Descubierta, bajo el agua, una basílica de hace 1500 años en Turquía

Un equipo de arqueólogos en Turquía asegura haber identificado las ruinas sumergidas de una basílica bizantina como el lugar donde tuvo lugar uno de los eventos más trascendentales del cristianismo primitivo: el Primer Concilio de Nicea del año 325 d. C. Las ruinas se encuentran bajo las aguas del lago İznik, en la actual provincia turca de Bursa, y se corresponderían con la llamada basílica de San Neófito, que se descubrió en 2014 mediante fotografía aérea.

Este hallazgo, de confirmarse, no solo tendría un enorme valor histórico y religioso, sino que también reconfiguraría las coordenadas arqueológicas de uno de los hitos fundacionales de la Iglesia cristiana.

El hallazgo de una basílica sumergida

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San Pablo

La película está protagonizada por Jim Caviezel como San Lucas

La historia se sitúa durante la prisión que sufrió San Pablo en Roma, mientras espera su ejecución por orden del emperador Nerón. Al ambicioso prefecto de la prisión, Mauricio, le cuesta imaginar qué clase de peligro puede ser San Pablo, cuya fe inquieta a Roma.

 

Con ayuda de Lucas, San Pablo consigue sacar de la cárcel algunas cartas para la creciente comunidad de creyentes que, a pesar de la inhumana persecución que afrontan por parte de Nerón, serán capaces de difundir el Evangelio y de cambiar el mundo.

 

 

 

Queremos recomendar el film “Pablo, el apóstol de Cristo”.  Esta es la historia de dos hombres. Lucas, quien, como amigo y médico, arriesga su vida al entrar a Roma para visitar a Pablo, que está preso en la celda más oscura y sombría de la prisión del Emperador Nerón, decidido a terminar con los cristianos.

Antes de que se promulgue la sentencia de muerte de Pablo, Lucas decide escribir otro libro, uno que detalla los comienzos de «El Camino» y el nacimiento de lo que se conocerá después como la iglesia. Atado en cadenas, la lucha de Pablo es interna. Ha sobrevivido a lo inimaginable: flagelaciones, naufragios, hambre, lapidación, sed y frío, pero mientras espera su cita con la muerte, es perseguido por las sombras de sus acciones del pasado.

Solo en la oscuridad, se pregunta si es el fin de su labor… y si tiene la fuerza para terminar la carrera. Dos hombres luchan contra un Emperador obsesionado y la debilidad del espíritu humano para vivir el Evangelio de Jesucristo y difundir su mensaje al mundo.

 

san pablo pelicula

James Faulkner, interpreta al Apóstol Pablo en el film.

 

 

Los creadores del film han hecho todo lo posible para mantenerse fieles a la Biblia en los detalles de la vida de Pablo y sus viajes; mientras que algunos personajes que interactúan con él durante la película son ficticios.

El rodaje en exteriores duró 30 días en la hermosa isla de Malta. El proceso para iniciar los rodajes duró varios años para el guionista y director Andrew Hyatt.

«Pablo siempre me ha parecido una figura fascinante», asegura Hyatt.

«Cuando pienso en la gracia y la misericordia de Dios, y en quién es la personificación exacta de eso, siempre es Pablo quien me viene a la mente. Alguien que pasa de ser básicamente el mayor perseguidor de los primeros cristianos a ser el mayor evangelizador de la historia del cristianismo».

 

A través de sus investigaciones, Hyatt y Berden descubrieron detalles sobre los últimos años de vida de Pablo que incorporaron a la historia, lo que se tradujo en que Lucas, el autor del Evangelio, se convirtiera en un personaje fundamental del filme.

 

san pablo pelicula

 

Luego, con toda la documentación, consultaron con expertos, para asegurarse de que el mundo que habían creado —tanto los personajes bíblicos como aquellos inventados para contar la historia— ofrecían una imagen realista de la iglesia de los primeros cristianos en Roma durante el reinado de Nerón.

El guión despertó el interés de Josh Nadler, director de desarrollo, y de Rich Peluso, vicepresidente ejecutivo, de AFFIRM Films, una filial de Sony Pictures Entertainment.

«La película es universal. Para la gente de fe, es una afirmación importante y una representación interesante de los últimos días de vida de Pablo», opina. «Para los que no son cristianos, puede servir para recordarles las emociones más elevadas del espíritu humano, y algunas personas pueden, como consecuencia, sentirse impulsadas a llevar una vida mejor».

 

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SAN PABLO

 

 

'Quo Vadis' se estrenó en 1951

Un mito persistente

 

Un colosal éxito que abriría las puertas de Hollywood a las superproducciones de tema bíblico y popularizaría esa expresión latina.

En 1951, año en que se estrenó Quo Vadis, ocurrió un hecho que marcaría el cine de Hollywood durante esa década: la cadena CBS realizó en Nueva York la primera retransmisión pública de televisión en color.

 

Peter Ustinov y Patricia Laffan como Nerón y Popea en ‘Quo Vadis’, Mervyn LeRoy, 1951.

Peter Ustinov y Patricia Laffan como Nerón y Popea en ‘Quo Vadis’, Mervyn LeRoy, 1951. (Silver Screen Collection/Getty Images)

 

 

De este modo, a la amenaza que ya suponía para los grandes estudios la expansión de los receptores de televisión entre la población, gracias a su abaratamiento tras la Segunda Guerra Mundial, se unía ahora un avance técnico que había sido uno de los principales reclamos de la industria del cine –el brillante Technicolor– para atraer masivamente al público a las salas.Quo Vadis surgió como respuesta a esa amenaza.

La poderosa Metro-Goldwyn-Mayer invirtió unos 7,5 millones de dólares en la producción de la película, la más cara hasta ese momento. Se emplearon unos 30.000 extras, el departamento de vestuario confeccionó 32.000 trajes (una cifra nunca superada) y se levantaron unos gigantescos decorados en Cinecittà, los estudios que paradójicamente había hecho construir Mussolini en 1937 para competir con el cine de Hollywood.

Fue el nacimiento del llamado “Hollywood del Tíber”, donde se rodarían otras superproducciones del cine histórico-bíblico como Ben-Hur (1959), Cleopatra (1963) o La caída del Imperio romano (1964).

Foto promocional de Mervyn LeRoy.

El director de cine Mervyn LeRoy.Dominio público

Quo Vadis fue un éxito enorme, la película más taquillera del año y del propio estudio desde Lo que el viento se llevó (1939).

Recibió ocho nominaciones a los Óscar (curiosamente lo ganó otro filme de MGM, Un americano en París, donde también primaba la espectacularidad de su producción) y revitalizó el subgénero de las superproducciones bíblicas que había tenido su momento álgido durante el periodo mudo.

Taquillazos como La túnica sagrada (1953), Los diez mandamientos (1956) o la mencionada Ben-Hur nacieron al calor del impacto generado por la cinta dirigida por el aplicado artesano Mervyn LeRoy, un director hoy algo olvidado, responsable de otros éxitos de la MGM como las excelentes El puente de Waterloo (1940), Treinta segundos sobre Tokio (1944) o Mujercitas (1949).

 

Un éxito desde el siglo XIX

La buena acogida popular que tuvo Quo Vadis no era ninguna novedad. La novela en la que se basa, publicada en 1895 por el autor polaco Henryk Sienkiewicz, se convirtió en uno de los primeros superventas modernos.

La obra traspasó rápidamente las fronteras de Polonia, donde se había editado originalmente (fronteras históricas y sentimentales, ya que el país no existía desde hacía un siglo), y se expandió por todo el mundo como el fuego en la Roma incendiada por Nerón.

A comienzos del siglo XX, Quo Vadis se había traducido a más de treinta idiomas, con un extraordinario impacto en el ámbito anglosajón. Como culminación de este éxito, en 1905 Sienkiewicz recibió el premio Nobel, galardón instaurado cuatro años antes.

El autor, quien ya había alcanzado gran renombre gracias a su trilogía sobre la historia de Polonia –A sangre y fuego (1884), El diluvio (1886) y Un héroe polaco (1888)–, fue premiado por la academia sueca “por sus méritos sobresalientes como un escritor épico”.

El escritor polaco Henryk Sienkiewicz.

El escritor polaco Henryk Sienkiewicz. Dominio públic0

La repercusión de Quo Vadis contribuyó enormemente a impulsar el interés de los lectores por el género de la novela histórica de tema romano-cristiano, que seguía muy vivo gracias a otro gran éxito reciente, Ben-Hur (Lewis Wallace, 1880).

Desde un punto de vista estilístico, la novela sirvió también como puente entre el romanticismo (Los últimos días de Pompeya, Fabiola) y la moderna ficción histórica, representada por novelas tan populares como Yo, Claudio (Robert Graves, 1934) o Memorias de Adriano (Marguerite Yourcenar, 1951).

Por supuesto, las adaptaciones cinematográficas no se hicieron esperar. Quo Vadis nació el mismo año que el cine. Hasta 1927, cuando apareció el sonido, se hicieron nada menos que siete versiones de la novela, la mayoría francesas e italianas, y algunas desaparecidas en la actualidad.

A destacar la de 1913, dirigida por Enrico Guazzoni, por ser una de las primeras superproducciones de la historia del cine; y la de 1924 (abajo), producida en la Italia fascista y dirigida por Gabriellino D’Annunzio, el hijo del célebre poeta decadentista.

La novela de Sienkiewicz narra la historia de la persecución de los primeros cristianos en la Roma de Nerón.

Además de las muchas licencias poéticas que se toma con respecto a los hechos históricos, el escritor polaco, ferviente nacionalista, deslizó una metáfora política sobre el sometimiento de su pueblo por alemanes, rusos y austriacos, quienes se habían repartido el país en 1795.

También es muy significativa la elección del suceso apócrifo de la aparición de Cristo al apóstol Pedro, donde le hace la célebre pregunta que da título a la novela: “Domine, quo vadis?” (“Señor, ¿dónde vas?”). Según la tradición, ese encuentro –que hizo que Pedro asumiera su propio martirio volviendo a Roma para ser apresado y crucificado– se produjo donde se ubica la iglesia Santa Maria delle Piante, más conocida en la actualidad como iglesia Domine Quo Vadis.

Lo interesante es que ese templo fue, durante el siglo XIX, el lugar de reunión de los llamados “resurrecionistas”, una congregación de exiliados polacos, muy numerosos en la Roma de la época, unidos por la fe católica y la esperanza por una pronta “resurrección” de la patria desaparecida.

Iglesia del Domine Quo Vadis.

Iglesia Domine Quo Vadis en Roma en una obra del siglo XIX. Dominio público

 

Este discurso nacionalista, apenas oculto entre bacanales y espectáculos circenses, se adaptó en la película de Hollywood al contexto de la época.

Estamos en la posguerra, por lo que no es difícil establecer un paralelismo entre la Roma imperial de la película y la Alemania nazi o la Italia fascista, entre Nerón y Hitler o Mussolini, entre la guardia pretoriana de Tigelino y los escuadrones de las SS o las camisas negras, y entre la persecución de los cristianos, a quienes se culpa del incendio de Roma, y la de los judíos por los nazis. Una interpretación favorecida también por el origen judío de Mervyn LeRoy y de dos de los guionistas del filme.

El legado de 'Quo Vadis'

El éxito de Quo Vadis no solo impulsó el género de las superproducciones de tema histórico-religioso y del péplum de serie B (el personaje de Urso tuvo su propia saga de películas reconvertido en el forzudo Ursus), sino que también contribuyó a la pervivencia de expresiones y tópicos asociados al filme, de mitos sobre la Roma imperial que han perdurado hasta la actualidad.

Un ejemplo es Nerón. Interpretado con brillante histrionismo (y falta de rigor histórico, ya que no hay pruebas de que ordenara incendiar Roma ni de su comportamiento tiránico) por el británico Peter Ustinov, el personaje se convirtió en un modelo a seguir para posteriores Nerones cinematográficos y, por extensión, para cualquier emperador romano al que se quisiera caracterizar como corrupto y depravado, como representante de la decadencia imperial romana (Calígula sería el máximo ejemplo).

Otro son las catacumbas. Debido al protagonismo en la película, estas se asociaron para siempre a la clandestinidad y la resistencia de los primeros cristianos, a pesar de que se sabía ya desde las investigaciones del arqueólogo Giovanni Battista de Rossi a mediados del siglo XIX que solo sirvieron como lugar de enterramiento, no para celebrar ritos ni reuniones secretas. De hecho, ni siquiera está clara la persecución de los cristianos por parte de Nerón, en una época donde todavía eran muy minoritarios.

Al margen de los tópicos historicistas, un último aspecto de la película que ha perdurado es la expresión latina de su título. Quo Vadis  ha pasado a la cultura popular en forma de marca comercial, como título de libros, artículos, películas, canciones, juegos de mesa, videojuegos... y hasta el nombre de un grupo heavy; y como forma de expresar las dudas o la preocupación ante el camino tomado por un país, empresa o político.

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«Quo Vadis» - algunas frases impresionantes de la película

 

 

 

 

Aquí puedes ver una extracto de la Película 

 

A lo largo de la historia del cine se ha abordado la vida de Jesús de Nazareth en múltiples ocasiones y, por extensión, la de su bautista, Juan. Hoy 24 de junio es buena ocasión para repasar aquellas interpretaciones que intentaron acercar el personaje del santo al espectador.

 

Una de las más conocidas sin duda es la de Michael York en "Jesús de Nazareth"(1977), aquella producción italiana dirigida por Franco Zeffirelli que en su origen fue una miniserie, pero que se llegaron a hacer copias más cortas para cine y televisión. York realiza una soberbia interpretación de san Juan,  en todas sus acepciones.

 

 

El nacimiento del Bautista está marcado por la oración: el canto de alegría, de alabanza y de agradecimiento que Zacarías eleva al Señor, el ‘Benedictus’, exalta la acción de Dios en la historia e indica proféticamente la misión del hijo Juan: preceder al Hijo de Dios hecho carne para prepararle los caminos.

juan bautista

Toda la existencia del Precursor de Jesús está alimentada por la relación con Dios, en particular, el período transcurrido en regiones desiertas, regiones desiertas que son lugar de la tentación, pero también lugar en el que el hombre siente su propia pobreza porque está privado de los apoyos y las seguridades materiales, y comprende que el único punto de referencia sólido es Dios mismo.

 

San Juan Bautista interceda por nosotros, a fin de que sepamos conservar siempre la primacía de Dios en nuestra vida.

 

juan bautista

 

 

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¿Qué relación existió entre San Juan Bautista y Jesús?

 

 

Un hombre para la eternidad (1966)

«Un testimonio excepcional de honestidad e integridad moral»

Caso de conciencia

Obra maestra de Fred Zinnemann, galardonada con 6 Oscar. La historia de Tomás Moro y su martirio a manos de Enrique VIII es un monumento a lo más sagrado del hombre: su conciencia. Excepcional trabajo de Paul Scofield, que ganó el Oscar.

 

Sinopsis 

Para divorciarse de su esposa Catalina de Aragón (hija de los Reyes Católicos y tía del emperador Carlos V) y contraer matrimonio con Ana Bolena, Enrique VIII (1509-1547) trata de obtener el apoyo de la aristocracia y del clero. Sir Thomas Moro, uno de los más notables humanistas europeos ("Utopía", 1516), ferviente católico y hombre de confianza del monarca, se encuentra en una encrucijada: ¿debe actuar de acuerdo con su conciencia, arriesgándose a ser tachado de traidor y ejecutado, o debe ceder ante un rey que no tiene ningún reparo en adaptar la ley a sus necesidades?

La pieza es un dechado de perfección formal, con una trama meticulosa y hábilmente  construida para incardinar en la ficción episodios históricos verídicos y relevantes en los que participaron los protagonistas.

 

tomas moro

 

La acción avanza a un ritmo trepidante hacia el desenlace, dando entrada progresivamente a nuevos elementos que alimentan la línea de conflicto principal; elementos no sólo de carácter episódico, sino relativos a la evolución de los intereses y de las motivaciones ocultas de los personajes a medida que éstos se van adaptando a la nueva situación.

 

Crítica

A Man for All Seasons recibió numerosas evaluaciones positivas de críticos de cine, con una calificación del 80% en Rotten Tomatoes, con una calificación promedio de 7,8/10, con base en 35 revisiones. El consenso de los críticos afirma: "La cinematografía sólida y las actuaciones agradables de Paul Scofield y Robert Shaw añaden una chispa a esta adaptación deliberadamente marcada de la obra de Robert Bolt".

En 1995, con motivo del centenario del nacimiento del cine, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Socialesde la Santa Sede la incluyó entre las mejores películas de todos los tiempos. En 1999, el British Film Institute nombró a A Man for All Seasons la 43.ª película británica más grande de todos los tiempos. En 2008, ocupó el lugar 106 en la lista de 500 mejores películas de todos los tiempos de la revista Empire.

 

¿Qué podemos aprender de ella?

Cuando san Pedro y los apóstoles son conminados por las autoridades judías a abandonar la predicación de la fe, responden: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch. 5, 29). Precisamente, en esta réplica, la Iglesia encuentra el fundamento de su posición ante las leyes que atentan contra los preceptos divinos:

«El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estas son contrarias a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El rechazo de la obediencia a las autoridades civiles, cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política» (CCE, 2242).

 

 

 

 

Título original.           A Man for All Seasons

Año.     1966

Duración120 min.

País-  Reino Unido

Dirección      Fred Zinnemann

 

 

tomas moro

 

El mundo cristiano celebra los 1.700 años del Concilio de Nicea, primer concilio ecuménico

 

Primer Concilio de Nicea, también primer concilio ecuménico. En él se declaró que Jesucristo es Dios (verdadero Dios y verdadero hombre), hijo eterno de Dios (homousios = de la misma naturaleza del Padre) y hecho hombre por nuestra salvación. La filiación divina de Jesús nos ha hecho hijos en Él y hermanos entre nosotros, especialmente los cristianos.

 

Esto ha tenido y sigue teniendo grandes consecuencias para la historia y la cultura, a través de la vida cristiana, como se apunta en el documento de la Comisión Teológica Internacional, “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador: 1700 años del Concilio Ecuménico de Nicea (325-2025)”. Nos limitamos aquí a señalar algunas implicaciones educativas de las conclusiones del texto (cf. nn 121-124).

 

 

Belleza, asombro

Ante todo, el camino de la belleza. Se dice que esta celebración “es una invitación apremiante para que la Iglesia redescubra el tesoro que se le ha confiado y aproveche para compartirlo con alegría, en un nuevo impulso, incluso en una ‘nueva etapa de evangelización’”, con palabras del Papa Francisco. Sin duda con implicaciones educativas.

Lo primero que propone es “dejarnos asombrar por la inmensidad de Cristo para que todos queden maravillados; reavivar el fuego de nuestro amor al Señor Jesús, para que todos puedan arder de amor por él. Nada ni nadie es más hermoso, más vivificante, más necesario que Él”, como ya dijo Dostoievski.

En efecto, ¿cómo es posible acostumbrarse a que Dios se haya unido, en Cristo, a la humanidad para llevarla a la plenitud de la vocación humana, y, además, de modo que nos ha hecho hijos amados y hermanos en la familia de Dios mediante el Espíritu Santo?

Y por eso: “Quienes han visto la gloria (doxa) de Cristo pueden cantarla y dejar que la doxología se convierta en anuncio generoso y fraterno, es decir, en kerigma”.

 

Realismo

Segundo, el realismo. Conviene señalar que el mensaje cristiano no es nada ingenuo: no pasa por alto el mal, ni la complejidad de la realidad, ni tampoco olvida nuestra resistencia a los planes divinos.

Señala el documento: “Proclamar a Jesús como nuestra Salvación desde la fe expresada en Nicea no es ignorar la realidad de la humanidad. No da la espalda a los sufrimientos y a las sacudidas que atormentan al mundo y que hoy parecen socavar toda esperanza”.

Así es, porque no se puede decir que Jesús no haya conocido “la violencia del pecado y del rechazo, la soledad del abandono y de la muerte”; pero desde ese abismo del mal, “ha resucitado para llevarnos también a nosotros en su victoria hasta la gloria de la resurrección”.

Además, el anuncio renovado de la salvación obrada por Cristo, “tampoco ignora la cultura y las culturas, al contrario, también aquí con esperanza y caridad las escucha y se enriquece con ellas, las invita a la purificación y las eleva”.

Al mismo tiempo, “entrar en una esperanza tal requiere evidentemente una conversión, en primer lugar, de parte de quien anuncia a Jesús con la vida y con la palabra, porque implica una renovación de la inteligencia según el pensamiento de Cristo”.

Por eso, siendo Nicea “fruto de una transformación del pensamiento que ha sido posible por el acontecimiento Jesucristo”, “solo será posible una etapa nueva de evangelización para aquellos que se dejan renovar por este acontecimiento, para quienes se dejan aferrar por la gloria de Cristo, siempre nueva”.

 

 

Misericordia

Tercero, la concreta escuela de la misericordia: “Proclamar a Jesús como nuestra Salvación desde la fe expresada en Nicea significa prestar especial atención a los más pequeños y vulnerables de nuestros hermanos y hermanas”. Nos compromete personal y socialmente: “Proclamar significa aquí “dar de comer”, “dar de beber”, “acoger”, “vestir” e “ir a visitar” (Mt 25,34-40)”. Es decir, con las obras de misericordia, “irradiar la humilde gloria de la fe, de la esperanza y de la caridad para con aquellos en los que no se tiene confianza, de quienes nadie espera nada y que no son amados por el mundo”.

Pero aquí no se habla solo del que hace las obras de misericordia, sino también del que las recibe: “No nos equivoquemos: estos crucificados de la historia son Cristo entre nosotros, en el sentido más fuerte posible: “conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40).

Él se identifica con ellos y ellos con Él: “El Crucificado-Resucitado conoce íntimamente sus sufrimientos y ellos conocen los suyos. Son, por tanto, los apóstoles, maestros y evangelizadores de los ricos y de los sanos”.

 

Testimonio, coherencia

Finalmente, la fe que viene de Nicea es la fe cristiana que se proclama en el Credo y se vive mediante la liturgia y los sacramentos, y la oración. Y que se testimonia con una conducta centrada en la fraternidad que se funda en Cristo. Por tanto, “el anuncio solo será fructífero si hay consonancia entre la forma del mensaje y su contenido, entre la forma de Cristo y la forma de la evangelización”. Esto requiere seguir a Cristo “manso y humilde de corazón” (Mt 11,29; cf. Mt 5, 5) y dejarle actuar en nosotros para alcanzar Su victoria.

No es esta, se concluye, una victoria sobre los adversarios (excepto Satanás). No se trata de una batalla que deje perdedores; sino de la configuración con Cristo, que miraba con amor y compasión, dejándose llevar por el Espíritu del Padre.

En efecto, porque, en la vida de los cristianos, se cumple aquello de que el mensajero forma parte de un mensaje que abre siempre de nuevo al asombro.

 

 

 

FUENTE: iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com

24 de junio

Nacimiento de Juan Bautista

Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista, Precursor del Señor, que, estando aún en el seno materno, al quedar lleno del Espíritu Santo exultó de gozo por la próxima llegada de la salvación del género humano.

Su nacimiento profetizó la Natividad de Cristo el Señor, y su existencia brilló con tal esplendor de gracia, que el mismo Jesucristo dijo no haber entre los nacidos de mujer nadie tan grande como Juan el Bautista.

 

Origen de la fiesta

La Iglesia celebra normalmente la fiesta de los santos en el día de su nacimiento a la vida eterna, que es el día de su muerte. En el caso de San Juan Bautista, se hace una excepción y se celebra el día de su nacimiento. San Juan, el Bautista, fue santificado en el vientre de su madre cuando la Virgen María, embarazada de Jesús, visita a su prima Isabel, según el Evangelio.

 

juan bautista

 

 

fiesta conmemora el nacimiento "terrenal" del Precursor. Es digno de celebrarse el nacimiento del Precursor, ya que es motivo de mucha alegría, para todos los hombres, tener a quien corre delante para anunciar y preparar la próxima llegada del Mesías, o sea, de Jesús. Fue una de las primeras fiestas religiosas y, en ella, la Iglesia nos invita a recordar y a aplicar el mensaje de Juan.


El nacimiento de Juan Bautista

Isabel, la prima de la Virgen María estaba casada con Zacarías, quien era sacerdote, servía a Dios en el templo y esperaba la llegada del Mesías que Dios había prometido a Abraham. No habían tenido hijos, pero no se cansaban de pedírselo al Señor. Vivían de acuerdo con la ley de Dios.

Un día, un ángel del Señor se le apareció a Zacarías, quien se sobresaltó y se llenó de miedo. El Árcangel Gabriel le anunció que iban a tener un hijo muy especial, pero Zacarías dudó y le preguntó que cómo sería posible esto si él e Isabel ya eran viejos. Entonces el ángel le contestó que, por haber dudado, se quedaría mudo hasta que todo esto sucediera. Y así fue.

La Virgen María, al enterarse de la noticia del embarazo de Isabel, fue a visitarla. Y en el momento en que Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó de júbilo en su vientre. Éste es uno de los muchos gestos de delicadeza, de servicio y de amor que tiene la Virgen María para con los demás. Antes de pensar en ella misma, también embarazada, pensó en ir a ayudar a su prima Isabel.

El ángel había encargado a Zacarías ponerle por nombre Juan. Con el nacimiento de Juan, Zacarías recupera su voz y lo primero que dice es: "Bendito el Señor, Dios de Israel".

Juan creció muy cerca de Dios. Cuando llegó el momento, anunció la venida del Salvador, predicando el arrepentimiento y la conversión y bautizando en el río Jordán.

 

La predicación de Juan Bautista

Juan Bautista es el Precursor, es decir, el enviado por Dios para prepararle el camino al Salvador. Por lo tanto, es el último profeta, con la misión de anunciar la llegada inmediata del Salvador.

Juan iba vestido de pelo de camello, llevaba un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Venían hacia él los habitantes de Jerusalén y Judea y los de la región del Jordán. Juan bautizaba en el río Jordán y la gente se arrepentía de sus pecados.

Predicaba que los hombres tenían que cambiar su modo de vivir para poder entrar en el Reino que ya estaba cercano. El primer mensaje que daba Juan Bautista era el de reconocer los pecados, pues, para lograr un cambio, hay que reconocer las fallas.

El segundo mensaje era el de cambiar la manera de vivir, esto es, el de hacer un esfuerzo constante para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto serviría de preparación para la venida del Salvador. En suma, predicó a los hombres el arrepentimiento de los pecados y la conversión de vida.

Juan reconoció a Jesús al pedirle Él que lo bautizara en el Jordán. En ese momento se abrieron los cielos y se escuchó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado...". Juan dio testimonio de esto diciendo: "Éste es el Cordero de Dios...".

Juan Bautista

 

Reconoció siempre la grandeza de Jesús, del que dijo no ser digno de desatarle las correas de sus sandalias, al proclamar que él debía disminuir y Jesús crecer porque el que viene de arriba está sobre todos.

Fue testigo de la verdad hasta su muerte. Murió por amor a ella. Herodías, la mujer ilegítima de Herodes, pues era en realidad la mujer de su hermano, no quería a Juan el Bautista y deseaba matarlo, ya que Juan repetía a Herodes: "No te es lícito tenerla".

La hija de Herodías, en el día de cumpleaños de Herodes, bailó y agradó tanto a su padre que éste juró darle lo que pidiese. Ella, aconsejada por su madre, le pidió la cabeza de Juan el Bautista. Herodes se entristeció, pero, por el juramento hecho, mandó que le cortaran la cabeza de JuanBautista que estaba en la cárcel.

 

¿Qué nos enseña la vida de Juan Bautista?

Nos enseña a cumplir con nuestra misión que adquirimos el día de nuestro bautismo: ser testigos de Cristo viviendo en la verdad de su palabra; transmitir esta verdad a quien no la tiene, por medio de nuestra palabra y ejemplo de vida; a ser piedras vivas de la Iglesia, así como era el Papa Juan Pablo II.

Nos enseña a reconocer a Jesús como lo más importante y como la verdad que debemos seguir. Nosotros lo podemos recibir en la Eucaristía todos los días.

Nos hace ver la importancia del arrepentimiento de los pecados y cómo debemos acudir con frecuencia al sacramento de la confesión.

Podemos atender la llamada de Juan Bautista reconociendo nuestros pecados, cambiando de manera de vivir y recibiendo a Jesús en la Eucaristía.

El examen de conciencia diario ayuda a la conversión, ya que con éste estamos revisando nuestro comportamiento ante Dios y ante los demás.

 

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SAN JUAN BAUTISTA

 

ver en Wikipedia

 

 

Catacumbas de San Sebastián - Roma

Un viaje al corazón de la Roma subterránea, entre las catacumbas de los primeros cementerios cristianos, la memoria de los apóstoles Pedro y Pablo y el martirio de Sebastián. Un lugar que aún habla a los peregrinos del siglo XXI.

 

12 km de galerías

Desde el siglo I, la cantera fue explotada y destinada a ubicar sepulturas en nichos, tanto paganas como cristianas. Se construyeron varios columbarios, típicos ambientes sepulcrales romanos, y al menos dos edificios residenciales conocidos como la “Villa grande” y la “Villa pequeña”, con notables decoraciones pictóricas en las paredes.

El crecimiento de la comunidad cristiana y los elevados costos de los terrenos suburbanos provocaron la excavación continua de esta área, dando lugar a la formación de una red intrincada de galerías subterráneas de 12 kilómetros de longitud y distribuidas en tres niveles.

 

¿Las catacumbas eran refugios?

Es necesario desmentir el lugar común, aún muy arraigado en el imaginario colectivo, que sostiene que las catacumbas eran un refugio para los primeros cristianos, cuya fe, en los primeros siglos, realmente se vivía en la clandestinidad, bajo pena de muerte.

“Esta leyenda surge por el carácter laberíntico de las intrincadas galerías que caracterizan los cementerios cristianos”, comenta Flavio Pallocca, arqueólogo de la Comisión Pontificia de Arqueología Sacra. Esta red de túneles fue, de hecho, creada por los fossori, es decir, los obreros encargados de excavar las tumbas subterráneas.

“En las galerías encontramos nichos, arcosolios, a veces espacios más amplios, como verdaderas capillas privadas que llamamos cubiculi y que confieren a estos lugares un notable carácter funerario. Las catacumbas eran cementerios”.

 

El descanso en espera de la resurrección

Al término griego necropolis, ciudad de los muertos, utilizado por los romanos, los primeros cristianos prefirieron el de koimào, cementerio, que literalmente significa “dormir”.

“Eran dormitorios”, continúa Pallocca. “Aquí los cuerpos de los cristianos se dormían en espera de la resurrección. Las catacumbas, de hecho, nunca son lugares tristes. Los frescos están llenos de temas que nos hablan de esperanza y de vida más allá de la muerte”.

 

La memoria de los Apóstoles Pedro y Pablo

El complejo arqueológico de San Sebastián, en la Vía Apia Antigua, la Regina viarum, está señalado por la presencia de la basílica homónima, construida por mandato del emperador Constantino en el siglo IV en honor a los Apóstoles Pedro y Pablo.

Según la tradición, de hecho, durante las persecuciones de Valeriano en el siglo III, precisamente aquí fueron resguardadas las reliquias de ambos santos. Por este motivo, el sitio cristiano era conocido como Memoria Apostolorum (Memoria de los Apóstoles).

 

Las oraciones grabadas en la pared

Las reliquias de los dos apóstoles fueron probablemente colocadas en la Triclia, un espacio cubierto formado por una gran sala porticada. En la pared de fondo se han encontrado más de 600 grafitos con invocaciones y oraciones dirigidas a Pedro y Pablo.

Algunas de estas inscripciones aún son visibles. Particularmente conmovedora es la de un peregrino que, dirigiéndose a los dos mártires más importantes del cristianismo, escribió: Paule et Petre petite pro Victore (San Pablo y San Pedro, rueguen por Víctor).

De los Apóstoles a Sebastián

"Los peregrinos se agolpaban en el patio exterior de la Triclia para venerar a los Apóstoles. Las fuentes", continúa el arqueólogo, "son muy precisas al identificar este como el lugar del culto apostólico.

Sabemos por los calendarios martiriales que, en el año 258, Tusco et Basso consulibus, durante el consulado de Tusco y Basso, aquí mismo, ad catacumbas, además de en los santuarios más conocidos del Vaticano y del Ostiense, se practicaba la veneración de Pedro y Pablo. Solo más tarde, este culto se complementó con el de San Sebastián, quien se convirtió en el titular del cementerio".

 

Testigo de la fe hasta la muerte

Recorriendo las galerías de la catacumba, impacta la variedad de tumbas y decoraciones: lámparas, monedas, joyas, juguetes de niños, nombres grabados en la cal, que transmiten la memoria de los difuntos. La veneración de los fieles por el mártir romano, quien, a pesar de ser una respetada guardia personal del emperador Diocleciano, dio testimonio de su fe en Cristo hasta las últimas consecuencias, aumentó, moldeando la conformación interna del cementerio. Los lugares cercanos a su tumba se volvieron cada vez más solicitados.

“El lugar de sepultura de Sebastián era objeto de gran interés por parte de los cristianos, especialmente los más adinerados, que deseaban ardientemente descansar cerca de él para asegurarse una ascensión más rápida al paraíso. Además, bajo el pontificado del Papa Dámaso, entre los años 366 y 384, alrededor de las tumbas de los mártires se construyeron verdaderas basilicas o cubiculi más amplios, que permitían a los peregrinos acceder con mayor facilidad a estos lugares”.

 

El sueño de Lucina

“En una Passio, es decir, una fuente hagiográfica compilada a principios del siglo V, se cuenta la anécdota de la piadosa matrona Lucina, a quien, en un sueño, Sebastián le indicó el lugar donde encontrar su cuerpo” – primero atravesado por flechas y luego arrojado en la Cloaca Maxima por las guardias de Diocleciano.

“El mártir habría pedido entonces a la mujer que trasladara sus restos al cementerio ad catacumbas, a tres millas de la Vía Apia. Esta fuente nos señala el lugar donde fue enterrado Sebastián: en una cripta, es decir, en un ambiente subterráneo cerca de las reliquias de los Apóstoles. De hecho, el sitio de la sepultura de Sebastián que hoy conocemos corresponde a esta descripción y está topográficamente ubicado debajo de la basílica dedicada en la época constantiniana a los Apóstoles Pedro y Pablo”.

 

Un lugar siempre vivo

Custodiadas en un sarcófago en la base del altar de la cripta, las reliquias de Sebastián fueron trasladadas al Vaticano en el siglo IX, pero regresaron a la basílica en la Vía Apia en el siglo XIII. “Este cementerio”, señala Flavio Pallocca, “también gracias a la presencia de una comunidad monástica en la basílica, nunca ha sido olvidado.

Es una característica que lo distingue de otros sitios arqueológicos, redescubiertos solo a finales del siglo XVI. San Sebastián ha mantenido siempre una continuidad en la visita de los peregrinos. Pensemos en una figura tan importante del catolicismo como san Felipe Neri, que, como lo certifican los actos del proceso de canonización, en el siglo XVI, rezaba asiduamente en las galerías de San Sebastián y vivió la experiencia mística de la fractura de su costado”.

 

La peregrinación y el Jubileo

Desde el siglo VI, las catacumbas están documentadas como destino de peregrinajes provenientes de toda Europa. El Jubileo de la Esperanza que estamos viviendo confirma esta vocación.

Durante todo el 2025, la Comisión Pontificia de Arqueología Sacra ha creado El camino de los mártires: un “pasaporte” del peregrino que incluye las seis catacumbas de Roma abiertas al público.

“Se recibe en la taquilla y quienes acceden”, explica Flavio Pallocca, “además de beneficiarse de descuentos en el precio de las entradas, podrán hacer que se estampe un sello en la casilla correspondiente a la catacumba visitada en cada recorrido. Al finalizar el recorrido, se les otorga un testimonium, es decir, un documento que certifica la realización del peregrinaje”.

 

 

También durante las celebraciones jubilares, en las diversas criptas y tumbas de los mártires presentes en las catacumbas se han colocado las cruces del Jubileo: objetos inspirados iconográficamente en los sarcófagos del anastasis, es decir, de la resurrección. Son señales que indican a los peregrinos los lugares espirituales más importantes dentro de las catacumbas.

Una invitación a reservar un momento para la oración personal, dirigida a la memoria de los mártires, cuyo culto fue el origen del desarrollo de los primeros cementerios cristianos.

 

 

 

fuente - vaticannews.va

El Trisagio Angélico a la Santísima Trinidad

Para preparar la fiesta de la Santísima Trinidad con esta devoción milenaria

La Santísima Trinidad es el misterio central de nuestra fe. Es la fuente de todas las gracias y el misterio inefable de la vida íntima de Dios. La fiesta, que se celebra el domingo después de Pentecostés, fue establecida para todo Occidente en 1134 por el Papa Juan XII.

El Trisagio Angélico se reza durante tres días, empezando el viernes antes de esta fiesta. Es una oración de adoración y alabanza a la Trinidad Beatísima.

Trisagio Santisima Trinidad

Conoce la oración más antigua a la Santísima Trinidad: el Trisagio

La oración del Trisagio (palabra que significa «tres veces Santo»), o Trisagio Seráfico o Angélico, como también se le conoce a esta oración, es la más antigua que tenemos a la Santísima Trinidad. Pues, de hecho, está compuesta principalmente por las palabras que hallamos en el libro del Profeta Isaías, cuando aún el misterio mismo de la Trinidad no se había revelado a los hombres. Un breve pasaje del profeta nos narra una visión mística:

«El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo. Unos serafines se mantenían erguidos por encima de él; cada uno tenía seis alas: con un par se cubrían la faz, con otro par se cubrían los pies, y con el otro par aleteaban. Y se gritaban el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.».

Se conmovieron los quicios y los dinteles a la voz de los que clamaban, y la Casa se llenó de humo. Y dije: «¡Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios impuros habito: que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos!» Entonces voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había tomado de sobre el altar, y tocó mi boca y dijo: «He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha retirado tu culpa, tu pecado está expiado.» Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra»? Dije: «Heme aquí: envíame.»» (Isaías 6, 1-8)

 

 

El Trisagio Angélico se reza durante tres días, empezando el viernes antes de esta fiesta. Es una oración de adoración y alabanza a la Trinidad Beatísima.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo. Amén
.

V. Señor, ábreme los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre…
R. Como era en el principio…

 

Primera decena


En primer lugar, dicen todos la deprecación Santo Dios… ; después, como de costumbre, alternan la oración dominical el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) y los demás; a continuación, se repiten nueve veces los versos siguientes, diciendo el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) A Ti la alabanza… y respondiendo todos: Santo...; al terminar se añade: Gloria al Padre

 

Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal,
ten misericordia de nosotros.

Padre nuestro…

V. A Ti la alabanza, a ti la gloria,
a Ti hemos de dar gracias por los siglos
de los siglos, ¡oh Trinidad beatísima!

R. Santo, Santo, Santo Señor Dios
de los ejércitos. Llenos están los
cielos y la tierra de tu gloria.

V. Gloria al Padre…

R. Como era en el principio…

 

Las Otras dos decenas se dicen del mismo modo, comenzando por las palabras Santo Dios...
Al terminar la última decena, todos dicen la siuiente antífona.

Antífona

A ti Dios Padre no engendrado,
a ti Hijo unigénito,
a ti Espíritu Santo Paráclito,
santa e indivisa Trinidad,
con todas las fuerzas de nuestro corazón
y de nuestra voz, te reconocemos, alabamos y bendecimos;
gloria a ti por los siglos de los siglos.

V. Bendigamos al Padre, y al Hijo, con el Espíritu Santo.

R. Alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.

 

Oración

Oh Dios todopoderoso y eterno,
que con la luz de la verdadera fe
diste a tus siervos conocer la gloria
de la Trinidad eterna, y adorar la Unidad en el poder de tu majestad:

haz, te suplicamos, que, por la
firmeza de esa misma fe, seamos defendidos
siempre de toda adversidad.

Por Cristo nuestro Señor

R. Amén.

 

Líbranos, sálvanos, vivifícanos, ¡oh Trinidad beatísima!

 

 

Santísima Trinidad Trisagio

 

Ver en Wikipedia

 

El primer jueves siguiente a la celebración de la Solemnidad de Pentecostés

Ese día se celebra la festividad de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, tanto en España, como en algunos otros países, aunque aún no está elevada aún a festividad universal.

Origen de la fiesta

La fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, fue introducida en España en 1973. Posteriormente fue solicitada por numerosos Episcopados de todo el mundo.

Aunque en algunos misales de principios del siglo XX ya se encontraba la Misa de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, esta festividad, de origen español, obtuvo la aprobación de la Santa Sede en 1971. Comenzó a ser festividad litúrgica el 22 de agosto de 1973 gracias al esfuerzo de S.E.R. D. José María García Lahiguera, Arzobispo de Valencia, fijando su celebración en el jueves siguiente a la solemnidad de Pentecostés. Fue incluida en el calendario litúrgico en 1974. En 1996, San Juan Pablo II, agregó los textos de la Liturgia de las Horas, que habían sido enviados desde Madrid

Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

Nuestro Señor Jesucristo es el sacerdote de la Nueva Alianza que nos ha reconciliado con Dios y nos ha llamado a formar parte de su Iglesia, haciéndonos hijos del Padre.

En muchas diócesis se celebra también en este día la Jornada de santificación de los sacerdotes.

En el Nuevo Testamento, no se utiliza el término «sacerdote» para referirse sólo a los ministros. Este término se reserva especialmente para denominar a Cristo y a todo el pueblo de Dios, unidos como un Sacerdocio real, tal cual lo indica Pedro en su segunda carta:

"Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz" (1 Pedro 2,9)

Un famoso pasaje de Hebreos explica el Sumo Sacerdocio de Jesucristo de la siguiente manera:

"Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos -Jesús, el Hijo de Dios- mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado. Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para una ayuda oportuna" (Hebreos 4,14-16)

En relación con Cristo, la carta a los Hebreos interpreta su sacrificio, en oposición a los sacrificios de los sacerdotes de la antigua alianza, como el nuevo, único y definitivo sacerdocio:

"Así también Cristo no se apropió la gloria de ser sumo sacerdote, sino que Dios mismo le había dicho: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice también en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre igual que Melquisedec" (Hebreos 5,5-6)

La misma carta a los Hebreos también añade lo siguiente:

"Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos" (Hebreos 9,11)

 

jesucristo

 

 

Profetas, Sacerdotes y Reyes

Mediante el bautismo, todos hemos sido configurados con Cristo Profeta, Sacerdote y Rey. Nuestra vida es sacerdotal en la medida en que, unida a la suya, se convierte en una completa oblación al Padre.

La celebración de la fiesta de Jesucristo, Sumo Sacerdote y Rey, debe ser contemplada, para todos los católicos, como un día intensamente sacerdotal. Un día para amar y adorar el sacerdocio de Jesucristo, que a su vez está aunado al sacerdocio de todos sus ministros.

Hoy es un día para agradecer a Jesús habernos regalado este precioso don a toda la humanidad, en la que cada día, en cada Iglesia del mundo, cada presbítero hace presente, mediante la consagración de las dos especies, a Jesucristo, el Hijo de Dios altísimo.

Todos los cristianos, debemos de tomar este día como una gran jornada de oración por la santidad de todos los Sacerdotes, unirnos con fe y esperanza, en comunión con todos los Santos, sintiéndonos verdaderamente parte del Cuerpo místico de Cristo, para así pedir, al Dueño de la mies, para que envíen y hayan muchos y santos Sacerdotes.

 

Oración por los Sacerdotes

Señor Jesús, te pido por tus sacerdotes. Que cuando estén clavados en la cruz del confesionario, pongas en ellos tu corona de luz en vez de tu corona de espinas.

Que cuando, día a día, te traigan al pan convertido en tu cuerpo, ello no se les vuelva rutina, sino diario milagro.

Que su trato con las almas sea siempre para dejar en ellas el amor y el valor que Tú nos entregas.

Que cuando jóvenes, tengan la fortaleza de tus últimos tres años y cuando viejos, sigan sintiendo que «Dios alegra su juventud».

Que espíritu viviente en carne y hueso, sean como Tú, profundamente humanos y perfectamente divinos.

Que cuando el desánimo y la debilidad los agobien en el camino de su calvario, estés Tú, como Cirineo, para llevarles la cruz y volvérselas gozo.

¡Y que nunca falte quien de la vida por ellos, así como Tú la diste por nosotros. Amén

 

PildorasdeFe.net

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