes piedras que cayeron aquí dan testimonio del trágico final del Templo, destruido e incendiado por los soldados romanos: una escena que recuerda las palabras del Señor Jesús cuando lloró por Jerusalén: «No quedará piedra sobre piedra» (Lucas 19:44).

En una de estas piedras está grabada una inscripción hebrea fragmentaria que dice: «Casa del sonido del cuerno…». El cuerno marcaba el comienzo y el final del descanso del sábado, separando los días laborables de los días festivos; por lo tanto, la inscripción indica el lugar exacto donde se colocaba el sacerdote para tocarlo.

En otra piedra del muro, posteriormente, se grabó el versículo del libro de Isaías: «Lo verás, y tu corazón se alegrará, y tus huesos florecerán como la hierba» (Isaías 66:14).

muro

Estas piedras, que han resistido el paso del tiempo, siguen conservando los ecos de los acontecimientos que presenciaron. Peregrinos recorrieron estos caminos, Jesús subió estos escalones, y en estos callejones se escribieron páginas de la historia de la salvación, asegurando que Jerusalén siga siendo una ciudad donde la fe se encuentra con la historia.

fuente: Cristian Media Center

GREGORIO MAGNO, PAPA Y DOCTOR DE LA IGLESIA

San Gregorio Magno, que recordamos el 3 de septiembre, es uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia de Occidente, junto a los santos Ambrosio, Jerónimo y Agustín.

 

Hubiera querido ser monje, pero contrariamente a su deseo, fue elegido Papa. Se demostró entonces un hombre de acción práctico y emprendedor. Dio inicio a una profunda reforma de la Iglesia y nos dejó numerosos escritos. La grandeza de su obra le valió el apelativo de “Magno”.

Gregorio nació en Roma en torno al año 540 en el seno de una rica familia patricia romana, la gens Anicia, de fe cristiana y conocida por los servicios prestados a la Sede Apostólica. Sus padres, Gordiano y Silvia (a quien la Iglesia venera como santa el 3 de noviembre) le transmitieron los valores evangélicos con el ejemplo.

Después de cursar estudios de Derecho, Gregorio emprendió la carrera política y ocupó el cargo de Prefecto en Roma. Esta experiencia le ayudó a conocer los problemas reales de la ciudad y a desarrollar un profundo sentido del orden y la disciplina.

 

gregorio magno

 

 

Pocos años después decidió retirarse, atraído por la vida monástica. Donó sus bienes a los pobres y convirtió la casa paterna, situada en el Celio, en un monasterio dedicado a san Andrés. Allí, en el recogimiento, se entregó a la oración y al estudio de la Sagrada Escritura y de los Padres de la Iglesia.

De monje a Papa

Pero el Papa Pelagio II lo nombró diácono y lo envió a Constantinopla como su aprocrisario –nuncio apostólico-. Allí estuvo seis años, durante los cuales, además de llevar a cabo las tareas diplomáticas que le había confiado el Pontífice, siguió viviendo como monje con otros religiosos.

A su regreso a Roma, volvió a su monasterio del Celio. Tras la muerte de Pelagio II, en el 590, fue elegido como su sucesor.

Gregorio tuvo que afrontar un periodo difícil: los longobardos habían invadido la península Itálica, lluvias e inundaciones habían provocado numerosas víctimas y grandes daños, y muchas zonas se vieron afectadas por la carestía y la peste.

Gregorio exhortó a los fieles a la oración y la penitencia, invitándoles a participar, durante tres días, en una solemne procesión penitencial hacia la basílica de Santa María la Mayor. Se cuenta que, mientras atravesaban el puente que enlaza la zona del Vaticano con el centro de Roma, Gregorio y la multitud tuvieron una visión del arcángel Miguel sobre la Mole Adriana, interpretándola como un signo celeste que anunciaba el final de la epidemia.

A partir de este episodio, el antiguo mausoleo fue llamado Castel Sant’Angelo –castillo del santo ángel-.

Obra eclesiástica y civil

Durante su pontificado, Gregorio reorganizó la administración pontificia y se ocupó de la Curia romana, muchos de cuyos miembros eclesiásticos y laicos tenían intereses muy distintos de los espirituales y caritativos; por este motivo, confió numerosos encargos a monjes benedictinos. Reformó las actividades eclesiásticas en las diversas sedes episcopales.

Estableció también que los bienes de la Iglesia fueran utilizados para su propia subsistencia y para la obra de evangelización del mundo; y gestionados con absoluta rectitud, justicia y misericordia.

Gregorio empleó sus propios bienes y los legados a la Iglesia para ayudar a los fieles: compraba y distribuía trigo, socorría a los necesitados, sustentaba a los sacerdotes, monjes y religiosos de clausura en situación de dificultad, pagaba rescates por los prisioneros.

Trabajó por la paz promoviendo treguas y armisticios. A él se deben también decisiones políticas encaminadas a salvaguardar Roma –olvidada por los emperadores- y negociaciones con los longobardos para asegurar la paz en Italia central. Gregorio estableció con ellos relaciones fraternales, se preocupó por su conversión y envió misiones de evangelización a los visigodos de España, los francos y los sajones. Envió a Britania al prior del convento de san Andrés en el Celio, Agustín –quien fue después obispo de Canterbury- y a cuarenta monjes.

Servus servorum Dei

Gregorio reformó la Misa y la hizo más simple; promovió también el canto litúrgico, que tomó de él el nombre de “canto gregoriano”. Su epistolario cuenta con más de 800 cartas. Se conservan también numerosas homilías suyas. Entre sus obras, destacan Moralia in Iob (Comentario moral al libro de Job), en el que afirma que el ideal moral consiste en la integración armoniosa entre palabra y acción, pensamiento y esfuerzo, oración y dedicación a los propios deberes; y la Regla pastoral, en la que traza la figura del obispo ideal, insiste en el deber del pastor de reconocer diariamente su propia miseria, y profundiza en la virtud de la humildad.

Para demostrar que la santidad es siempre posible, Gregorio escribe los Diálogos, una hagiografía en la que narra el ejemplo que dieron hombres y mujeres, tanto canonizados como no, acompañándolo con reflexiones teológicas y místicas. Es especialmente conocido el libro II, dedicado a san Benito de Nursia.

Se puede decir que Gregorio fue el primer Papa que utilizó el poder temporal de la Iglesia, sin olvidar por ello el aspecto espiritual de su tarea. Se mantuvo siempre simple y humilde, tanto que en sus cartas oficiales se definía “Servus servorum dei”, siervo de los siervos de Dios, apelativo conservado por sus sucesores.

Murió el 12 de marzo del año 604, y fue sepultado en la Basílica de San Pedro.

 

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SAN GREGORIO MAGNO

 

Ver obras de San Gregorio Magno

 

Links:

http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/audiences/2008/documents/hf_ben-xvi_aud_20080528.html

 

http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/audiences/2008/documents/hf_ben-xvi_aud_20080604.html

El Pastor de Hermas

Presentación

El libro de El Pastor de Hermas es una obra cristiana del siglo II d.C., la cual no forma parte del Canon del Nuevo Testamento y que fue muy apreciado en la Iglesia primitiva, hasta el punto de que algunos Padres de la Iglesia llegaron a considerarlo como canónico o perteneciente al conjunto de la Sagrada Escritura.

 

Gozó de tanta autoridad El Pastor de Hermas durante los siglos II y III, que incluso Tertuliano (1) e Irineo de Lyon (2) lo citaron como Escritura. Asimismo el Codex Sinaiticus lo vincula al Nuevo Testamento, y en el Codex Claromontanus (3) figura entre los Hechos de los Apóstoles y las Cartas de San Pablo.

La primera versión del libro fue escrita en griego, y no se ha conservado el texto completo, pero sí se conserva la traducción al latín efectuada por su propio autor, Hermas de Roma. Viene citado en los siguientes manuscritos:

Codex Athensis

Codex Sinaiticus (Manuscrito del siglo IV de la versión griega de la Biblia).

Papiro 129 (Hallado a principios del siglo XX en Egipto y que en la actualidad se encuentra en la Universidad de Michigan).

Versión copto-sahídica (El sahídico es el dialecto principal del copto y era hablado en Tebas, en el Alto Egipto).

Codex Visionum

 

Existen dos versiones en latín: la Vulgata (4) y la Palatina (5). Además hay otras versiones en lenguas etiópicas, o sea, originarias de Etiopía: una en idioma persa y otra en lengua copta.

 

 

 

Aunque las citas bíblicas son muy escasas, el contenido del texto muestra que el autor dominaba la literatura sapiencial del Antiguo Testamento y de las Cartas de San Pablo. Igualmente es de destacar la influencia literaria judía, principalmente la proveniente de un texto titulado Manual de disciplina, perteneciente a los escritos esenios (6) descubiertos en las cuevas de Qumrán, a orillas del Mar Muerto. Esto significa que el autor provenía del ámbito judeo-cristiano.

 

Datación

Debido a que el texto de El Pastor de Hermas menciona al Papa Clemente I (7), antiguamente se suponía que la obra fue escrita en la época de su pontificado, o sea, entre el 88 y el 97 d.C.

Quienes originalmente consideraban que El Pastor de Hermas, como es el caso de Orígenes (8), se apoyaban en un versículo de la Carta a los Romanos, donde Pablo saluda a los cristianos de Roma, entre los que cita a uno llamado Hermas: "Saludad a Asíncrito y Flegón, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos" (Romanos 16:14).

Sin embargo, gracias en gran parte al Códice de Muratori (9), sabemos que la obra fue compuesta por un tal Hermas, hermano del Papa Pío I, en la ciudad de Roma, entre los años 140 al 155 d.C., datación confirmada por otros catálogos eclesiásticos. Diversos exégetas y estudiosos han confirmado esta fecha de composición después de analizar el lenguaje utilizado, el mensaje teológico transmitido y la similitud con el libro del Apocalipsis.

Menciones en los antiguos textos cristianos

El teólogo inglés Joseph B. Lighfoot (10) propuso a finales del siglo XIX la datación de El Pastor de Hermas entre los años 140 al 155 d.C., basado en estos tres testimonios:

Códice de Muratori (9): "Cuando Hermas redactó El Pastor muy recientemente en nuestra época, en la ciudad de Roma, su hermano, el obispo Pío, ocupaba la sede de la Iglesia de la ciudad de Roma".

Catálogo Liberiano (11) y Liber Pontificalis (12): "Bajo el episcopado de Pío, su hermano Hermas escribió un libro que contiene los preceptos que le entregó un ángel que se le apareció como un Pastor".

Doctrina de Marción (13): "Entonces, después de él, Pío, cuyo hermano según la carne era Hermas, el pastor angélico, porque él declama las palabras que le fueron dadas por el ángel…".

Estos tres testimonios parecen citar una misma fuente, la obra perdida de Hegesipo (14), que también sería utilizada por Eusebio de Cesárea (15) para redactar su obra Historia Eclesiástica.

 

Composición y contenido

El libro de El Pastor de Hermas refleja el estado de la cristiandad romana a mediados del siglo II d.C. Tras una larga etapa de tranquilidad sin sufrir persecuciones, parece que no era general el espíritu de los primeros tiempos del cristianismo. Junto a cristianos fervorosos, había muchos tibios. Junto a los santos no faltaban los pecadores. Y esto ocurría en todos los niveles de la Iglesia, desde los simples fieles hasta los ministros consagrados. Por este motivo no es de extrañar que el libro gire en torno a la necesidad de penitencia.

Según se desprende del escrito, Hermas, su autor, era un cristiano sencillo, pero lleno de preocupaciones religiosas y con una particular conciencia de sus propias faltas morales. Pesa sobre él principalmente el remordimiento por no haber sabido mantener debidamente las relaciones familiares con su esposa e hijos, y por no haber sabido hacer buen uso de sus bienes terrenales.

Hermas parece ser un judío de origen y formación, quien fue vendido como esclavo y enviado a Roma, en donde fue abriéndose paso en la vida. Como liberto se dedicó a los negocios y compró algunas fincas, que luego fue perdiendo. Sus hijos vivían mal y con su esposa no se llevaba demasiado bien, según él mismo nos cuenta en su libro.

Dos son los temas que nos plantea Hermas en su libro: el primero es la Iglesia, que es presentada en sí misma en su aspecto histórico y en su tiempo final o escatológico. El segundo habla de la relación de Cristo con la Iglesia, usando imágenes de fuerte resonancia bíblica. La utilización de un lenguaje alegórico se extiende por toda la obra, lo cual transmite un mensaje optimista y lleno de esperanza.

Muchos temas van apareciendo a lo largo del libro. De particular interés pueden ser los que se refieren al peligro de las riquezas, a las relaciones entre ricos y pobres, o a la necesidad de saber distinguir los signos de la influencia del buen o del mal espíritu en nosotros y en los demás. Pero el principal tema que aborda el texto del libro es el de la penitencia personal.

El Pastor de Hermas se compone de cinco visiones de género apocalíptico, doce mandatos y diez parábolas. El tono de la obra viene dado por la utilización de la primera persona del singular, presente desde el inicio de la primera visión cuando Hermas dice: "El amo que me crió me vendió a una tal Roda en Roma. Al cabo de muchos años la encontré de nuevo y empecé a amarla como a una hermana" (1ª. Visión, I).

La primera visión es mas bien una amonestación al mismo Hermas por su amor a Roda y a su condescendencia con sus hijos. En la segunda visión Hermas es invitado a dar a conocer el contenido de un libro que es una exhortación al arrepentimiento. La anciana que le habló en la primera visión se muestra como la Iglesia, pero también le dice que el libro aún debe ser completado.

En la tercera visión Hermas ve una torre que también simboliza a la Iglesia, y en la cuarte visión le es profetizada una tribulación, la cual se simboliza en un gran monstruo. La última visión presenta al Pastor, quien le mostrará y enseñará las parábolas del resto de la obra. La tercera parte, dedicada a los mandatos, trata de diversas virtudes cristianas y humanas: la fe, el temor de Dios, la continencia, la inocencia, la sinceridad, la castidad y el matrimonio cristiano.

Como se ha mencionado anteriormente, el punto principal de la obra es la penitencia, que se presenta como el modo de entrar a la Iglesia que nos menciona Hermas en su libro, la cual sería el único canal de salvación. Esta exhortación a la penitencia se refiere a la penitencia pública sacramental, que sólo se puede recibir después del bautismo, y que abarca todos los pecados sin exclusión alguna, lo cual es un dato muy característico en Hermes. Esta penitencia hay que llevarla a cabo enseguida y debe producir una conversión profunda y una enmienda verdadera, pues la santificación que produce en el alma es comparable a la del bautismo.

El Pastor de Hermas muestra cierta audacia imaginativa, pero en general tiene poca profundidad teológica, y se mantiene mas bien en una actitud meramente moralística. No obstante es interesante como reflejo de los problemas religiosos y morales que tenía un cristiano ordinario en aquel entonces.

 

PARA LEER EL LIBRO COMPLETO -  

El-Pastor-de-Hermas-El-libro

 

 

ver en Wikipedia

 

 

Glosario

01.- TERTULIANO: Quinto Septimio Florente Tertuliano, más comúnmente conocido como Tertuliano (160 a 220) fue un líder de la Iglesia y un prolífico escritor durante la segunda parte del siglo segundo y primera parte del tercero. Nació, vivió y murió en Cartago, en el actual Túnez.
02.- IRINEO DE LEON: Ireneo de Lyon, conocido como San Ireneo, nació en Esmirna, Asia Menor, el 130, y murió en Lyon, en 202. Fue obispo de la ciudad de Lyon desde 189, estando considerado como el más importante adversario del gnosticismo del siglo II. Su obra principal es Contra las Herejías.
03.- CODEX CLAROMONTANUS: Es un manuscrito realizado en griego uncial (es decir, empleando mayúsculas) fechado aproximadamente en el siglo VI. Originalmente contenía todo el texto griego y latino de las cartas de san Pablo. Toma su nombre de la ciudad francesa de Clermont-Ferrand, donde fue encontrado por el estudioso calvinista Teodoro de Beza.
El códice contiene también el Catalogus Claromontanus, compuesto en Occidente en el siglo IV, que enumera los libros considerados canónicos e indica el número de líneas que tenía cada obra. Además de los libros que actualmente son considerados canónicos, la lista comprende también algunos apócrifos como la Tercera epístola de Pablo a los corintios, los Hechos de Pablo, el Apocalipsis de Pedro. Asimismo, conserva textos de otros escritos como la Carta de Bernabé y el Pastor de Hermas.
04.- LA VULGATA: Es una traducción de la Biblia al latín, realizada a finales del siglo IV por Jerónimo de Estridón. Fue encargada por el papa Dámaso I dos años antes de su muerte (366-384). La versión toma su nombre de la frase vulgata editio (edición para el pueblo) y se escribió en un latín corriente en contraposición con el latín clásico de Cicerón, que Jerónimo de Estridón dominaba. El objetivo de la Vulgata era ser más fácil de entender y más exacta que sus predecesoras.
05.-LA PALATINA: Fue la escuela fundada por el emperador Carlomagno en el palacio de su capital, Aquisgrán, durante el denominado Renacimiento carolingio, un periodo de florecimiento intelectual durante la oscura Alta Edad Media. Se convirtió en el centro educativo más renombrado de la época y sirvió de ejemplo para la creación de otras escuelas (escuelas carolingias).
06.- ESENIOS: Eran los componentes de una secta judía, establecida probablemente a mediados del siglo II a.C. en Qumrán tras la revuelta macabea, y cuya existencia hasta el siglo I está documentada por distintas fuentes. Sus antecedentes inmediatos podrían estar en el movimiento hasideo, de la época de la dominación Seléucida (197 a 142 a. C.)
07.- PAPA CLEMENTE I: Clemente de Roma o San Clemente I, fue un religioso cristiano de finales del siglo I, obispo de Roma, y a quien la Iglesia Católica le considera su cuarto papa. Se venera como santo y mártir en la Iglesia católica y se celebra su festividad el 23 de noviembre. En Roma existe una antiquísima basílica, la Basílica de San Clemente de Letrán, levantada sobre su tumba. Elegido en el 88, murió en el 97. Exiliado por el emperador Trajano al Ponto, fue arrojado al mar con un áncora al cuello.
08.- ORIGENES: Nació en 185 en Alejandría, y falleció en Tiro o Cesárea Marítima en 254. Es considerado un Padre de la Iglesia, destacado por su erudición y, junto con San Agustín y Santo Tomás, uno de los tres pilares de la teología cristiana.
09.- CODICE DE MURATORI: El fragmento muratoriano o fragmento de Muratori, también llamado canon de Muratori o muratoniano, es la lista más antigua conocida de libros considerados canónicos del Nuevo Testamento. En la lista figuran los nombres de los libros que el autor consideraba admisibles, con algunos comentarios. Está escrito en latín y fue descubierto por Ludovico Antonio Muratori (1672-1750) en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, y publicada por él mismo en 1740.
10.- JOSEPH B. LIGHFOOT: Joseph Barber Lightfoot nació en Liverpool el 13 de abril 1828 y murió en Bournemouth, Hampshire, el 21 de diciembre de 1889. Desde julio de 1870 a noviembre de 1880 ejerció como uno de los revisores del Nuevo Testamento inglés; desde 1871 a 1879 fue canónigo de San Pablo y en 1874 y 1875 predicador en Oxford. En 1875 dejó el profesorado Hulsean y fue profesor de teología en Lady Margaret en Cambridge, lo que combinó con la rectoría de Terrington en St. Clement, Norfolk; en 1875 era secretario del gabinete de la reina. El 25 de abril de 1879 fue consagrado obispo de Durham.
11.- CATALOGO LIBERIANO: Consiste en una lista de los treinta y seis primeros papas de la Iglesia Católica, desde San Pedro hasta Liberio de quien proviene el nombre con el que se conoce esta compilación.
12.- LIBER PONTIFICALIS: Es una compilación de reseñas biográficas de los primeros papas, desde San Pedro hasta Esteban V. Obra de distintos autores se atribuye a Anastasio, aunque sólo fue el último de los compiladores que trabajó en la lista papal, que fue bibliotecario de la Sede Romana en el siglo IX y durante cinco días antipapa.
13.- DOCTRINA DE MARCION: El marcisionismo toma su nombre de su principal creador, el teólogo y exitoso comerciante Marción (85-150 d. C.). Nacido en Sinope, en Asia Menor (hoy Sinop, Turquía), hijo de un obispo excomulgado, Marción prosperó como comerciante y naviero. Viajó a Roma entre 135 y 140 d.C. buscando ser nombrado dignatario de la Iglesia, sin lograrlo. Fue excomulgado por hereje en el año 144 de nuestra era. En el momento de su muerte (150) había logrado exitosamente el primer cisma del Cristianismo, cuyos efectos se prolongarían hasta el siglo III.
14.- HEGESIPO: Fue un escritor paleocristiano, considerado el primer historiador de la Iglesia. Vivió 20 años en Roma durante el pontificado del papa Aniceto y el de Eleuterio, y enfrentó las teorías gnósticas que surgían dentro de la Iglesia. En el año 177 volvió a Jerusalén donde murió ya anciano. Dentro de la Iglesia Católica es considerado como el padre de la historia de la Iglesia ya que publicó la primera lista de obispos romanos, desde Simón Pedro hasta Aniceto.
15.- EUSEBIO DE CESAREA: Eusebio de Cesárea (del 275 al 339), también conocido como Eusebius Pamphili (Eusebio, amigo de Pánfilo). Fue obispo de Cesárea y se le conoce como el padre de la historia de la Iglesia porque sus escritos están entre los primeros relatos de la historia del cristianismo primitivo.

 

 

Agustin Fabra

Los manuscritos de Qumrán

También conocidos como los Rollos del Mar Muerto, son los textos más antiguos conocidos de muchos libros del Antiguo Testamento en hebreo.

 

Un nuevo proyecto internacional, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, combina inteligencia artificial y análisis químico para estudiar una de las preguntas más importantes en este campo: ¿Dónde se produjeron y copiaron, y qué revelan sus orígenes sobre los centros de aprendizaje y la transmisión del conocimiento durante el período del Segundo Templo?

 

 

Dra.Lilit Cohen Ofri, Directora del Laboratorio de Manuscritos de Qumrán:

Existen diferentes opiniones sobre el lugar de origen de los manuscritos: es posible que todos se compusieran en Qumrán. De hecho, allí existía una comunidad que vivía aislada, convencida de la necesidad de mantenerse alejada de Jerusalén y de todo el sistema que consideraba corrupto del Templo, así como de los sacerdotes que oficiaban allí. Sin embargo, algunos creen que ninguno de los textos se escribió en Qumrán, mientras que otros opinan que algunos se compusieron allí, y otros fueron traídos por judíos que huían de los romanos, quizás de Jerusalén, y escondidos en cuevas cercanas al yacimiento, con la esperanza de regresar más tarde para recuperarlos.

qumrán

El proyecto, dirigido por el profesor Mladen Popović de la Universidad de Groningen, reúne a investigadores de la Universidad de Groningen, la Autoridad de Antigüedades de Israel y destacados laboratorios e instituciones de investigación de toda Europa. Durante los próximos cinco años, el equipo analizará aproximadamente 250 muestras de la colección de los Rollos del Mar Muerto.

Por primera vez, los papiros egipcios se examinarán junto con los de Qumrán y otros yacimientos del desierto de Judea. Se espera que estos análisis ayuden a identificar las "huellas dactilares" físicas de los textos, revelar el origen de las materias primas, determinar los métodos de producción, la disposición de las columnas y los márgenes, y las técnicas de costura, así como descubrir conexiones entre diferentes centros de actividad de escritura.

qumrán

Este proyecto permitirá a los investigadores desarrollar un modelo sin precedentes para cartografiar más de 25 000 fragmentos de los Rollos del Mar Muerto que se conservan en la Autoridad de Antigüedades de Israel, situando cada texto y escriba en su contexto geográfico y temporal, y revelando más secretos que han permanecido ocultos en las cuevas durante siglos.

Dra.Lilit Cohen Ofri, Directora del Laboratorio de Manuscritos de Qumrán:

Si tenemos éxito, con la ayuda de la investigación analítica, quizás comprendamos lo que sucedió y respondamos muchas de las preguntas que la gente se ha planteado durante siglos, o al menos durante los últimos setenta u ochenta años.

 

fuente: Christian Media Center

 

"San Agustín" (película 2010) - 

 

El film, dirigido por Christian Duguay, es una coproducción italiana, polaca y alemana. Otras miniseries sobre Juan XXIII o el Padre Pío ya contrastaron el éxito de estas miniseries.

Sinopsis

Miniserie de TV de dos episodios. Los vándalos están asediando Hipona, en el norte de África, y el Papa teme por la vida de su obispo, Agustín. Por eso envía un barco para rescatarlo y traerlo a Roma sano y salvo.

Una tropa del ejército romano atraviesa las líneas enemigas y llega hasta Hipona, consiguiendo reavivar la esperanza de un pueblo subyugado por el poder vándalo.

 

 

Lux Vide entiende que «se debe producir espectáculo teniendo en cuenta que al otro lado de la pantalla siempre hay personas» y por eso quiere en primer lugar proporcionar contenidos pensados para ofrecer un trabajo de valores que enriquezca, además de divertir y divulgar. La audiencia que han conseguido series de éxito, que van de la «Biblia» a «Don Mateo», y películas como «Enrico Mattei», «Juan XXIII», «Guerra y paz» y «Padre Pío», le dan la razón.
El mismo Papa Benedicto XVI había pedido que se produjera esta película sobre san Agustín, infatigable buscador de un sentido para su vida y su historia. Su pensamiento es el hilo conductor de toda la película: la biografía es de esas «impactantes»: hay un antes y un después.
En el joven y brillante abogado Agustín se ve la misma insatisfacción que todavía hoy hace inquietas a muchas personas, incluso personas de éxito. Muestra la misma curiosidad intelectual de las personas de cultura y de los jóvenes de hoy que se plantean todavía las mismas preguntas: «¿Por qué me ha creado Dios?», «¿por qué existe el mal?», «¿qué hay después de la muerte?».
El santo está interpretado por Alessandro Preziosi, que, curiosamente, ha ejercido como abogado antes de convertirse en actor y ha dado un perfil convincente del gradual pero inexorable acercamiento a la luz de la Fe.
san Agustin película
La madre es Mónica Guerritore, sufriente pero combativa; san Ambrosio transmite la gracia para la conversión, y Andrea Giordana, autoritario y firme en su misión, obligado a hacer de contrapunto del poder imperial, se sentía desplazado por el prestigio que el irreprensible obispo había adquirido a los ojos del pueblo.

«Pateras» en Hipona

La reconstrucción, muy cuidada, de los episodios históricos y de los ambientes contribuye a ofrecer un producto de alta calidad, tanto en los aspectos de espectáculo como en los de contenido. La película empieza en Hipona (actual Túnez) con el obispo Agustín que acoge a los prófugos huidos de Roma, conquistada y saqueada por los visigodos.
s Agustin
La mente del espectador no puede dejar d e trasladarse a la realidad actual, que lleva el flujo de desesperados en busca de esperanza desde las costas africanas a las de Europa. Toda la película se desarrolla en una atmósfera creada por un paralelo entre la ansiedad, el malestar y la desorientación por el fin de un mundo, y los sentimientos que impregnan hoy los países occidentales: ahora como entonces.
Las escenas finales, en cambio, presentan el nacimiento, de la fusión entre bárbaros y cristianos, de una nueva «ciudad terrena», distinta, inesperada y destinada a vivir en la espera de la «Ciudad de Dios».

+ info -

> ¿Sabes quién era San Agustín?

> Benedicto XVI habla de San Agustín

> Obras de San Agustín

> Ver extracto de las Confesiones

Su fiesta se celebra el 28 de agosto

San Agustín es considerado el más grande de los Padres de la Iglesia, un gran filósofo y teólogo; la obra de este santo fue fundamental para el posterior desarrollo de la filosofía, la teología y el pensamiento en general en Occidente.

"Deseaba venir a venerar los restos mortales de san Agustín, para rendir el homenaje de toda la Iglesia católica a uno de sus "padres" más destacados, así como para manifestar mi devoción y mi gratitud personal hacia quien ha desempeñado un papel tan importante en mi vida de teólogo y pastor, pero antes aún de hombre y sacerdote". (Benedicto XVI ante la tumba de San Agustín, 21 de abril de 2007)

VIDA

Agustín nació en Tagaste (Argelia) el 13 de noviembre del año 354. Su padre, Patricio, era pagano. Su madre, Santa Mónica, fue un modelo acabado de esposa y madre cristiana: sus virtudes ejemplares, su sufrimiento y su oración conseguirían, primero, la conversión de su marido, quien se bautizó a la hora de la muerte, y, después, la de sus hijos.

san agustinSanta Mónica ejerció sobre Agustín una influencia decisiva. Éste nos ha dejado en sus Confesiones el mejor elogio de su madre. Sin embargo, como él mismo relata en dicha obra, la juventud de Agustín se distinguiría por una conducta de libertinaje, junto con una búsqueda incesante de la verdad.

Cursó estudios en su ciudad natal, Tagaste, y posteriormente en Manila y Cartago. A los 17 años se procuró una concubina, con la que tuvo un hijo.

La lectura del Hortensio, de Cicerón, despertó en él la vocación filosófica. Fue maniqueo puritano desde los diecinueve años hasta los veintinueve.

Decepcionado por el maniqueísmo, que concebía al mundo como una oposición sostenida entre los principios del bien y del mal, fue a Roma en el año 383, abrió escuela de retórica y se entregó al escepticismo académico.

Al año siguiente ganó la cátedra de Retórica de Milán. En esta ciudad acudió a escuchar los sermones de San Ambrosio, quien influyó mucho en la vida de Agustín al hacerle cambiar de opinión sobre la Iglesia católica, la fe, la exégesis y la imagen de Dios.

Tuvo contacto con un círculo de neoplatónicos de la capital, uno de cuyos miembros le dio a leer las obras de Plotino y Porfirio, que determinaron su conversión intelectual.

CONVERSIÓN

La conversión del corazón sobrevino poco después, en septiembre de 386, de un modo inopinado. Al año siguiente, su madre, Santa Mónica, quien tanto influyera con su oración y sufrimiento en la conversión de su hijo, murió en Ostia, Italia. Su fiesta se celebra el día anterior a la de su hijo, el 27 de agosto.

san agustin

Deseoso de ser útil a la Iglesia, Agustín volvió a su continente natal, África, y comenzó a planear una reforma de la vida cristiana.

Tres años más tarde fue ordenado presbítero en Hipona para ayudar a su anciano obispo Valerio. Éste, en 396, le consagró obispo, y a su muerte el año siguiente Agustín le sucedió en la sede episcopal. Bajo su orientación la Iglesia africana, derrotada, recobró la iniciativa.

Agustín fue desarmando y desenmascarando las herejías que estaban más difundidas en la época. Los últimos años de su vida se vieron turbados por la guerra. Los vándalos sitiaron su ciudad y tres meses después, el 28 de agosto de 430, murió en pleno uso de sus facultades y de su actividad literaria.

Era de constitución fuerte y sana, como lo demuestran sus actividades, trabajos, viajes y serena ancianidad; sus enfermedades se debieron a constantes excesos de fatiga, ascesis y apostolado. La ilusión de su vida fue la verdad para todos los hombres.

Pendiente de sus circunstancias, vivió luchando, aunque era de carácter sereno y apacible. Convirtió su pequeña diócesis en corazón de la cristiandad. Hoy sus restos mortales descansan en Pavía.

Comúnmente es representado con traje de obispo o de monje, llevando en la mano un libro, un corazón o una iglesia.

DOCTOR DE LA IGLESIA

Sus numerosas obras nos han llegado casi en su totalidad y en buen estado. En ellas trata muy diversos temas, desde los que hablan de su propia vida, como las Confesiones y los Soliloquios, hasta varias obras de tema moral y ascético, pasando por otras de carácter exegético y muchas apologéticas —entre ellas La Ciudad de Dios— y con argumentos contra el maniqueísmo y las principales herejías de su tiempo.

san agustinLa vocación de San Agustín, su misión, consistió en recoger, coordinar, asimilar y transmitir dos culturas, la grecorromana y la judeocristiana. Lorealizó tan perfectamente, que se constituyó en genio de Europa. Marcó una nueva ruta al pensamiento y su influjo en la espiritualidad cristiana ha sido notable.

Tenía grandes cualidades humanas: inteligencia poderosa para la síntesis y el análisis, voluntad ardiente e indomable, sensibilidad tierna y viril, vitalidad exuberante, imaginación creadora, iniciativa inagotable, estilo encantador, sentido del humor y del ridículo.

Fue el primer filósofo que adaptó una teología racional a los tres problemas radicales de la existencia, la verdad, el ser y el bien; y casi el primer teólogo que confió en una filosofía crítica, frente a los dogmatismos y fideísmos ilusorios, considerando el entendimiento como revelación natural.

Hombre de una sola pieza, unificó su vida, sus obras y sus intenciones en un sistema vivo y dialéctico, a veces implícito. Teoría y práctica son en él dos formas de una sola postura, si bien es exagerado decir que sus teorías son generalizadoras de sus experiencias.

Cada tesis tiene valor desde su fundamento, pero el fundamento florece en cada tesis. Su obra podría definirse como antropología teológica, y, en este sentido, podría hablarse de un humanismo cristiano: la condición humana es su punto de partida, incluso para demostrar la existencia de Dios.

La posteridad ha venerado siempre a este gran genio, y muchas ciencias humanas encuentran en su pensamiento muchas de sus bases y postulados de fondo. Se le ha reconocido el ser un pensador evolutivo, teológico y católico.

 

 

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