LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS EN EL CRISTIANISMO PRIMITIVO

Los primeros cristianos están dispuestos a dar su vida por la unidad de la Iglesia. Se esfuerzan por mantener unido el rebaño de Cristo, que empieza  a verse atacado y zarandeado por herejías, infidelidad, etc.

TEXTOS DE LOS PRIMEROS SIGLOS SOBRE LA UNIDAD DE LA IGLESIA

Los primeros cristianos están dispuestos a dar su vida por la unidad de la Iglesia. Se esfuerzan por mantener unido el rebaño de Cristo, que empieza  a verse atacado y zarandeado por herejías, infidelidad, etc.

La Iglesia, como Cuerpo místico de Cristo, va creciendo y desarrollándose a pesar de las dificultades externas -de persecución, odio, etc.- y de las internas que irá encontrando paulatinamente. Las heridas más dolorosas son las producidas por sus propios hijos. Pero siempre cuenta y contará con la asistencia del Espíritu Santo.

Son un magnífico testimonio de unidad las palabras de San Ireneo de Lyon con las que explica –en el siglo II- cómo :

Las Iglesias de Germania creen y transmiten lo mismo que las otras de los Iberos o de los celtas, de Oriente, Egipto o Libia o del centro del mundo. Al igual que el sol, criatura de Dios, es uno y el mismo en todo el mundo, así también la predicación de la verdad resplandece por doquier e ilumina a todos aquellos que quieren llegar al conocimiento de la verdad”. (Tratado contra los herejes, 1,10,1-3)

Nos hablan:

SAN CLEMENTE ROMANO  (SIGLO I) 

LA DIDACHÉ   (SIGLO I)

SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA (SIGLO I-II)

SAN IRENEO DE LYÓN   (SIGLO III)

 

Del libro:
ORAR CON LOS PRIMEROS CRISTIANOS
Gabriel Larrauri (Ed. Planeta)